domingo, 2 de abril de 2017

Sobre 'Nocturama' de Bertrand Bonello. Crítica y análisis

Título: Nocturama
Año: 2016
Género: Drama - Thriller
Duración: 130 min. 
Director: Bertrand Bonello
Guión: Bertrand Bonello
Música: Bertrand Bonello
Interpretes: Finnegan Oldfield, Vicent Rottiers, Hamza Meziani, Manal Issa, Martin Petit-Guyot, Jamil McCraven, Laure Valentinelli, Ilias Le Doré, Rabah Nait Oufella, Robin Goldbronn
Nota: 8
Sinopsis: Tras hacer explotar varias bombas por todo París, un grupo de jóvenes hastiados de la saciedad se esconderán en un centro comercial hasta que las cosas se calmen.




Crítica:
'También puedes agregar una teoría arriesgada. Algo políticamente incorrecto o inaceptable. Algo que no guste. Quieren que avives el debate'.
'Esto no es entretenimiento, tampoco es una declaración política ni es noticia'. Esta frase forma parte de la soberbia 'The secret society of fine arts' de Anders Ronnow Klarlund, película donde un grupo de artistas underground intentan salvar a una sociedad que se según ellos se ha adormecido por culpa de diversos espectáculos, reality shows y por el materialismo, mediante el uso de la violencia, mediante diversos actos terroristas que intentan mostrar y liberar la belleza. Ronnow Klarlund tomó como base para construir su película, la polémica frase dicha por el compositor alemán Karlheinz Stockhausen donde este describía a los atentados del once de septiembre como la mayor obra de arte jamás creada y que como no podía ser de otra manera, causó enorme conmoción y polémica.
Creo que es necesario hablar de la cinta de Ronnow Klarlund al hacerlo de 'Nocturama' de Bertrand Bonello, ya que en ambos casos un grupo de jóvenes encuentran en la violencia su arma para despertar conciencias, para avisar a la sociedad del proceso de alineación y adormecimiento al que se está viendo sometida y sobre el que nadie está haciendo nada para evitarlo. Tanto 'The secret society of fine arts' como 'Nocturama' son dos cintas polémicas, dos películas que colocan al espectador en una posición incomoda y sobre las que hay que hablar y profundizar olvidándose de análisis vacíos y superficiales ya que esto alejaría a los espectadores de aquello de lo que realmente quieren hablar los directores y guionistas. Por desgracia, la forma elegida tanto por Klarlund como por Bonello para abordar el hastío de la juventud y la necesidad de esta para hacer, forzar, obligar a que las cosas cambien y a que la sociedad tome conciencia de la situación en la que se encuentra es extrema y radical haciendo que muchos espectadores se puedan cerrar en banda ante ambas propuestas.
Hay dos ideas mas que hay que tener en cuenta a la hora de hablar de 'The secret society of fine arts' y 'Nocturama'. La primera de ellas no es otra que el hecho de que la cinta de Ronnow Klarlund se aleja de la carga política para centrarse en el arte y la supuesta belleza de los actos que llevan a cabo los protagonistas  (La película que se inspira en la forma en la que Chris Marker rodó 'La Jetée' -En algunos países, la película fue editada en dvd junto con el cortometraje de Marker-, tomando como base para la narración una serie de fotografías que en este caso fueron tratadas digitalmente para crear en el espectador una falsa sensación de movimiento y profundidad) mientras que en la película de Bonello existe, además del hastío, de la rabia y de la impotencia de una juventud sin futuro, un componente claramente político y crítico, algo que el espectador podrá apreciar no solo en el hecho de que dos de los protagonistas estudien ciencias políticas, en ciertas frases y diálogos que estos mantienen a lo largo de la película (Todo funciona con la precisión del mecanismo de un reloj y cada palabra encierra un trasfondo mucho mas profundo de lo que en un principio podemos llegar a pensar)  y sobre todo en el lugar donde estos colocan todas y cada una de las bombas lleno de simbolismo.
La otra idea hace referencia a las consecuencias de los actos que los protagonistas llevan a cabo en ambas películas. Si los de 'The secret society of fine arts' no quieren que sus acciones causen víctimas, en los de 'Nocturama' este hecho no parece estar del todo claro. Si bien alguno de ellos muestra sus miedos acerca de cuantas víctimas han podido causar, mientras que otro le responde que la idea era que no hubiera ninguna, el resto de sus compañeros no parecen tener demasiado aprecio por la vida de las personas. No debemos dejar de lado que este hecho no es más que otra forma elegida por Bonello para mostrar el amplio espectro de personas y sensibilidades que forman parte de ese grupo terrorista. Jóvenes de todas las clases sociales, con diferentes niveles culturales, de todas las razas, personas que aparentemente no tienen nada en común encuentran en su hastío, en su falta de esperanza y futuro, un motivo que los une y los acerca. Los protagonistas de ‘Nocturama’ descubren un nexo en común mucho más fuerte que todo aquello que aparentemente les puede separar, que les puede distanciar. La descomposición a la que se está viendo la sociedad actual consigue que estos se junten. El mal que ellos perciben es común a todos.
'También puedes agregar una teoría arriesgada. Algo políticamente incorrecto o inaceptable. Algo que no guste. Quieren que avives el debate'. Esta frase con la que he empezado esta crítica y que es dicha por uno de los personajes de 'Nocturama', sienta las bases de aquello sobre lo que Bertrand Bonello habla en su película. 'Tras la decadencia, el renacimiento. ¿Y al morir el renacimiento, qué sucede?' Los pocos flasbacks que forman parte de la cinta no profundizan en las motivaciones de los jóvenes para cometer los atentados pero la fuerza de alguno de sus diálogos deja entrever la complejidad de la película, la metáfora que ha intentado crear Bonello acerca de esos jóvenes hastiados y sin futuro, o mejor dicho, con un futuro del que reniegan ('Ambos acabaremos como nuestros padres'). Si Gaspar Noé puso en boca de Murphy en 'Love' frases que parecen explicar su propia filosofía acerca de la vida y del cine, Bonello usa la voz de dos de sus protagonistas para de alguna manera exponer aquello de lo que trata su cinta.
