viernes, 10 de noviembre de 2017

Sobre 'Línea Mortal', 'Enganchados a la muerte' ('Flatliners) y lo políticamente correcto

Título: Enganchados a la muerte - Flatliners
Año: 2017
Género: Thriller - Drama - Terror
Duración: 110 min.
Director:  Niels Arden Oplev
Guión: Ben Ripley según la historia original de Peter Filardi
Música: Nathan Barr
Interpretes: Ellen Page, Diego Luna, Nina Dobrev, James Norton, Kiersy Clemons, Kiefer Sutherland, Madison Brydges, Jacob Soley, Anna Arden, Miguel Anthony, Jenny Raven
Nota: 5
Sinopsis: Un grupo de estudiantes de medicina realizaran un peculiar y peligroso experimento: Harán que el corazón se les detenga para así averiguar que hay después de la muerte.



Crítica:
Qué gran día para morir...
En 1990, tres años después de 'Jóvenes Ocultos' ('The Lost Boys'), Joel Schumacher volvió a contar con Kiefer Sutherland como protagonista para en este caso poner en imágenes un guión escrito por Peter Filardi (Autor que no se ha prodigado demasiado en el cine. 'Jóvenes y Brujas' -'The Craft'- y el guión de 'Rick 6', película de la que también fue su director, son los únicos trabajos de Filardi para la gran pantalla) y que a día de hoy es una cinta que se puede considerar de culto. 'Línea Mortal' ('Flatliners') completaba su quinteto protagonista con una Julia Roberts que ese mismo año rodaría 'Pretty Woman', cinta que marcaría para bien y para mal su carrera, un Kevin Bacon que también en 1990 rodó 'Temblores' ('Tremors') otra cinta de culto y que seis años antes había protagonizado 'Footloose' película que catapultó su carrera, un William Bladwin en uno de su primeros papeles y con un Oliver Platt que a dia de hoy es para muchos, el menos conocido de todos.
Con todos sus aciertos y sus errores, 'Línea Mortal' ('Flatliners') posee una primera hora absolutamente soberbia. La cinta dirigida por Schumacher arranca de manera directa y clara, sin rodeos ni explicaciones innecesarias. Estas si llegan lo harán mas adelante. 'Línea Mortal' ('Flatliners') se beneficia de la notable fotografía de Jan de Bont ('Speed: Máxima Velocidad', 'Twister'), la extraordinaria y tétrica ambientación (Las afueras del edificio donde los protagonistas realizan los experimentos, el lugar donde estos hacen las autopsias, el hospital donde trabajan los personajes interpretados por Kevin Bacon o Julia Roberts. Lugares estos últimos que fácilmente le pueden traer a la memoria del espectador ciertas escenas de 'La escalera de Jacob' -'Jacob's Ladder'- de Adrian Lyne o esa especie de purgatorio con el que sueña el sargento Kinderman -George C. Scott- en 'El exorcista III' -'The Exorcist III'- ambas rodadas también en 1990) dejándonos una primera parte que sin duda alguna forma parte de la historia del cine reciente. 'Línea Mortal' ('Flatliners') se aleja de lo que podría considerarse como un producto protagonizado por los actores del momento y destinado a un público mayoritariamente adolescente para encontrar un sitio propio que marca la diferencia con otras cintas similares. Por desgracia, cuando la historia de Filardi deja de lado los experimentos para centrarse en los efectos secundarios que van sufriendo los protagonistas, la película pierde fuerza, algo que se nota especialmente bien pasada la hora de metraje y aunque esta consigue finalmente volver a captar la atención del espectador, deja una sensación un tanto extraña debido principalmente a la manera en la que Schumacher o Filardi convierten una potente idea inicial en algo que no acaba de funcionar como nos gustaría convirtiéndose en algo demasiado convencional.

Cuando la temperatura de mi cuerpo baje a 30 grados
me daréis una descarga de 200 julios.
La descarga eléctrica detendrá mi corazón

Los guionistas de Hollywood, carentes de ideas propias parecen seguir la estela marcada por Pennywise y si este se alimenta en Derry cada 27 años, estos han cogido historias rodadas en 1990 y exactamente veintisiete años después las han transformado para un nuevo tipo de público. Si hace unos meses pudimos disfrutar de la adaptación a la pantalla grande que Andres Muschietti hizo de 'It' (Recordemos que la anterior versión de la novela de Stephen King fue una miniserie de dos capítulos rodada por Tommy Lee Wallace), ahora le toca el turno a esta nueva versión de la cinta dirigda por Joel Schumacher que como no podía ser de otra manera, adapta la historia a los tiempos que corren, algo que no siempre es un acierto... Veamos porqué...

¿Un beso de despedida?
Hasta pronto

I.- Los personajes.

Ellen Page. Diego Luna. Nina Dobrev. James Norton y Kiersy Clemons son los cinco actores elegidos para protagonizar esta nueva versión del guión de Peter Filardi. Kiefer Sutherland, Julia Roberts, Kevin Bacon, William Balwdin y Oliver Platt, los actores que protagonizaron la original 'Línea Mortal' ('Flatliners'). Resulta inevitable comparar a los personajes de ambas películas. En algunos casos  estos se han fusionado, en otros dividido. Sutiles diferencias e ideas que se mantienen igual... La forma elegida por Niels Arden Oplev y Ben Ripley  para abordar a este nuevo 'club de los cinco de la muerte' no va a dejar indiferente a nadie.
Courtney. Interpretada por Ellen Paige su personaje no deja de ser una mezcla entre el interpretado por Kiefer Sutherland (Aunque ambos no solo serán las personas que ideen tan extremo experimento y los primeros cobayas humanos, estos también serán los que se enfrenten a la presencia mas terrorífica de todas. No debemos dejar de lado el hecho de que las motivaciones de Courtney y Nelson parecen ser diametralmente opuestas) y el de Julia Roberts (La necesidad de encontrar respuestas es común a Courtney y Rachel. La forma en la que ambas abordan a las personas que han tenido experiencias cercanas a la muerte resulta bastante similar aunque Arden Opley utiliza los títulos de crédito para complementar las motivaciones de la Rachel original. Por desgracia, el prólogo de la película demuestra ante que tipo de cinta estamos: Una que igual que ocurría con el remake de 'Ringu', va a dar demasiada importancia a las explicaciones y que además las va a dar muy pronto. La sutilidad de la cinta original queda relegada a un segundo plano)
Marlo. De la misma manera que ocurre con Courtney, Marlo (Nina Dobrev) parece hacer suyas ciertas actitudes de los personajes de Sutherland y Roberts. La manera que tiene Marlo de aceptar lo que ocurrió en el pasado, de enfrentarse a ello y a sus consecuencias, el peso de la culpa...  pero todo ello alejado de la carga dramática mostrada por Schumacher a la hora de mostrar y profundizar en los sentimientos de Rachel y Nelson.

