miércoles, 5 de julio de 2017

Crítica: Colossal

Título: Colossal
Año: 2016
Género: Drama - Ciencia ficción
Duración: 109 min. 
Director: Nacho Vigalondo
Guión: Nacho Vigalondo
Música: Bear McCreary
Interpretes: Anne Hathaway, Jason Sudiekis, Austin Stowell, Tim Blake Nelson, Dan Stevens, Hannah Cheramy, Nathan Ellison, Haeun Hannah Cho, Christine Lee, Sarah Surh
Nota: 5
Sinopsis: Tras ser abandonada por su novio, Gloria se mudará a su pueblo natal con la intención de superar sus problemas con el alcohol y hacerse con el rumbo de su vida, pero todo cambiará drásticamente cuando un monstruo gigante empiece a atacar Seúl.




Crítica:
En una reciente entrevista, el actor Raúl Arévalo preguntado por el premio Goya al mejor actor de reparto que ganó en el año 2009 reconoció que esos premios dependen mucho de lo mediático que sea el trabajo y de los amigos que uno tiene. Algo parecido se puede decir del cine de Nacho Vigalondo, un director que parece manejarse mejor en el cortometraje, suyos son por ejemplo '7:35 de la mañana', el hilarante 'A is for Apocalypse' que forma parte de la antología 'The abc's of the death' o 'Parallel Monsters' incluido en 'V/H/S Viral', que en el largometraje algo que se puede apreciar especialmente en sus dos últimas películas; 'Open Windows' y esta 'Colossal' que teniendo un muy interesante punto de partida y muchos elementos a su favor como para hacer de ellas dos grandes películas, se le acaban escapando de las manos conforme avanza el metraje y todas las buenas maneras que ambas apuntaban se vienen abajo por culpa de dos finales que hacen del efectismo su máxima. Seamos sinceros, si Vigalondo no cayera tan bien, si no tuviera tan buenos amigos, 'Colossal' no habría sido recibida en España con tan buenas críticas y probablemente esta habría sido definida como otra comedia romántica americana con toques fantásticos cuyas intenciones quedan muy lejos del resultado final.
Vigalondo debutó en el año 2007 en la pantalla grande con la interesante pero fallida 'Los Cronocrimenes'. Y decimos fallida porque el hecho de que el propio director diera vida a uno de los personajes (Decir que interpretaba sería ser muy generoso) era como Marla Singer, una herida en el paladar que sanaría si alguien le hubiera hecho ver su error o si el director hubiera asumido su incapacidad para actuar. Cuatro años mas tarde, en el 2011, llegó su, al menos para mi, mejor película: 'Extraterrestre', una pequeña comedia romántica con toques fantásticos que se beneficiaba del trabajo de sus tres protagonistas (Un estupendo Julián Villagrán, una gran Michell Jennner y un desquiciado Carlos Areces así como la presencia de Raúl Cimas y Miguel Nogera). 'Extraterrestre' es sin duda alguna una de esas películas que se disfrutan y se paladean con gusto, una de esas películas que resultan tremendamente simpáticas y que alejándose de la pedantería que destilan muchas cintas, se ve muy bien y es fácil que el espectador guarde de ella un muy grato recuerdo. 
Tres años mas tarde, Vigalondo volvió a ponerse detrás las cámaras para rodar un nuevo largometraje (Que nadie piense que durante ese tiempo el director y guionista estuvo parado ya que entre otras cosas dirigió varios cortometrajes) titulado 'Open Windows' y protagonizado por Elijah Wood y Sasha Grey, conocida por muchos por sus trabajos en el mundo del porno. La actriz está intentando abrirse camino como actriz dentro del cine comercial: 'The girlfriend experience' de Steven Soderbergh, esta 'Open Windows' o 'Would you rather' de David Guy Levy son los tres ejemplos mas claros de ello. Un interesante punto de partida y una llamativa puesta en escena que por desgracia resulta demasiado similar a la de 'Eliminado' ('Unfriended') de Levan Gabriadze (Lastima que ambas cintas se rodaran el mismo año) hacía de esta una cinta con los suficientes elementos como para ser una gran película o mejor dicho un gran cortometraje porque Vigalondo alargaba su historia en exceso y unos giros arguméntales del todo inverosímiles hacían que 'Open Windows' perdiera fuelle minuto a minuto hasta convertirse en una parodia de si misma. Sin duda alguna lo mejor que nos dejó esta película fue poder escuchar 'Ghost Rider' de Suicide en un cine.