En 1978, George A. Romero rodó 'Dawn of the dead', cinta que conoció en el 2004 un remake dirigido por Zack Snyder pero sin la carga crítica de esta (La escena de los protagonistas viendo las noticias en 'Nocturama' nos remite directamente a la cinta de Snyder). Y es que si algo tienen las películas de muertos vivientes de Romero es el componente crítico de las mismas: El miedo al comunismo, a la guerra fría, el fanatismo religioso, el poder de los medios de comunicación y la sobresaturación de noticias, los gobiernos autoritarios, etc, etc.. Tanto los protagonizas de ‘Dawn of the dead’ como los de la de ‘Nocturama’ encuentran refugio en el mismo sitio: Un centro comercial. El lugar por excelencia del consumismo, del hedonismo, de todo aquello que como sociedad nos aliena. Esta idea llama especialmente la atención en la cinta de Bonello (También en la de Romero, por supuesto pero sobre esta ya se han escrito ríos de tinta) ya que ese grupo de terroristas, ese grupo de jóvenes que anhela que la sociedad despierte de su letargo, se esconde en el lugar que representa todo aquello contra lo que se supone que están luchando.  El encierro voluntario de los jóvenes en dicho lugar deja escenas tremendamente críticas como esa en la que uno de los protagonistas se encuentra con un maniquí vestido con su misma ropa y refuerza la idea de estar ante una película donde lo que importa no es tanto la coherencia y la lógica de los actos de lo chicos (Tras los atentados todos se reúnen en un centro comercial del centro de París. Su único plan es esconderse y esperar. Algo tan poco elaborado que parece improvisado), si no el hecho de que nos planteemos ciertas preguntas, algunas incomodas, sobre aquello que estamos viendo, 'También puedes agregar una teoría arriesgada. Algo políticamente incorrecto o inaceptable. Algo que no guste. Quiero que avives el debate' podría decir Bonello sin ningún tipo de problema.
‘Nocturama’ posee dos partes claramente diferenciadas. Una, la inicial, absolutamente soberbia donde Bonello muestra a ese grupo de jóvenes se van encontrando y moviendo por la ciudad. La escasa información que el director y guionista muestra de estos y el notable pulso para rodar escenas (Todas y cada una de las escenas situadas en el metro y los andenes del mismo poseen una fuerza increíble) consiguen captar irremediablemente la atención del espectador. Los elementos propios del thriller que Bonello maneja son usados por este con notable maestría y si no fuera porque los protagonistas son adolescentes, las imágenes que el director muestra bien podrían ser usadas en cualquier tipo de película que trate el tema del terrorismo. El inicio de ‘Nocturama’ es a todos los niveles absolutamente modélico, digno de ser estudiado y analizado. La otra, la parte que plantea el nudo y el desenlace de la película está centrada en todo el encierro de los protagonistas en el centro comercial y las diversas maneras que tienen estos de enfrentarse tanto a sus actos como a sus consecuencias y al entorno que los rodea. La gran carga crítica de la idea que maneja Bonello continúa presente durante gran parte del metraje y solo la manera en la que el director y guionista muestra las reacciones de los personajes ante hechos que suceden al mismo tiempo deja en el espectador un regusto amargo. La sombra de Paul Thomas Anderson y su soberbia ‘Magnolia’ es capaz de eclipsar a cualquier película. La cinta de Thomas Anderson es sin duda alguna uno de los mejores ejemplos acerca de como el montaje ayuda a crear ritmo en una película.
En 1970, Michelangelo Antonioni dirigió la polémica ‘Zabriskie Point’ cinta que tras un rotundo fracaso de crítica y público acabó convirtiéndose en una obra de culto. Una película que mostraba el descanto de una generación y que acababa con toda una declaración de intenciones donde su protagonista Daria (Daria Harlprin) mira una serie de explosiones que destrozan la casa de su jefe Lee Allen (Rod Taylor). Esa misma rabia, ese mismo desencanto, esa desesperación y esa necesidad de cambiar el orden establecido que muestran los personajes de la cinta de Antonioni puede ser extrapolable a los de la película de Bonello. 'Sin duda. Tenía que pasar. Y pasó'.
'Nocturama' es una película arriesgada,  provocadora y valiente como pocas que muestra a un grupo de jóvenes que cansados de la realidad que les rodea y del futuro que les espera. La idea de rebelarse contra lo establecido la hemos podido ver recientemente en 'Crudo' ('Raw'), otra de esas películas que no dejan indiferente a nadie. La cinta de Bonello no es la 'Victoria' de Sebastian Schipper, no está rodada en un único plano como esta, pero también cuenta el viaje sin retorno durante una noche de un grupo de jóvenes. Espero y deseo que el espectador vea 'Nocturama' pensando sobre aquello que el director ha querido contar, que no se quede en la superficie y profundice. La película de Bonello exige ese trabajo para poder valorarla en su justa medida. Muy recomendable.



Lo mejor: El enigmático inicio de la película. El trabajo de los actores.
Lo peor: Cierta inocencia en la forma de actuar de los personajes resta un poco de fuerza a la metáfora.