Me alegra oir eso.
Te conozco desde hace poco
pero tengo la sensación 
de que te echaría de menos
David Labraccio. Si en los anteriores casos Courtney y Marlo tomaban elementos que formaban parte de Nelson (Sutherland) y Rachel (Roberts), en el del personaje al que da vida Kevin Bacon, este se divide en dos en 'Enganchados a la muerte' ('Flatliners'): Ray (Diego Luna. El actor de origen mejicano interpreta a un personaje que no solo nos recuerda a Labraccio por esa melena que claramente es un guiño a dicho personaje sino además y muy especialmente por ser de todos los protagonistas aquel que pondrá o intentará poner un punto de cordura ante tanta locura. Es cierto que Labraccio se define como ateo y  accede a participar en el experimento por la curiosidad que le acaba despertando la idea de saber que hay detrás de la muerte pero sobre todo para evitar que Rachel continúe los peligrosos pasos de sus compañeros. Si Rachel era la persona por la que Labraccio se desvivía, ahora es Marlo -Nina Dobrev- la persona que ocupa los pensamientos de Ray) y Sophia (Kiersey Clemons. Personaje que parece ocupar el lugar de Randy Steckle, un estudiante con un gran futuro por delante, con la salvedad de que este no se somete en la película original, al experimento como cobaya. La tan buscada y necesitada redención que busca Labraccio ahora es un anhelo de Sophia. Si Schumacher nos dejó una escena con una gran carga dramática, Arden Opley aborda ese momento como si fuera una obligación y no una necesidad para explicar una parte fundamental no solo de uno de los protagonistas sino del devenir de la historia)

La filosofía fracasó. La religión fracasó
Joe Hurley/Jamie (William Baldwin/James Norton). Si Hurley era una persona vanidosa aficionada a grabar a las chicas con las que se acuesta sin que ellas lo sepan, Jamie obsesionado con su físico y su belleza, traicionará a una de sus parejas. El personaje interpretado por Norton en 'Enganchados a la muerte' ('Flatliners') parece estar mas cercando al de Alex Pettyfer en 'El corazón de la Bestia' ('Beastly'. Daniel Barnz) por la manera que tiene ese de empezar a valorar a los demás que al de Baldwin.
2.- De como actualizar una historia clásica.

El miedo a la muerte, el miedo al más allá. Preguntas a las que muchas personas quieren encontrar respuesta. Tanto el cine como la literatura han abordado este tema desde muchas y muy diversas perspectivas. Sin duda alguna, una de las formas mas extremas de acercarse a él fue la de Pascal Laugier con su brutal 'Martyrs'. Si en el caso de la cinta del francés, esta conoció un mas que innecesario remake carente de la fuerza y la garra de la cinta original que tiraba por tierra todas las ideas que el director y guionista intentó plasmar en su película, a la cinta de Schumacher le ocurre algo parecido. 'Enganchados a la muerte' ('Flatliners') deja de lado la tétrica ambientación de la película original para sustituirla por una estética propia de un videoclip de la MTV (Algo que el espectador apreciará especialmente en las visiones que tienen los protagonistas cuando están muertos), de películas como 'Tell me how i die' de D.J. Viola (Ojo, la cinta de Viola es mas entretenida de lo que en un principio puede parecer), el cine de terror asiático (Hemos abierto una puerta, algo se alimenta de nuestro miedo, se aprovecha de ellos. Muchas de las frases de esta película parecen acabar remitiéndonos a ese cine de terror que nos sedujo hace unos años pero que empieza a saturarnos) o incluso de la serie de televisión 'House'. La perversión, el sadismo, el drama ha dejado paso a una estética new-age que no ayuda precisamente a lo que Arden Oplev nos está intentando contar. La historia de Filardi no solo ha perdido por el camino su atmósfera tirando a mal sana sino que además ha cogido elementos propios de películas como 'Sin Limites' ('Limitless') de Neil Burger para añadirlos a la historia (Puede que así si que tenga un mínimo de sentido el imaginativo título que tiene la película de Arden Oplev en España). 'Enganchados a la muerte' ('Flatliners') se olvida de todos los conflictos morales, religiosos y filosóficos que de alguna manera se trataban o al menos se apuntaban en 'Línea Mortal' ('Flatliners'). Ya no hay un personaje claramente ateo, ya no hay un enfrentamiento por la manera en la que se oculta información o por los intereses personales que mueven a cada uno. No, ahora todo parece acabar derivando en un mal viaje que te hace extremadamente inteligente pero que no deja de ser un mal viaje por culpa de la manera en la que Arden Oplev plasma el experimento de los protagonistas como si fuera una nueva droga de la que estos desconocen sus efectos secundarios.
Tienes que perdonarte a ti misma

3.- De como edulcorar la culpa.

Personalmente creo que este es uno de los mayores problemas de esta película y que refleja de manera incontestable la era de 'lo políticamente correcto' que estamos viviendo. El remordimiento de Rachel (Julia Roberts) por abrir una puerta que para ella estaba prohibida, deja paso a la justificación por haber trabajado mas de treinta horas seguidas, por una sociedad competitiva que nos lleva justificar cualquier tipo de actitud. El brutal comportamiento de Nelson (Kiefer Sutherland) se transforma en un despiste, en un accidente. El comportamiento repulsivo de Joe Hurley deja paso al miedo, a la cobardía de Jamie por llevar a cabo un acto que este parece al final considerar un error. En en 'Línea Mortal' ('Flatliners') el pecado conllevaba una penitencia, en 'Enganchados a la muerte' ('Flatliners') el pecado parece conllevar la redención
4.- Conclusiones Finales.

'Enganchados a la muerte' ('Flatliners') es una cinta que se ve bien y se olvida mejor. La película de Arden Oplev ha perdido la oportunidad de jugar de forma maliciosa con la cinta y los personajes de la historia original para acabar convirtiéndose en un producto prefabricado para cierto tipo de público. Es cierto que en la película de Schumacher había escenas o situaciones que resultaban un tanto extrañas o que no estaban bien justificadas, algo que 'Enganchados a la muerte' ('Flatliners') lleva al extremo llevando al espectador que se plantee ciertas preguntas que probablemente le distancien de la película. Es una verdadera lastima que se haya perdido la oscura estética de la cinta original, que las visiones de los protagonistas resulten tan edulcoradas y que 'Enganchados a la muerte' (Flatliners') no se haya atrevido a llevar a los personajes al mismo lugar al que los llevó la cinta de Schumacher, lo que sumado a un epilogo francamente decepcionante y cursi el espectador se quede con un muy extraño sabor de boca. Bienvenidos a la época de lo políticamente correcto.


Lo mejor: El esfuerzo de Ellen Paige y Diego Luna por sacar adelante sus personajes.
Lo peor: La estética a lo película asiática de terror hace que esta pierda la poca personalidad propia que tiene.

sábado, 4 de noviembre de 2017

Sobre 'I'm a Killer' ('Jestem morderca') y 'Mindhunter'

Título: I'm a Killer - Jestem morderca
Año: 2016
Género: Thriller - Drama - Basado en hechos reales
Duración: 117 min.
Director: Maciej Pieprzyca
Guión: Maciej Pieprzyca
Música: Bartosz Chajdecki
Interpretes: Miroslaw Haniszewski, Arkadiusz Jakubik, Agata Kulesza, Magdalena Poplawska, Piotr Adamcyk, Karolina Staneic, Tomasz Wlosok, Michal Zuraswki, Wojciech Brzezinski
Nota: 6,5
Sinopsis: Polonia. Años setenta. Un joven policía. Janusz  Jasinski, será el encargado de averiguar la identidad del asesino de doce mujeres que fue apodado con el nombre de 'The Silesian Vampire'.



