viernes, 4 de noviembre de 2016

Crítica: Ouija: El origen del mal - Ouija: Origin of Evil

Título: Ouija: El origen del mal - Ouija: Origin of Evil
Año: 2016
Género: Terror - Drama
Duración: 99 min. 
Director: Mike Flanagan
Guión: Mike Flanagan y Jeff Howard
Música: The Newton Brothers
Interpretes: Annalise Basso, Elizabeth Resaer, Lulu Wilson, Henry Thomas, Parker Mack, Doug Jones, Chelsea Gonzalez, Lincoln Melcher, Nicholas Keenan, Michael Weaver, Ele Keats
Nota: 6
Sinopsis: La familia Zander hace negocio con la necesidad de la gente de encontrar consuelo en lo que a sus familiares fallecidos se refiere, pero cuando un aparentemente inocente tablero de ouija entre en la casa con la idea de usarlo en sus sesiones, una terrible presencia acechará a la familia...




Crítica:
Si juntamos la horrible sensación que nos dejó 'Ouija' de Stiles White, la enorme decepción que supuso 'Before I wake' de Mike Flanagan y la saturación de películas de la misma temática o parecida que se han estrenado en los últimos años, 'Ouija: El origen del mal' ('Ouija: Origin of Evil') es una de esas películas que producen en el espectador un terrible sopor y vagancia, llevándole a este a pensar si realmente merece la pena pagar el precio de una entrada para ver una película como esta o esperar a que esta esté en plataformas digitales como netflix o filmin para hacerlo. Poco se puede decir de la cinta que dirigió Stiles White que pueda servir para que el espectador se anime a pasar por taquilla. La película producida por el maestro de las explosiones y la pirotecnia visual envuelta en una bandera americana, Michael Bay, llevó a la pantalla grande una historia escrita por Julien Snowden y Stiles White que se basaba en el juego distribuido por la todopoderosa Hasbro  (Si, a pesar de que el tablero de ouija se utiliza desde tiempos inmemoriales y que la primera patente data de mas o menos 1890, Hollywood parece que esta mas interesado en seguir la línea de llevar juegos a la pantalla grande a pesar del nefasto resultado de películas como 'Battleship' o 'Pixels', película rodada un año de la de White y que desperdiciaba una brillante idea para convertirse en otro espectáculo sin sentido ni gracia preparado para el lucimiento de su estrella principal Adam Sandler y su escudero Kevin James que en rodar cintas mas o menos originales y respetuosas con aquello que adaptan) e intentaba aprovecharse del éxito de cintas como 'Expediente Warren: The Conjuring' ('The Conjuring') o 'Insidious' con una propuesta destinada principalmente a un público juvenil pero sin ningún tipo de fuerza, garra e interés. 'Ouija' es sin lugar a dudas una de las películas de terror mas flojas y decepcionantes que se han visto en mucho tiempo y a pesar de contar con la prometedora Oliva Cooke ('Yo, él y Raquel', -'Me, Earl and the dying girl'-) o la archiconocida Lin Shayne ('Insidious'. La actriz que ha sido secundaria en mil y una películas coincidió con Cooke en la notable 'La señal' -'The Signal'- de William Eubank) esta se convertía en todo un impersonal ejercicio de cine que explotaba todo tipo de clichés en base a un muy flojo guión (Con un reparto de jóvenes y desconocidos actores y una soberbia puesta en escena, ese mismo año, David Robert Mitchell rodó la soberbia 'It follows', lo que demuestra que cuando hay un guión bien construido, cuando se sabe hacia donde se quiere llevar a la historia y sobre todo cuando una película esta pensada para contar algo y no de cara a la taquilla, se consiguen obras tan remarcables como esta)
Es el nombre de Mike Flanagan el único motivo que puede despertar del hastío y del sopor eterno al espectador y hacer que esta película le llame la atención. A pesar de que Flanagan había dirigido varios largometrajes ('Makebelieve', 'Still Life', 'Ghost of Hamilton street' y 'Absentia') no fue hasta su quinta película cuando su nombre empezó a ser conocido por muchos. 