sábado, 26 de noviembre de 2016

Crítica: Tell me how i die

Título: Tell Me How I Die
Año: 2016
Género: Thriller - Terror - Intriga
Duración: 107 min. 
Director: D.J. Viola
Guión: James Hibberd, Rob Warren Thomas y D.J. Viola
Música: José Villalobos
Interpretes: Virginia Gardner, Nathan Kress, Kirby Bliss Blanton, Ryan Higa, Mark Furze, Ethan Peck, William Mapother, Mark Rolston, Shaun Brown, Katie Booth, Daisun Cohn-Williams
Nota: 5
Sinopsis: La necesidad de conseguir dinero para poder continuar con sus estudios llevará a Anna a apuntarse a un extraño experimento donde un grupo de jóvenes son utilizados para probar una nueva y experimental droga.


Crítica:
Resulta claro que Anna no es cinéfila. Anna no ha visto películas como 'Strange Behaviour' ('Dead Kids') de Michael Laughlin con guión de Bill Condon o 'El Resplandor' ('The Shining') de Stanley Kubrick. Tampoco ha leído la novela de Stephen King en la que se basó el director norteamericano para rodar una de las cintas cumbre del cine de terror y que ha sido denostada por el autor de la obra original. Si fuera así, la protagonista de 'Tell me how i die' hubiera sabido que no es buena idea eso de apuntarse a un experimento donde los voluntarios, a cambio de una gran cantidad de dinero, son usados para probar una nueva droga y también le hubiera llamado la atención que la empresa que lleva a cabo dichos experimentos se llame 'Hallorann' y que el lugar donde se realizan las pruebas esté ubicado en medio de las montañas. Si a eso sumamos una terrible tormenta que deja aislados a su buena suerte a los pobres incautos, las señales de que algo malo va a pasar son claramente reconocibles.
En 1981, Michael Laughlin rodó una apreciable serie B titulada 'Strange Behaviour' ('Dead Kids'). En ella, un joven llamado Pete Brady siguiendo el consejo de un amigo se apunta a un experimento mientras en el pueblo donde vive se producen extraños asesinatos. Puede que lo mas destacable de la cinta de Laughlin sea el hecho de que el guión está escrito por Bill Condon (Director de películas como 'Dioses y monstruos' -'Goods and monsters'- por la que ganó el Oscar al mejor guión original o la reciente 'La bella y la bestia' -Beauty and the beast'-) ya que el tiempo ha hecho de esta cinta una película solo apta para aquellos que son amantes del cine fantástico y de terror de los años ochenta. Ese mismo punto de partida parece ser tomado por los tres guionistas de 'Tell me how i die' para sentar las bases de su película: Tras la extraña muerte con la que abre el film, un grupo de chicos se apuntará a un experimento y como no podía ser de otra manera, nada saldrá como ellos esperaban. Si la cinta de Laughlin es un claro reflejo de una época tanto en lo que a la historia, los efectos especiales y la dirección de la película se refiere, algo parecido puede decirse de la cinta de D.J, Viola con la particularidad de estar ante una cinta rodada por y para un público mayoritariamente adolescente, un reflejo de ese cine que parece seguir las pautas de películas como 'Leyenda urbana' ('Urban Legend') de Jamie Blanks, 'Anatomía' ('Anatomie') de Stefan Ruzowitzky o la reciente 'Find Request' de Simon Verhoever, cintas donde la historia deja, por lo general, mucho que desear, produciendo en el espectador una extraña sensación ante la constante sucesión de tópicos y muy especialmente por culpa de una resolución que no acaba de ser lo suficientemente redonda, algo es que claramente visible en 'Tell me how i die' y su precipitado y desastroso final...
Es claro el paralelismo existente entre 'Tell me how i die' y 'El resplandor' ('The Shining'), no solo por el hecho de usar el nombre de Hallorann en ambas películas (En la cinta de D.J. Viola es el nombre de la empresa encargada de las investigaciones médicas y en el de la de Kubrick es el apellido del personaje interpretado por Scatman Crothers. El hecho de que el nombre del director de 'Tell me how i die' aparezca justo en el momento en que vemos por primera vez escrito el de Hallorann resulta demasiado revelador) si no también por el hecho de presentar a dos personajes protagonistas que parece que tienen el don del resplandor o algún sucedáneo. Si en el caso de 'El resplandor' ('The Shining') nos encontramos con Danny y la forma en la que este percibe no solo todo aquello que sucede en el hotel Overlook si no también el hecho de que su padre ha conseguido el trabajo de guarda del hotel, en 'Tell