Crítica:
En la década de los setenta, dos agentes del FBI  avanzaron en el campo de la ciencia criminal analizando las diversas conductas de algunos asesinos en serie para profundizar tanto en la forma de actuar de estos como en las posibles causas que derivan en tan violentos y salvajes comportamientos. La serie creada por Joe Penhall, autor del guión de la adaptación de 'La carretera' ('The road') de Cormac McCarthy y que John Hillcoat llevó a la pantalla grande, cuenta con Tobias Lindholm (Director de 'Secuestro' - 'Kapringen'- y guionista de 'La caza' -'Jatgen'- de Thomas Vinterberg), Asif Kapadia (Director de los documentales 'Amy' y 'Senna'), Andrew Douglas ('La morada del miedo' - 'The Amityville horror'-) y David Fincher ('El club de la lucha' -'Fight Club'-, 'Perdida' - 'Gone Girl'- entre otras) como directores de los por ahora diez episodios de la serie emitida por Netflix.
Con todos los respetos a los otros tres directores que se han puesto detrás de las cámaras para rodar la serie basada en el libro 'Mind hunter: Inside the FBI's Elite Serial Crime Unit' escrito por John Douglas y Mark Olshaker, hay un nombre que sobresale por encima del resto y ese no es otro que el de David Fincher, director de cuatro de los episodios de la serie (Los dos primeros y los dos últimos de la primera temporada) que parece seguir los pasos marcados por el mismo en su notable 'Zodiac' (Cinta protagonizada por un Jake Gyllenhaal que interpretaba al periodista Robert Graysmith autor de la novela titulada 'Zodiac' donde este narraba la investigación de la serie de asesinatos sin resolver que fueron llevados a cabo por el conocido como 'El asesino del Zodiaco') para dar forma y sobre todo esencia a ‘Mindhunter’. Todos los espectadores podrán observar que el interrogatorio llevado a cabo por David Toschi –Mark Ruffalo- a Arthur Leigh Allen –John Carroll Lynch- está mas que presente en la serie en la que ha participado Fincher como director y productor. Hay que hacer hincapié en que Charlize Theron también está presente como productora y que ‘Mindhunter’ recupera a Ana Torv, protagonista de la serie de culto ‘Fringe’.
Como suele ser habitual en este blog, hablar de una película o serie al hacer la crítica de otra no es casual ni accidental sino una necesidad debido a ciertos paralelismos que observamos y sobre los que nos gusta incidir. Obviamente 'I'm a Killer' ('Jestem morderca') se aleja de la serie 'Minhunter' en muchos aspectos pero en otros, como en la manera de explorar ciertos rasgos de la personalidad de Holden Ford (Jonathan Groff) y de Janusz  Jasinski (Miroslaw Haniszewski) y sus métodos de investigación que al menos inicialmente resultan como mínimo novedosos, hacen que estas parecen acercarse demasiado.

A pesar de que las historias que narran  'I'm a Killer' ('Jestem morderca')  y 'Mindhunter' se sitúan ambas en la década de los setenta, estéticamente la cinta dirigida por Maciej Pieprzyca está mas cerca de las partes ficcionadas de la muy interesante serie de producción aragonesa 'Grupo 2 Homicidios' (Tanto que algún espectador despistado podrá creer que Jorge Usón está haciendo un pequeño cameo en la película de Pieprzyca. Hemos de romper una lanza a favor de la serie producida por factoría plural que se inscribe dentro del género docuficción que mezcla elementos propios del documental con la de la ficción cinematográfica, en este caso televisiva, haciendo de esta una serie de bastante calidad que merece la pena y mucho ser vista y disfrutada por parte del espectador) que de la serie creada por Joe Penhall. En el concepto visual, la Polonia comunista parece estar más cercana de la Zaragoza de los ochenta que de los Estados Unidos de finales de los setenta.
'I'm a Killer' ('Jestem morderca') presenta a un investigador que se tendrá que hacer cargo de un importante caso: Detener a un asesino en serie que ha matado a varias mujeres entre ellas la sobrina de un alto cargo del partido comunista. De una manera similar a la de Holden Ford, Janusz Jasinski seguirá nuevas líneas de investigación planteando un perfil psicológico del asesino y usando elementos considerados en aquel momento como poco ortodoxos para poder capturarlo. Si en el caso de Ford este junto con su compañero entrevistará a varios de los asesinos en serie mas peligrosos de la historia reciente de Estados Unidos, en el de Jasinski, este usará algunos ordenadores para elaborar toda una lista de sospechosos que coincidan con todos los indicios y el perfil criminal que han elaborado. Si el primero se tendrá que enfrentar a una férrea institución, el FBI, a la que parece costarle asumir cualquier cambio, el segundo lo hará a todo un sistema incapaz de admitir ciertas decisiones como la de ofrecer una recompensa por una pista fiable para dar con el paradero del asesino o el hecho de pensar que se encuentran ante un criminal cuya principal motivación puede ser la sexual, algo que según se dice en la película parece que no existía (O mejor dicho, no se admitía que podía existir) en países comunistas relegando ese tipo de criminales a países capitalistas.
Holden Ford. Janusz Jasinski. Dos personas sobre las que los diversos guionistas de la serie 'Mindhunter' y Pieprzyca como director y guionista de 'I'm a Killer' ('Jestem morderca') ponen el peso y la presión derivada de las investigaciones que están llevando a cabo. Wieslaw Kalicki. Edmund Kemper. Dos asesinos con los que Ford y Jasinski establecerán cierta cercanía. Tal vez demasiada. Teresa Jasinska (Magdalena Poplawska). Debbie Mitford (Hannah Gross). Dos mujeres que verán como el trabajo de sus parejas, o mejor dicho, la obsesión de estos por su trabajo, afectará de manera irremediable a la relación que mantienen. Pieprzyca juega de manera magistral con la dualidad que le ofrecen sus dos protagonistas. Uno, Jasinski, padre y marido aparentemente ejemplar que hará todo lo que pueda por su familia en la Polonia comunista. El otro, un padre que quiere con locura a sus hijos a pesar de que las constantes infidelidades de su mujer le hacen dudar (O mas que eso) de que estos sean de verdad suyos. Es la forma que tiene  'I'm a Killer' ('Jestem morderca') de hacer evolucionar a sus dos protagonistas, haciendo que se muevan de lo ético a lo punible y viceversa,  lo que consigue que los personajes y sus motivaciones se confundan derivando en que la cinta de Maciej Pieprzyca tenga una fuerza y un fondo que la aleja de otras propuestas similares. 'I'm a Killer' ('Jestem morderca') es un notable análisis del descenso a los infiernos, de cómo las personas se pueden corromper convirtiéndolas en todo aquello que odian, de cómo la obsesión y la incapacidad de aceptar los errores nos pueden acabar convirtiendo en monstruos.
Holden Ford. El director de escuela Wade. Janusz Jasinski. Wieslaw Kalicki. Ford quiere ser capaz de prevenir todo tipo de crímenes cometidos por asesinos en serie. Jasinski quiere atrapar al conocido como Vampiro que tras matar a doce mujeres amenaza con seguir matando a dieciocho más. Ford llevará su idea de prevenir crímenes en base a conductas sospechosas a que un director de escuela sea despedido (Nota: Personalmente creo que Wade está más que bien despedido pero la idea de hablar de él no es juzgar su actitud que es del todo reprobable y repugnante además de denunciable sino la forma en la que Ford asume las consecuencias de sus actos). Jasinski ofrecerá en bandeja de plata la cabeza de una persona en base a fundamentos poco sólidos. Ford y Jasisnki. Dos personas cuyos actos se alejan pero sobre los cuales caerá el peso de la culpa por su forma de actuar y sus decisiones. Ford hace suyas ciertas actitudes, palabras y comportamientos hasta ese momento ajenos a él para acercarse a Jerry Brudos (Happy Anderson), una asimilación peligrosa. Jasisnki actúa de manera deplorable para dar con el asesino. Dos actitudes que les llevará a ambos a plantearse donde están los límites de su forma de actuar. Holden y Jasisnki. Dos formas distintas de aceptar lo que hacen y a lo que se enfrentan.
'I'm a Killer' ('Jestem morderca') es una muy interesante cinta que se beneficia del gran trabajo de sus protagonistas, especialmente de Miroslaw Haniszewski y Arkadiusz Jakubik, así como de su estupenda ambientación y de su extraordinaria banda sonora. Basada en hechos reales, la película de Maciej Pieprzyca adquiere entidad gracias a la evolución de sus dos personajes principales.


Lo mejor: La  excelente banda sonora.
Lo peor: Se pasa demasiado rápido por el personaje de Ulicki (Marek Rachon)

viernes, 20 de octubre de 2017

Sobre 'Blade Runner 2049' y el cine de Denis Villeneuve

Título: Blade Runner 2049
Año: 2017
Género: Ciencia Ficción - Drama
Duración: 166 min.
Director: Denis Villeneuve
Guión: Hampton Fancher y Michael Green
Música: Benjamin Wallfisch y Hans Zimmer
Interpretes: Ryan Gosling, Harrison Ford, Robin Wright, Ana de Armas, Sylvia Hoeks, Makenzie Davis, Jared Leto, Carla Juri, Barkhad Abdi, David Dastmalchian, Dave Bautista, Tómas Lemarquis
Nota: 8,5
Sinopsis: Tras retirar al replicante Sapper Morton, un joven Blade Runner llamado K se verá involucrado en un descubrimiento que pondrá en peligro los cimientos de la sociedad.