Ahora y tras la gran acogida que tuvo en el pasado festival de cine fantástico de Sitges, 'Colossal' se estrena en los cines españoles (Todo sea dicho, de una forma muy limitada, creo que son 31 copias las que se han estrenado y en algunos casos en pocas sesiones. Aunque no haya conectado con la cinta de Vigalondo y casi ni con su cine a excepción de 'Extraterrestre', es una verdadera lastima que cintas a priori tan interesantes como esta se estrenen tan mal). Gloria, a la que da vida Anne Hathaway, tras ser abandonada por su novio, con un grave problema con la bebida e incapaz de encontrar el rumbo, volverá a su pueblo natal donde se encontrará con un viejo amigo (Que si, que la Hathaway lo hace muy bien pero Jason Sudeikis es para mi el verdadero descubrimiento de la película). Los bandazos de esta al intentar enderezar su vida se toparan con un extraño monstruo gigante que ataca a la ciudad de Seúl.
Vigalondo maneja en 'Colossal' una idea un tanto peligrosa, una de esas ideas que o bien pueden dar mucho de si (Mezclar la deriva en la que se ven dos treintañeros con monstruos gigantes propios del género Kaiju lo que hace en que la protagonista tenga poco que envidiar al Dai-Nihonjin del 'Big Man Japan' de Hitoshi Matsumoto, tan poco que 'Colossal' se podría haber titulado 'Big Woman Middle American Town') o dejar en el espectador la sensación de que esta película surgió en una etílica conversación en la barra de un bar a las tantas de la madrugada y que a partir de una interesante anécdota se construyó toda una película llenándola con demasiadas palabras que no aportan nada y con escenas que solo sirven para rellenar metraje lo que implica que la película avance lentamente. 
La primera parte de 'Colossal' no acaba de funcionar ni como comedia romántica/dramática ni como película que intenta explotar todos los tópicos de este tipo de cine para hacer de ella una divertida sátira. Un ritmo demasiado lento y el desarrollo de ciertas situaciones dejan en el espectador una sensación un tanto extraña ya que mientras Vigalondo pierde tiempo en que a este le quede claro que la protagonista se rasca la cabeza, algo que al ser un tic ya resulta obvio, hace que esta llegue de manera precipitada a ciertas conclusiones. Por un lado el director y guionista pierde tiempo en recalcar ideas obvias pero a la hora de la verdad, a la hora de resolver de manera satisfactoria escenas complicadas este lo hace por la vía rápida y esto es algo que se puede apreciar varias veces a lo largo de la película, especialmente en lo que al final de la misma se refiere.
Resulta preocupante la manera en la que Vigalondo consigue hacernos pasar por original una película que vuelve una y otra vez a ideas ya vistas anteriormente en su cine. Igual que Julio (Julián Villagrán) en 'Extraterrestre', Gloria (Anne Hathaway) duda de su propia condición, si en un caso el director jugaba con la dualidad humano-extraterrestre, aquí lo hace con la idea mujer-kaiju. Los paralelismos entre 'Colossal' y 'Extraterrestre' no solo se quedan en esta idea, además del tono de ambas cintas hay dos detalles fácilmente identificables. Uno de ellos es que tanto Julio como Gloria hacen planos de aquello que están estudiando, de aquello a lo que quieren encontrarle un sentido. Si el primero dibuja una imagen de un ovni que se ve por televisión para determinar el tamaño del mismo, Gloria calca un plano de internet para establecer una similitud entre lo que le sucede a ella y lo que está ocurriendo en Seúl. La segunda es ese momento en el que parece que algún personaje va a adaptar el famoso grito: 'Julia folla con Julio' de 'Extraterrestre' y lo va a adaptar a 'Colossal', algo que personalmente creo que hubiera quedado como un simpático guiño. Aunque nadie diga esa frase en voz alta a muchos espectadores le vendrá a la cabeza.