me how i die', D.J, Viola nos presenta a Anna, una chica que parece que tiene un sexto sentido para adivinar las bebidas que quieren los clientes de un bar así como quién lleva un carné falso y quién no, pero incapaz de percatarse del peligro que supone apuntarse al experimento. Estas percepciones sobre aquello que sucede son mostradas en ambas cintas, pero mientras Kubrick las utiliza de manera notable en su película son relegadas a un segundo plano por D.J. Viola lo que deriva en que esta idea no sea utilizada para justificar de manera conveniente algunas partes de la historia. Y ese puede que sea el mayor problema de 'Tell me how i die', todo aquello que los guionistas y el director apuntan durante la primera parte de la película acaba dejando sitio a un slasher del todo convencional donde las razones que sirven para justificar la actuación de todos y cada uno de los personajes deja bastante que desear y el juego que se establece entre presente y futuro y la duda sobre aquello que puede suceder y aquello que no, aunque apunta maneras, no está desarrollado de forma convincente y el director se muestra incapaz de aprovecharlo como sería necesario dejando una sucesión de escenas típicas y tópicas.
Los paralelismos existentes entre la cinta de Kubrick y la de D.J.Viola no se quedan simplemente en estas ideas. El hecho de encontrarnos ante un edificio asilando en la montaña durante una tormenta de nieve cuya estructura parece ser poco menos que un laberinto hace imposible que es espectador no relacione ambas películas. Si bien Kubrick rodó gran cantidad de planos que creaban esta sensación en el espectador (Llegados a este punto recomiendo el visionado del documental 'Room 237' de Rodney Ascher que a pesar de resultar en muchos momentos demasiado forzado y excesivo posee ciertas ideas realmente llamativas y sorprendentes), D.J,Viola se ve obligado a poner en boca de uno de sus personajes una frase acerca de la gran cantidad de pasillos que hay en el edificio para transmitir dicha idea. Por desgracia, 'Tell me how i die' se acaba convirtiendo en una constante carrera que aunque no aburre no consigue crear la tensión necesaria para una película de este tipo.
Obviamente, ni las intenciones ni el resultado de las películas de Kubrick y D.J. Viola son comparables, pero los paralelismos existentes entre 'Tell me how i die' y 'El resplandor' ('The Shining') hacen imposible no hablar de ambas películas al hacerlo de la de D.J. Viola. 'Tell me how i die' es una cinta destinada a un público adolescente aficionado a programas como 'Gran Hermano' y series como 'Sensación de vivir' ('Berverly Hills, 90210'). Poco se puede decir de los personajes principales. Otra vez volvemos a encontrarnos con un William Mapother que parece no encontrar su lugar desde que rodó la soberbia 'Otra Tierra' ('Another Earth') de Mike Cahill y que deambula por películas como esta o como 'El instituto Atticus' ('The Atticus Institute') de Chris Sparling donde es imposible sacar provecho a un actor de su talla. Otra vez volvemos a encontrarnos con ese personaje secundario interpretado por un actor de origen asiático cuya función es simplemente la de enfatizar ciertas ideas y resultar por momentos cargante o gracioso (Es de agradecer que esta idea sea remarcada por el propio personaje interpretado por Ryan Higa en la película algo no carente de ironía, lastima que esta idea no se haya explotado mas a lo largo de la cinta). Y otra vez volvemos a estar ante ese personaje que parece obsesionado con la guapa protagonista pero cuyas acciones están destinadas no a mostrar cierta psicopatía si no el profundo 'amor' que este siente por una persona a la que no conoce.
Con todo 'Tell me how i die' es una película que se ve bien, que no aburre demasiado y que se olvida con demasiada facilidad. Por desgracia la parte final de la cinta llena de tópicos, una resolución demasiado precipitada y demasiadas preguntas sin respuesta hacen que el resultado final no sea lo redondo que sería necesario para una película como esta. La cinta de D.J Viola es una película ideal para ver una tarde lluviosa de invierno, una cinta que no nos dé demasiados quebraderos de cabeza y como espectadores no nos exija ningún tipo de esfuerzo. Y 'Tell me how i die' para eso, resulta perfecta.



Lo mejor: La parte inicial de la película donde se apuntan ideas realmente interesantes.
Lo peor: La precipitación de la parte final de la historia.