Crítica:
Nota: Este texto es una ampliación del que ya publicamos en su momento en 'La soledad del perro guía' acerca del cine de Villeneuve, actualizándolo con todas aquellas ideas que hemos podido extraer de su última película 'Blade Runner 2049'. Nuestra intención no es otra que acercarnos a la filmografía del director canadiense en su conjunto, analizando ciertas ideas que aparecen en sus películas de forma recurrente.
Denis Villeneuve sigue diseccionando con el pulso y la precisión de un experto cirujano como la violencia afecta a un grupo en general y a las personas en particular analizando las repercusiones morales de los actos llevados a cabo por y sobre los protagonistas de sus películas. Recuperamos y ampliamos ciertas líneas, ideas y conceptos que ya dedicamos en este mismo blog al cine del director canadiense tras el estreno primero de 'Prisioneros' ('Prisioners') y después 'Sicario' en el cine así como en la crítica de su más que notable cinta 'Polytechnique'. Tal y como afirme en su momento, Villeneuve es uno de los directores mas interesantes que hay actualmente y sus películas para bien y para mal, no dejan indiferente a nadie.
Es necesario ver toda la filmografía de Villeneuve para poder profundizar en el tratamiento que este hace de la violencia en sus películas y cada nueva cinta no deja de ser una evolución lógica en las obsesiones del director canadiense. La sorprendente 'Un 32 août sur terre', sin lugar a dudas su película mas cómica hasta el momento, narra la historia de Simone (Pascale Bussières) que tras sufrir un extraño accidente de tráfico decide dar un giro de ciento ochenta grados a su vida, para ello nada mejor que dejar el trabajo y tener un hijo con su mejor amigo Phillipe (Alexis Martin). Villeneuve juega de manera notable con el humor (Sutil en muchos momentos) y una medida sensibilidad que junto a dos entrañables protagonistas consiguen hacer que el espectador vea esta película con bastante simpatía. El director y guionista canadiense vuelve a explorar el miedo de muchos jóvenes al pasar la psicológica barrera de los treinta, para ello Villeneuve sitúa a los personajes en diversos ambientes que reflejan perfectamente la sensación de estar perdidos en medio de la nada (El desierto al que acuden los dos protagonistas donde por si había alguna duda, la conversación entre Simone y Phillipe echándole esta en cara todas las carreras que esta ha empezado y no ha acabado refuerza la idea de que Phillipe -y también Simone- vagan constantemente por un desierto, están totalmente perdidos) o de estar encerrados en sus propios sentimientos, incapaces de expresarlos de una manera clara y abierta (Para ello Villeneuve los encierra en un hotel cápsula). Aunque 'Un 32 août sur terre' parece seguir las pautas marcadas por el cine romántico y por lo tanto alejarse de la forma en la que el director canadiense analiza como la violencia afecta a las personas, este es capaz de hacer de su primer largometraje una pequeña muestra de las obsesiones que desarrollará de manera mas amplia en el resto de su filmografía ya que en 'Un 32 août sur terre', Villeneuve no evita tocar ningún tema. (Nota: Si existe alguna duda de la forma en la que el director canadiense juega con el humor y el paisaje/ambiente sirva de muestra esa escena en la que los protagonistas llegan al desierto con la idea de hacer el amor para que Simone quede embarazada. Una imagen vale más que mil palabras)
Con 'Maelström', Villeneuve continua con su evolución alejándose poco a poco de la comedia para acercarse al drama sin ningún tipo de rodeo ni concesión. A pesar, o mas bien conociendo la dureza de la historia que el canadiense tiene entre manos (Cinta con la que 'Otra Tierra' -'Another Earth' de Mike Cahill o '21 gramos' -'21 grams'- de Alejandro González Iñárritu comparte ciertas ideas), este nos deja una escena inicial acerca de la visión que da su película de los noruegos que hace imposible que al espectador no se le escape una sonrisa. Además son varios los momentos deliberadamente cómicos que hay en la película (Alguno de ellos reforzado por el uso de la música no siempre elegida con acierto) que hace que el espectador vea de una manera mas placida (Por decirlo de alguna manera) la tremenda historia de autodestrucción que sufre la protagonista (Una esplendida Marie-Josée Croze a la que muchos recordamos por su trabajo en la excelente 'Las invasiones bárbaras' -'Les invasions barbares'- de Denis Arcand). Si bien 'Un 32 août sur terre' deja un mensaje ciertamente pesimista, 'Maelström' da cierta esperanza a sus personajes algo que la aleja de alguna manera de su predecesora. Villeneuve vuelve a hacer de una mujer la protagonista de su película, y este vuelve a presentar un par de ideas comunes a ambas películas: La importancia de la maternidad (En 'Maelström', la protagonista, Bibiane se someterá a un aborto que servirá como elemento disparador de todos sus miedos y frustraciones por culpa de la imposibilidad de aceptar lo que ha hecho, mientras que en 'Un 32 août sur terre', Simone desea por encima de todo quedarse embaraza y tener un hijo. Esta idea ampliada a la familia estará presente en muchas de las cintas del director) y la importancia que un accidente de tráfico tendrá en la vida de sus protagonistas (Si este será para Simone el hecho diferenciador que la animará a cambiar su vida, para Bibiane será el punto de inflexión para iniciar su constante caída al vacío). Villeneuve vuelve a mostrar la violencia como algo cotidiano y que podemos encontrarnos al cruzar una calle una noche cualquiera, algo que no solo afecta a la victima sino también a sus familiares y a las personas involucradas en tan dramático hecho.
Lo peor que se puede decir de una cinta tan impactante como 'Polytechnique' es que esta llega seis años después del 'Elephant' de Gus Van Sant que se alzó con la Palma de Oro y el premio al mejor director en el Festival de cine de Cannes en el 2003 (Esta misma idea puede hacerse extensible al notable cortometraje 'Safari' dirigido por Gerardo Herrero en el año 2014). Si Van Sant exploraba de manera ficcionada la matanza del instituto Columbine (El 20 de abril de 1999, Eric Harries y Dylan Klenbold mataron antes de suicidarse a quince personas, además veinticuatro resultaron heridas de diversa gravedad), Villeneuve hace lo propio con la masacre llevada a acabo por Marc Lépine en la ciudad de Montreal el 6 de diciembre de 1989. Lépine que mostraba un odio visceral hacia las mujeres y el feminismo acabó con la vida de catorce chicas e hirió a catorce más. Pero Villeneuve no explora simplemente la enfermiza personalidad de Lépine, ni 'Polytechnique' es una mera sucesión de escenas que reflejan el infierno que sufrieron las personas que vivieron la matanza que este llevó a cabo. No, Villeneuve profundiza en la forma y la manera en la que estos terribles hechos afectaron a todos aquellos que los vivieron dejando heridas no solo físicas sino también psicológicas. El director canadiense nos deja con 'Polytechnique' una terrible, lapidaria y sincera reflexión acerca de la violencia que viven las mujeres. Villeneuve vuelve a mostrarse pesimista como ya hizo en su opera prima y demuestra que por muy duras que puedan ser sus películas, sus finales pueden ser todavía mas desgarradores.
