lunes, 10 de julio de 2017

Atlántida Film Fest - Día 4

Dreaming of Denmark
Sería altamente recomendable hacer una sesión doble con el documental de Michael Graversen 'Dreaming of Denmark' y la última película de Aki Kaurismäki 'El otro lado de la esperanza'. Es cierto que Graversen plasma en imágenes la historia real de Wasiullah, mientras que Kaurismäki narra desde la ficción el duro día a día de Khaled pero en ambos casos los directores presentan como protagonistas de sus historias a dos inmigrantes cuyo mayor deseo es huir de la guerra que viven sus países y conseguir asilo bien sea en Dinamarca o bien sea en Finlandia. Graversen grabó durante mucho tiempo a Wasiullah, al que conoció con quince años en un centro de acogida. El director muestra de manera clara y concisa el anhelo de Wasi, sus sueños y la necesidad de encontrar su sitio, algo parecido a lo que hizo Kaurismäki pero sin la ironía y el sutil sentido del humor del director finlandes. La interminable espera para saber si Wasi y Khaled pueden conseguir asilo, las negativas con las que estos se topan (Algo mas duramente criticado en la cinta de Kaurismäki) llevará a que ambos se alejen de los centros de acogida donde han encontrado cobijo. Ambos directores se muestran certeros a la hora de situar la cámara y en el caso de Graversen, a la hora de escoger las escenas que este va a utilizar para el escaso metraje que conforma su documental, 'Dreaming of Denmark' dura apenas sesenta minutos. Aunque Wasi viaje a Italia y Khaled encuentre trabajo en un bar, diálogos y momentos pueden saltar de una película a otra sin que el espectador lo note. 'Dreaming of Denmark' es un muy interesante documental que gracias a la gran expresividad de su protagonista y de su historia, nos toca y nos llega muy hondo.


Si no soy no puedo ser
Nada mejor que tras ver el documental de Graversen y la película de Kaurismäki dedicar diez minutos para ver el cortometraje de Mario Torrecillas 'Si no soy no puedo ser' donde niños kurdos y sirios que viven en el campo de refugiados de Cherso (Grecia) narran su duro día a día. Unos niños a los que la guerra ha arrancado su inocencia cuentan como se sienten y lo que que supone para ellos la situación en la que viven todo ello acompañado por una gran animación que hecha con gran respeto y delicadeza acompaña a las palabras de los verdaderos protagonistas del cortometraje: Los niños.