Pero es en la segunda mitad de la película donde Vigalondo fracasa estrepitosamente, donde el espectador se da cuenta de que la historia que este tiene entre manos no pasa de una anécdota que no se ha sabido desarrollar correctamente, cuando este quiere dejar de lado el tono propio de la comedia romántica para llevar al espectador a una reflexión acerca de la independencia, de los sentimientos de las mujeres y de la violencia contra ellas. En el año 2012, Éric Falardeau dirigió 'Thanatomorphose' película considerada por muchos como una de las cintas mas repulsivas jamás rodadas. En ella, Falardeau narraba la historia de Laura, una mujer que un día descubre que se  está convirtiendo en un cadáver, que se está descomponiendo en vida. Dejando de lado lo excesivo de la propuesta, el director y guionista construía una sólida y brutal metáfora acerca de una mujer cuya pareja y amante se preocupaban solamente por ellos y no por sus sentimientos, siendo un objeto o un pedazo de carne que los 'pretendientes' luchaban por obtener (Idea plasmada en una increíble escena). Esta misma idea parece estar presente en 'Colossal' aunque como no puede ser de otra manera de una forma más light, ya que Gloria será la obsesión de dos personajes mas preocupados por estar con ella que de lo que ella quiere realmente.
En el siguiente párrafo voy a hablar de una idea que considero muy importante en la película por lo que voy a avisar de que este comentario puede llevar asociado algún SPOILER por lo que si no quieres leerlo te recomiendo que saltes al siguiente párrafo. En una reciente entrevista a Vigalondo, el titular de la misma destaca una frase que considero acertada: 'A los maltratadores no se les ve de lejos, las mujeres no son tontas'. Al leer en detalle la misma el director dice: 'Me fastidia mucho que este tipo de personaje sea un villano desde el principio, que se vea de lejos, desde el primer momento. La realidad tiene formas completamente distintas. Y las mujeres no son tontas, lo que pasa es que lo evidente no está siempre en la superficie', es por eso que la manera en la que este desarrolla el personaje interpretado por Sudeikis me acaba descolocando. Vigalondo ha construido al personaje perfecto, al señor maravilloso, al yerno que toda suegra querría tener pero lo acaba convirtiendo en un psicópata de manual, en una persona que arrastra traumas desde niño y que vive en condiciones inhumanas haciendo de Diógenes su mejor amigo dando la sensación de que este justifica de alguna manera su terrible actitud. Y mi pregunta es la siguiente: ¿Si lo evidente no está siempre en la superficie porque hacer que la superficie de este personaje acabe siendo tan evidente? ¿Porque no construir el mismo tipo de personaje pero hacer que viva en una casa bien cuidada, bien arreglada? ¿Porque darle un pasado mostrando una foto sin rostro y no dejarlo en el aire, sin entrar en detalles? El 'cambio', la 'transformación' (por decirlo de alguna manera) del personaje interpretado por Sudeikis parece mas un giro de guión como el que sufre Nick Chambers en 'Open Windows' para sorprender al espectador que algo premeditado de antemano. Esta es simplemente la sensación que me dejó la evolución de Oscar (Sudeikis) en la película.
Creo que lo más fantástico de 'Colossal' no son los monstruos gigantes que aparecen en ella sino que los críos en Estados Unidos sean siempre tan puntuales a la hora de ir a la escuela. Siempre a las ocho y cinco. Ni un minuto más, ni un minuto menos. La cinta de Vigalondo que se beneficia del gran trabajo de sus dos protagonistas (Algo habitual en su cine. No comparto la forma en la que este construye sus historias, ni su humor pero hay que reconocer que sabe sacar el máximo provecho de cada actor que se pone a sus ordenes… excepto como no podía se de otra manera de él mismo), falla en un ritmo demasiado lento y demasiadas conversaciones que no llevan a ningún sitio. De igual manera que en 'Open Windows', a Vigalondo se le acaba cayendo el castillo de naipes que ha ido construyendo por culpa de un final que deja mucho que desear. 'Colossal' habría sido un cortometraje maravilloso pero la forma en la que el director y guionista lo convierte en largometraje acaba por hacerlo naufragar. Una lastima.




Lo mejor: Anne Hathaway y Jason Sudiekis.
Lo peor: La idea es buena, la anécdota da para mucho juego pero la historia se hace pesada y aburrida por momentos.