A pesar de que 'Un 32 août sur terre', 'Maesltröm' y 'Polytechnique' son tres grandes películas, Villeuve era un desconocido para el gran público hasta que en el año 2010 este adaptó a la pantalla grande la obra del también canadiense aunque nacido en el Líbano, Wajdi Mouawad en la que una madre pide a sus hijos que encuentren a su hermano y a su padre de los que no se sabe nada tras la guerra en Libia. En 'Incendios' ('Incendies'), Villeneuve trasciende del drama familiar para explorar los efectos de la guerra en las personas donde este juega a ser Atom Egoyan y como hace (O mejor dicho, hacía) el autor de cintas como 'El liquidador' ('The Adjuster') es necesario ver el final de la película para juntar todas las piezas que conforman la misma y entender la verdadera naturaleza del drama que el director nos está contando. Es clara la evolución del cine del director, si en 'Maesltröm' se atisban ciertos elementos humorísticos que desaparecen completamente en su siguiente película 'Polytechinque', será esta  la que marque definitivamente hacía donde va a evolucionar el cine del canadiense. La violencia inherente a una guerra llevará a que una familia se rompa (Algo que ya vimos en 'Maesltröm' y en 'Un 32 août sur terre' aunque en este caso es el proyecto de una familia lo que se destroza por un dramático suceso) y a que tanto Jeanne Marwan como su hermano Simon Marwan necesiten encontrar la respuesta a ciertas preguntas para así poder encontrar su sitio en un mundo después de que la muerte de su madre les diera a conocer una realidad que hasta ese momento desconocían. La necesidad de los personajes para encontrarse y coger de alguna manera las riendas de su vida es algo presente en las cintas de Villeneuve, esa Simone que decide formar una familia con su mejor amigo en  'Un 32 août sur terre', la Bibiane de 'Maelström' que tras un aborto y un accidente de tráfico intentará poner fin a su constante caída, la Valérie de 'Polytechenique' al intentar superar la matanza que vivió o los hermanos Marwan cuya situación familiar se ha visto trastocada al descubrir que estos tienen un hermano cuya existencia desconocían.
Pero fue el 2013 el año del verdadero salto a la fama de Villeneuve gracias a dos películas: 'Enemy' y sobre todo la muy comercial 'Prisioneros' ('Prisioners'), ambas protagonizadas por Jake Gyllenhaal y que hasta el momento del estreno de 'Blade Runner 2049' compartían no solo a su actor principal sino también el hecho de que eran los dos únicos largometrajes de Villeneuve donde los protagonistas no son mujeres, además ambas parecen compartir cierta esencia con el cine del director David Lynch. Tal y como comentamos en su momento acerca de 'Prisioneros' ('Prisioners'): "Seria un error pensar que Villeneuve se ha traicionado en su última película (En referencia a la cinta protagonizada por Gyllenhaal y Jackman), que se ha vendido al cine comercial americano, pero el director canadiense ha sido capaz de tomar un guión de Aaron Guzikowski que nos evoca constantemente a 'Zodiac' y plasmar todas aquellas obsesiones que ya mostró en sus obras anteriores. Si en 'Una historia verdadera' ('The straight Story'), Lynch cogió a sus oscuros personajes y los sacó a la luz sin perder la esencia a pesar de resultar sorprendente en el tono, en 'Prisioneros' ('Prisioners') Villeneuve coge a sus personajes y los lleva a un entorno donde es mas fácil llegar al publico pero sin traicionar su esencia: La dureza de sus imágenes y el conflicto moral que nos propone, hace de esta película una cinta que no es de fácil visionado'. Tal y como sucedía en 'Incendios' ('Incendies'), un dramático hecho hará que una familia se enfrente a una situación que los desborda y que les llevará a plantearse hasta donde llegarían para dar con el paradero de su hija desaparecida.
Ese mismo año, Villeneuve adaptó la novela de José Saramago 'El hombre duplicado' con su para muchos sobrevalorada 'Enemy' en la que es hasta el momento su cinta mas extraña y lynchniana gracias a un turbio comienzo, al muchas veces abstracto concepto del dopplegänger y sobre todo gracias al uso de cierta araña que conseguía desubicar completamente al espectador. Adam Bell, en pleno proceso de autodestrucción, descubre en una película a un doble perfecto lo que le obsesionará hasta el punto de intentar dar con él (Resulta llamativo que 'Maelström' guarde cierto parecido con 'Another Earth' y esta con la idea del doble y la obsesión por conocer si el otro 'yo' ha conseguido hacer con su vida algo mejor como sucede en 'Enemy', idea que por cierto también es algo que se puede apreciar en la interesante 'Coherence'). El director canadiense deja de lado la violencia física (Atropellos, torturas, abortos, violaciones...) para centrarse en la manera en la que una persona se va degradando poco a poco dejándonos su película mas críptica y hermética (Como nota informativa decir que 'Enemy' cuenta con la presencia de Sarah Gadon, actriz muy a tener en cuenta y que ha trabajado con grandes directores como el propio Denis Villeneuve, David Cronenberg o el hijo de este Brandon Cronenberg en su notable debut en el largometraje 'Antiviral'. Como no puede ser de otra manera, los ecos del cine David Cronenberg también se aprecian en este 'Enemy')
Con 'Sicario', Villeneuve volvió a contar con una mujer en el papel protagonista y a explorar como afecta la violencia a un grupo en general y a una persona en particular. Para ello, Villeneuve narra la historia de Kate Macer (Emily Blunt), policía reclutada por un extraño grupo de élite para luchar contra los cárteles mejicanos que parece que empiezan a establecerse en territorio norteamericano. Lo que para esta comienza siendo una gran oportunidad para acabar con todo aquello que supone una amenaza se convertirá en un oscuro juego de intereses que hará que esta se replantee todo aquello por lo que está luchando (Idea constantemente representada en el cine de Villenuve: Los Marwan se replantean su posición en su familia y el mundo, igual que Keller Dover hace lo propio con los límites de lo ético para conseguir dar con el paradero de su hija, igual que Valérie se plantea su situación en un mundo lleno de violencia contra las mujeres...). Como dice el personaje interpretado por Victor Garber en esta película: 'Te preocupas por no traspasar la línea pero las líneas ya se han movido', Villeneuve juega en sus películas con estas líneas (Por ejemplo con ese intento por extraer información a un joven con cierta discapacidad en 'Prisioneros' -'Prisioners'-) y 'Sicario' no podía ser menos: Las líneas que determinan donde está lo correcto y lo ético se desplazan y se mueven según ciertos intereses y lo que es peor: El espectador puede llegar al pensar que los actos que llevan a cabo los protagonistas pueden estar mas que justificados. El guión escrito por Taylor Sheridan se encarga de no dejar lazos sueltos, de intentar justificar todas las motivaciones de los personajes y nosotros como espectadores hemos de situarnos a un lado u otro, algo parecido a lo que ocurría con la reacción del personaje interpretado por Hugh Jackman en 'Prisioneros' ('Prisioners')
El idilio de Villeneuve con la ciencia ficción comenzó con 'La llegada' ('Arrival') cinta protagonizada por Amy Adams y Jeremy Renner donde el guionista Eric Heisserer adaptaba una historia corta de Ted Chiang que tiene por título 'La historia de tu vida' ('Story of your life'). Resulta llamativo que el uso de la ecuación '1+1 = 2' posee una vital importancia en 'Incendios' ('Incendies'. Película que adapta la segunda parte de la tetralogía 'La sangre de las promesas' escrita por Wajdi Mouawad por lo que hay que reconocer la autoría de Mouawad en las frases que hacen referencia a dicha ecuación) y en otra de las historias cortas de Chiang, 'División por cero'. En los dos casos, la idea de que todo aquello que es conocido se desmorona por culpa de un axioma que se da por cierto es mostrada con notable inteligencia tanto por Chiang como por Mouawad y por tanto también por Villeneuve. De hecho el cine de Villeneuve se podría definir así: 'La forma en las que las personas afrontan su lugar en el mundo al ver como este se desmorona por culpa de un axioma que se da por cierto'. La llegada de unas naves extraterrestres a la Tierra, hará que el gobierno contacte con experta en lingüística Louis Banks para que esta les ayude a comunicarse con los tripulantes de las naves y averigüe las intenciones de estos con respecto al planeta y sus habitantes. Banks se encontrará en medio de una difícil situación: Encontrar un lenguaje para hablar con esos extraterrestres en forma de cefalópodos en medio de una creciente espiral de tensión que puede desembocar en una guerra a gran escala. 
El lenguaje de los cefalópodos es la llave para conocer el pasado y el futuro lo que llevará a Banks a saber que las decisiones que esta tome en la vida la llevarán a ser madre y que su hija morirá. Otra vez volvemos a encontrarnos con la idea de la maternidad que ya ha sido planteada por Villeneuve en 'Un 32 août sur terre' o en 'Maelström', y la posición de los padres reflexionando acerca de donde están los limites aceptables de su forma actual (Ocultar la existencia de un hermano y revelarlo solo en el momento de su muerte a sus hijos en 'Incendios' -'Incendies'-, o planteándose hasta donde estaría una persona dispuesta a llegar para dar con el paradero de su hija desaparecida). Villeneuve explora no solo la carga dramática y la violencia inherente a la historia derivada de los actos y las decisiones de los protagonistas, en especial los de ella. La decisión tomada con Ian de que nunca cambiarán nada que afecte al futuro es una sentencia de muerte para la hija de ambos. Aunque 'La llegada' ('Arrival') parece centrarse en la creación del lenguaje dejando 'la historia de su vida' como algo secundario, algo residual, esta cobra fuerza no solo por los flashbacks que sazonan a la película sino y muy especialmente porque la decisión de Ian y Louis acarreará dramáticas consecuencias. El sacrificio realizado por Louis, el de guardarse aquello que afecta a su hija parece enlazar con la decisión de Nawal Marwal de ocultar a sus hijos la existencia de un hermano.
Ahora nos llega la que es la nueva película de Denis Villeneuve, ‘Blade Runner 2049’, secuela de la mítica película dirigida en 1982 por Ridley Scott y que es considerada por muchos y de manera mas que justa como una de las cintas claves dentro del cine de ciencia ficción. Villeneuve pone en imágenes, de una manera absolutamente abrumadora, el guión escrito por Hampton Fancher (‘Blade Runner’) y Michael Green que parece ocupar el hueco dejado por David Webb Peoples (‘Doce Monos’ –’12 Monkeys’-, ‘Sin Perdón’ –‘Unforgiven’-). ‘Blade Runner 2049’ es una película de una fuerza visual como pocas, donde cada fotograma desprende una belleza increíble capaz de seducir a casi cualquier espectador y donde la soberbia banda sonora compuesta por Benjamín Wallfisch y Hans Zimmer hacen que ver esta película en condiciones sea una experiencia casi única… pero… ¿Es ‘Blade Runner 2049’ un bonito y lujoso envoltorio para algo vacío y sin alma?
‘Blade Runner 2049’ vuelve a poner sobre la mesa varias de las obsesiones que el director canadiense ha expuesto a lo largo de su filmografía. Otra vez, Villeneuve explora la forma en la que las personas afrontan su lugar en el mundo al ver como este se desmorona. Otra vez, Villeneuve se acerca a los sentimientos de una persona que ha de enfrentarse a una situación para la que no está preparado. Otra vez, Villeneuve examina como la violencia afecta a un grupo en general y a una persona en particular. ‘Blade Runner 2049’ vuelve a explorar la humanidad (Los sentimientos, el alma. Poder disfrutar de Nabokov, llorar cuando ves sufrir a los tuyos, la necesidad de compartir tu vida con alguien, alejarte de la soledad, el amor, dejarte deslumbrar por un milagro), y tener una identidad propia alejada de tu creador, reforzada por la importancia de tener un nombre y no un numero de serie. El nombre es algo que distingue a una persona dentro de una comunidad, de un grupo.
K y Joi  no dejan de ser una versión de Phillipe y Simone que esta vez no se quedan encerrados en un hotel cápsula sino en un emanador,  K no deja de ser una versión de Bibiane que observa como su mundo se desmorona, como un hecho violento marcará un antes y un después en su existencia que le hará caer al vacío planteándose su propia existencia llevándolo a aferrarse a cualquier tipo de esperanza/ilusión. K no deja de ser una versión de Valerie que tendrá que enfrentarse al odio de una parte de la sociedad en la que vive. K no deja de ser una versión de los hermanos Marwal a los que una reveladora información hará que se replanteen su mundo y su existencia y K no deja de ser una versión de Kate Macer que verá como los intereses están por encima de las personas. Un director tan personal y arriesgado como Villeneuve no podía poner en juego su carrera (Dirigir una cinta como ‘Blade Runner 2049’ podría haber supuesto el fin de Villeneuve como director) por una película en la que el no creyera, que no aportara nada a su filmografía salvo un jugoso cheque, que no plasmara una evolución lógica en su cine.
Resulta inevitable no pensar en la película de Spike Jonze ‘Her’, en la que en una sociedad individualista que camina avocada a la mas absoluta de las soledades su protagonista Joaquín Phoenix se acabará enamorando de un sistema operativo con la voz de Scarlett Johansson, al ver la relación entre K y la virtual Joi. Hampton Fancher y Michael Green parecen haber tomado ciertos elementos de la cinta de Jonze volviendo a examinar la terrible soledad en la que vive su protagonista, donde en el caso de ‘Blade Runner 2049’ se refuerza con la idea del rechazo que sufre K por ser quién es. La nueva generación de replicantes son mas fácilmente distinguibles que sus predecesores pero queda claro que estos a pesar de su naturaleza artificial poseen alma lo que los hace humanos, de hecho mas humanos que los propios humanos.
Ryan Gosling interpreta a ese joven Blade Runner, amante de ‘Palido fuego’ (‘Pale Fire’) y cuya soledad parece que le devora por dentro, de la misma manera que este dio vida a los protagonistas de ‘Drive’ o ‘Solo Dios perdona’ (‘Only Gods forgives’) de Nicolas Winding Refn; con pocas palabras y expresividad. Resulta imposible no pensar en las dos cintas de Winding Refn, no solo por compartir protagonista y por la forma que este tiene de interpretar a los diferentes personajes sino porque en un caso nos encontramos ante dos solitarias personas que cansados de su trabajo buscaran de alguna manera su redención, mientras que en el otro porque las palizas que recibe K en ‘Blade Runner 2049’ no tienen nada que envidiar a las de Julian en ‘Solo Dios perdona’ (‘Only Gods forgives’). Es un agradable placer ver a Harrison Ford volver a interpretar a Deckar treinta y cinco años después en el que sin duda es su mejor trabajo de los últimos años, como ver a Jared Leto como el dueño de ese imperio obsesionado por crear vida. El tema que lleva por nombre el del personaje que interpreta Leto ‘Wallace’ compuesto por Benjamin Wallfisch y Hans Zimmer nos trae sin ningún género de dudas la banda sonora de la soberbia 'Léolo' de Jean Claude Lauzón.
Pero si algo tiene fuerza en esta película son sus personajes femeninos. Es cierto que Silvia Hoecks no puede hacernos olvidar el trabajo de Reuter Hauer en la cinta de Scott, es cierto que McKenzie Scott no puede hacernos olvidar a Darryl Hannah, (Enfrentarse a un clásico es lo que tiene) pero sus trabajos consiguen estar a la altura de lo esperado. La primera es una gran villana, la segunda consigue que su sensualidad traspase la pantalla y que junto con Gosling y Ana de armas nos deja una excelente escena que perdurará en la memoria colectiva. Resulta sorprendente a la vez que agradable ver a Carla Juri protagonista de la notable ‘Wetlands’ de David Wnendt en un pequeño papel en ‘Blade Runner 2049’ (Tras ver la cinta de Wnendt entendemos porque esta tiene un problema con su sistema inmunitario) y lo mismo podemos decir de la actriz cubana Ana de Armas que tras participar en series como 'El internado' se está forjando una muy sólida carrera en Estados Unidos. 
Benjamin Wallfisch y Hans Zimmer nos dejan una soberbia banda sonora que complementa perfectamente a las imágenes rodadas por Villeneuve y que como no podía ser menos sigue perfectamente la estela de la música compuesta por Vangelis para la película original de Scott. Lo mismo se puede decir del ritmo, de la atmósfera, del color con la que el director canadiense dota a cada plano de su película, ‘Blade Runner 2049’ es una muy digna sucesora que ha sabido respetar la esencia original y se ha enfrentado a momentos venerados por los seguidores de la ciencia ficción con solvencia (De celdillas encadenadas. Encadenadas. Todos los espectadores recordarán los test a los que eran sometidos los replicantes para conocer su verdadera naturaleza. Encadenadas. La forma en la que Villeneuve muestra la escena en la que K es sometido a diversos controles para saber si su esencia ha sufrido alguna desviación con respecto a su referencia reforzada por la música de Wallfisch y Zimmer hacen que este momento no tenga nada que envidiar a la cinta original. Repita tres veces: De celdillas encadenadas). Villeneuve llena su película de planos perfectamente estudiados que rebosan una belleza arrebatadora, el guión escrito por  Hampton Fancher y Michael Green sigue perfectamente las líneas marcadas por la historia original que posee mucha mas profundidad que la que los espectadores más críticos quieren ven. Sin duda alguna ‘Blade Runner 2049’ es una de las grandes cintas de ciencia ficción del año y como ocurrió con la película de Riddley Scott el tiempo la pondrá en su sitio y sin duda alguna en un lugar destacado.
Dos cintas dirigidas por Ridley Scott y que son consideradas como obras de referencia en el cine de ciencia ficción y en un caso también de terror como son 'Blade Runner' y 'Alien' han conocido en los últimos años o bien un par de precuelas como 'Prometheus' o 'Alien: Covenant' o una secuela como esta 'Blade Runner 2049'. Como no podía ser de otra manera estas películas han sido recibidas con diferentes opiniones y en muchos casos demasiado polarizadas. Scott dejó de lado la aventura sin sentido de 'Prometheus' para dar paso a ciertas preguntas existenciales acerca de quién creó al creador y la necesidad de David (Michael Fassbender) de convertirse en ese ser dador de vida. En 'Blade Runner 2049' nos encontramos con Niander Wallace (Jared Leto) cuyo anhelo es el mismo que el del personaje interpretado por Fassbender en las precuelas de 'Alien'. Pero mientras en 'Alien: Covenant' todo acaba por no funcionar quedándose en una cinta destinada a llenar la parrilla de las televisiones en semana santa (La imagineria religiosa está mas que presente en esta película. No debemos pasar por alto ideas como la fotografía de la tripulación a lo última cena o el extraño colgante que lleva la protagonista: Un Clavo, entre otras), 'Blade Runner 2049' deja de lado a Wallace para centrarse en las creaciones, en la necesidad de ser amados, de ser tratados como el resto de personas. Con suavidad y sin forzar, Villeneuve plantea que significa tener alma.
El siguiente párrafo puede considerarse SPOILER SPOILER SPOILER por lo que si no quieres leerlo te recomendamos que saltes a la parte final de la crítica donde mostramos el trailer de la película y destacamos lo que nosotros consideramos como lo mejor y lo peor de la película. No iba a escribir estas últimas líneas pero sentía que me dejaba algo muy importante en el tintero, algo que hablando del cine de Villenevue es de vital importancia destacar y eso no es otra cosa que la importancia de la familia y la maternidad. El anhelo de Simone por ser madre, la imposibilidad de Bibiane para aceptar el aborto al que se ha sometido, el embarazo de Valérie en 'Polytechnique', Nawal Marwan revelando a sus hijos la existencia de un hermano, la forma en la que Keller Dover se enfrentará a las normas establecidas para dar con el paradero de su hija, la aceptación de Louise Banks para no cambiar el futuro aunque ello conlleve la muerte de su hija, la necesidad de K por tener una familia y por supuesto y como no podía ser de otra manera, el milagro, aquello que desea Niander Wallace y que dos replicantes consiguieron: Crear vida. Y como bien dice K aquello que nace, tiene alma. FIN DEL SPOILER SPOILER SPOILER


Lo mejor: La banda sonora. La belleza de las imágenes. La valentía de Villeneuve para enfrentarse a una película que podía haber hundido su carrera.
Lo peor: No es una película accesible para todo tipo de público.






domingo, 15 de octubre de 2017

'La casa del callejón' ('Slade House'), 'Livide', David Mitchell, Maury y Bustillo

Título: La casa del callejón
Fecha publicación: Octubre 2017
Editor: Random House
Género: Terror
Páginas: 222
Autor: David Mitchell
Nota: 6
Sinopsis: En un estrecho callejón hay una pequeña puerta, sin cerradura, sin pomo pero si pones la mano sobre ella esta se abrirá mostrando una enorme mansión rodeada de un gran y hermoso jardín.





Crítica:
Como lector tengo toda una serie de sentimientos enfrentados con respecto a la última novela de David Mitchell ‘La casa del callejón’ (‘Slade House’). Es cierto que esta es una novela que se sigue con interés, que se lee con mucha, tal vez demasiada facilidad, pero desde luego no es la mejor historia escrita por Mitchell. ‘La casa del callejón’ (‘Slade House’) resulta demasiado deudora de la anterior novela del autor ‘Relojes de hueso’ (‘The bone clocks’) no solo por la sensación de ser una especie de spin-off de esta (Algo que hace que ‘La casa del callejón’ – ‘Slade house’- pierda emoción en su parte final) sino también por la forma en la que Mitchell la ha estructurado en base a diversos capítulos que ocurren en diferentes años y que están narrados desde el punto de vista de distintos personajes. A pesar de que cada capitulo de ‘La casa del callejón’ (‘Slade House’) sirve para hacer avanzar a la historia principal y que el lector tenga claro lo que está ocurriendo, este podrá tener la sensación de que algunos capítulos resultan demasiado repetitivos llevándole en ciertos momentos a pensar que Mitchell ha escrito esta novela aprovechando el éxito  de ‘Relojes de Hueso’ (‘The clock bones’) y que esta está lejos de su mejor prosa.
Tal y como se indica en la contraportada de la edición española de ‘La casa del callejón’ (‘Slade House’), esta es ‘aclamada como un Drácula del nuevo milenio’, lo que hace que el lector se ponga sobre aviso acerca de la trama de la novela aunque hay que reconocer que tras las primeras páginas este tendrá clara esta idea. Resulta imposible no pensar en ‘Livide’, segunda película de dirigida por el dúo Maury y Bustillo que sorprendieron al mundo con su opera prima ‘A L’interieur’ para acabar decepcionándolo con su terriblemente mediocre y aburrida ‘Leatherface’, por la idea de presentar una gran mansión en la que habitan dos extrañas personas que tienen mucho que ocultar. Si ‘La casa del callejón’ (‘Slade house’) es un nuevo y sorprendente acercamiento al mito del vampirismo, lo mismo podemos decir de ‘Livide’, obra con la que la novela de Mitchell parece compartir varías ideas…
En su primer día como enfermera, Lucie acompañara a Catherine en su ruta diaria de visitas a los ancianos a los que han de vigilar y medicar. En la última casa, una gran mansión a la que siempre se le ha dicho a los niños del pueblo que no se acerquen a ella, Catherine le contará a Lucie que la anciana que vive en la casa y que está en coma profundo guarda en algún lugar un gran tesoro. Lucie y sus amigos creerán que este puede ser el momento oportuno para que sus vidas den un gran giro radical.
Desaparecidos. La ciudad donde sucede la acción de ‘Livide’ no es Santa Carla, la capital mundial del crimen pero lo parece, tampoco es Derry pero lo parece. De la misma manera, Slade House no es el barrio de Limehouse pero lo parece. Maury y Bustillo llenan los primeros planos de su película de carteles que muestran a numerosas personas desaparecidas, idea que es utilizada de manera mas sutil por Mitchell ya que el lector podrá observar  este hecho (La gran cantidad de personas desaparecidas) a partir de la segundo capítulo de la novela ‘Caballero andante, 1988’. (Siempre me ha sorprendido que en un pueblo como Derry no solo siga viviendo gente sino que además se deje a los niños salir solos a la calle, esta misma idea me viniera a la cabeza al ver las primeras escenas de ‘Livide’)
De la misma manera que ocurría con la muy entretenida ‘Don’t Breathe’ de Fede Alvarez, tres personajes que buscan la puerta de escape del mísero futuro que su situación actual parece ofrecerles, creerán que robando a unos ancianos indefensos (En el caso de ella, esta está en coma profundo, en el de él, este es invidente) que viven solos en casas alejadas de la civilización (Como antes, en el caso de ella en una gran mansión situada a las afueras de una pequeña ciudad, en el de él en una casa de un barrio residencial venido a menos) hará que su vida cambie a mejor. Como no podía ser de otra manera, ni en ‘Livide’ ni en ‘Don’t Breathe’ las cosas serán tan fáciles como los chicos creen (Obsérvese en ambos casos nos encontramos con dos grupos de tres jóvenes formados por dos hombres y una mujer. Obsérvese también que en ambos casos las casas ocultan diversos secretos que harán que los jóvenes se den cuenta de que los ancianos son más temibles de lo que ellos podían pensar en un principio). Este puede ser punto donde mas se distancian la película de Maury y Bustillo y la novela de Mitchell, ya que en el primer caso los directores franceses se centran en tres únicos personajes situados en el mismo lugar y la misma línea temporal mientras que Mitchell cambia hasta en cinco ocasiones de protagonistas, lo que deriva en que Maury y Bustillo solo necesiten una excusa para situar a los tres chicos dentro de la casa (Encontrar un valioso tesoro) por las cinco que necesita el autor inglés (Lo que podría derivar en que las excusas ideadas por Mitchell resulten demasiado irregulares, es salvado con notable inteligencia por Mitchell consiguiendo que al menos en este punto al lector no le resulte demasiado extraño el comienzo de ninguno de los capítulos… bueno igual el último es el que puede resultar un poco mas fuera de lugar)
Jóvenes dotados, personas con poderes o con poderes potenciales son requeridos por Norah y Jonah Grayer para que se adentren en su morada y así poder alimentarse de ellos. Una joven heterocromatica lo que en palabras de Christine supone tener dos almas parece ser ese don que es necesario para entrar en la casa donde habita la anciana…. Aunque en ‘Livide’ no hay Banjax (Sustancia que ingerida facilita el trabajo de los Grayer), la idea de encontrar un gran tesoro parece compartir la esencia del Banjax. (El control de la voluntad. La idea de encontrar el tesoro obsesiona demasiado a los jóvenes para que estos vean el peligro que les acecha) Aquí no hay nada que se coma o se beba sino simplemente la esperanza de poder huir de una vida que los protagonistas detestan.
En el siguiente párrafo se va a hablar de ideas que pueden ser consideradas como SPOILER SPOILER SPOILER además se habla explícitamente del final tanto de ‘Livde’ como de ‘La casa del callejón’ (‘Slade House’) por lo que si no quieres leerlo te recomendamos que saltes al siguiente párrafo. La mansión en la que vive la señora Jessel no deja de ser la lacuna de la que Mitchell nos habla en su libro. El lugar donde los cuerpos se mantienen a la espera de sangre fresca/almas que los mantenga en plenitud o simplemente que los mantenga vivos. A pesar de que los personajes tanto de ‘La casa del callejón’ (‘Slade House’) como de ‘Livide’ parecen encerrados en las mansiones (La luz del sol, la forma en la que las tinieblas rodean a la casa, el tiempo parado desde 1934), Maury y Bustillo dan una imagen mas perversa, mas enfermiza que la de Mitchell aunque ambos autores muestran tanto a la hija de la señora Jessel como a un Jonah heridos, incapaces de mostrar su naturaleza en todo su esplendor. Los paralelismos entre ambas obras no solo se quedan en este tipo de detalles, resulta imposible no hablar de la parte final de la película de Maury y Bustillo así como de la manera en la que Mitchell acaba algunos de los capítulos de su novela. Ese cuarto donde los protagonistas son postrados en una mesa, conscientes de todo lo que pasa a su alrededor y asimilando el hecho de que sus pulmones han dejado de funcionar nos trae a la memoria el momento en el que Lucie se enfrenta a su cruel destino (Como también nos hace imposible no pensar en la cinta de Patricio Valladares, 'Downhill') Igual que los diversos personajes que Mitchell utiliza para narrar las diversas historias de su libro, Lucie cae en la trampa perfectamente preparada. Aquí hay polillas, en el otro almas que son succionadas pero la idea es común a ‘Livide’ y ‘La casa del callejón’ (‘Slade House’)
Como no puede se de otra manera, ‘La casa del callejón’ (‘Slade House’) posee ciertas referencias a otras novelas de Mitchell y mas en el caso de una obra como esta que no deja de ser un spin-off de ‘Relojes de Hueso’ (‘The Bone Clocks’). El periódico Spyglass para la que escribe la protagonista del cuarto capítulo ‘Que callado te lo tenías, 2006’, Ed Brubeck en ‘Relojes de Hueso’ (‘The Bone Clocks’) o Luisa Rey en ‘El atlas de las nubes’ (‘Cloud Atlas’). Mitchell vuelve a hablar de la familia con mas la mala suerte en sus novelas: Los Penhaligon. Mientras Johnny Penhaligon se suicidó tirándose por un precipicio en ‘Relojes de hueso’ (‘The Bone Clocks’) Fern Penhaligon forma parte de ese grupo de estudiantes que investigando fenómenos extraños acabaran llegando a tan temido callejón. The Rocky Horror picture show, presente en la anterior novela de Mitchell en forma de banda ‘Come up to the Lab'’ vuelve a ser mencionada en ‘La casa del callejón’ (‘Slade house’): ‘Slade house se parece mas a The rocky horror picture show que a una membrana entre dos mundos’ tal y como se indica en el tercer capítulo ‘Oinc oinc, 1997’. Así pues, las obras de Mitchell vuelven a estar conectadas aunque en este caso por la misma esencia de 'La casa del callejón' ('Slade House') esta está mas cercana a 'Relojes de Hueso' (The Bone Clocks')
Tanto ‘Livide’ como ‘La casa del callejón’ (‘Slade house’) tienen desarrollos distintos pero ambas poseen un lastre del que es difícil escaparse y ese no es otro que la pesada carga que suponen las anteriores obras de los autores. En el caso de Maury y Bustillo, ‘Livide’ se aleja de la brutalidad de su opera prima ‘A L’interieur’. Es cierto que en la parte final de la película esta ofrece buena dosis de violencia pero su primera hora puede resultar excesivamente lenta para muchos de los espectadores sobre todo para aquellos que esperaban de ‘Livide’ una especie de continuación de ‘A L’Interieur’. En el caso de Mitchell por el éxito de su anterior novela ‘Relojes de hueso’ (‘The Bone Clocks’) lo que sumado al hecho de estar ante una especie de spin-off de esta, hace que ‘La casa del callejón’ (‘Slade House’) aún siendo una muy interesante novela no acaba por encontrar su propio lugar.






Lo mejor: ‘La casa del callejón’ (‘Slade House’) es una novela que resulta muy entretenida y se lee muy fácilmente.
Lo peor: No es la mejor obra de Mitchell. La sensación de que ciertas ideas se repiten en los capítulos puede acabar por cansar al lector.