'Oculus: El espejo del mal' ('Oculus') supuso un salto cuantitativo y cualitativo en su cine y la historia de esos dos hermanos interpretados por Karen Gillan y Breton Thwaites (Actor que protagonizó junto a Olivia Cook, 'La señal' -'The Signal'-) gustó y cautivó allá por donde fue exhibida. A pesar de ser considerada por muchos como un claro ejemplo del fenómeno hype, 'Oculus: El espejo del mal' es ante todo una notable muestra de cine de terror fácilmente disfrutable donde Flanagan juega perfectamente con las atmósferas y con la dualidad del presente y el pasado. Pero todo aquello que apuntó el director en esta película saltó por los aires por culpa de la desastrosa 'Before I Wake' (Sorprende que esta cinta formara parte de la sección oficial a concurso del pasado Festival de cine fantástico de Sitges y otras tan interesantes y estimulantes como 'Under the Shadow' de Babak Anvari o 'A Dragon Arrives!' de Mani Haghighi, no). A pesar del gran reparto con el que Flanagan contaba (Kate Bosworth -'El protector: Homefront'-, Thomas Jane -'La niebla'. 'The mist'- y Jacob Tremblay, autentica revelación de la notable aunque tramposa 'La habitación' -'Room'- de Lenny Abrahamson y que supuso el principal apoyo para que Brie Larson ganara el Oscar a la mejor actriz protagonista), el flojo guión de la película escrito por el propio Flanagan y Jeff Howard (Que ha colaborado con el director en el guión de cuatro películas: 'Oculus: El espejo del mal'. 'Ouija: El origen del mal', 'Before i wake' y la que será la próxima cinta de Flanagan: 'Gerald's game') con una historia demasiado deudora del cine asiático de terror no acababa de enganchar al espectador lo que sumado a un epilogo excesivamente cursi que dejaba poco a la imaginación (Otra vez nos encontramos ante el mal endémico de muchas películas de terror americanas: El exceso de explicaciones y la reiteración de escenas) hizo de esta la cinta mas floja del director. 'Before I wake' fue ante todo (y curiosamente) un perfecto ejercicio contra el insomnio cuya mayor justificación parecía demostrar que Flanagan era el director perfecto para ponerse detrás de las cámaras para dirigir la precuela de 'Ouija' (Algo parecido a lo que hizo Guillermo del Toro con 'Blade II' y 'Hellboy')
El mal sabor de boca que nos dejó Flanagan con 'Before I wake' se quita en parte con 'Ouija: El origen del mal' que sin ser una obra notable si que consigue que el espectador pase un buen rato en la butaca del cine gracias sobre todo al buen hacer de los actores principales y a una historia que siendo recurrente en alguna de las últimas obsesiones del cine del director sabe dosificar los sustos si bien es cierto que puede que muchos espectadores se queden con ganas de mas. Por desgracia a esta cinta le ocurre lo mismo que a 'Before I wake', el exceso de efectos digitales juega en contra del resultado final de la película y a pesar de que alguna escena intenta crear una sensación de miedo o incomodidad en el espectador, esta solo consigue arrancarle una sonora carcajada.
No hay nada en 'Ouija: El origen del mal' que brille por su originalidad. No solo el hecho de ser una precuela limita en cierta manera a la historia si no también la saturación de cintas de temática parecida hace que todo resulte demasiado conocido para el espectador y por momentos incluso acartonado. Otra vez volvemos a encontrarnos con la idea de que parte del clímax de la película sucede en un sótano, elemento común a las películas de terror como bien se puede apreciar en 'Expediente Warren: The conjuring' o en la segunda parte de esta 'Expediente Warren: El Caso Enfield' ('The Conjuring 2') dirigida también por James Wan (La influencia del director que debutó en la pantalla grande con 'Saw' está mas que presente en 'Ouija: El origen del mal'. La manera elegida por Flanagan para mostrar esa terrible presencia que amenaza a los protagonistas, especialmente cuando esta se encuentra detrás de estos, así como el diseño de la misma parece directamente extraído de 'Insidious') con todo resulta realmente apreciable la forma en la que Flanagan homenajea a clásicos como 'El Exorcista' ('The Exorcist'. La imagen del sacerdote que llevando un maletín se acerca a la casa para pararse delante de ella y contemplarla nos remite directamente a la llegada del Padre Merrin a la casa donde este tendrá que practicarle un exorcismo a Regan MacNeil. De la misma manera que Wes Craven y Kevin Williamson jugaron en 'Scream 2' con la idea de que en las películas de en los slashers todos los asesinatos suceden de noche y no de día, Flanagan y Howard parece que quieren hacer lo mismo llevando al Padre Merrin de la oscuridad a la luz) o 'El Exorcista III' ('The Exorcist III'. La cinta dirigida por William Peter Blatty es sin duda alguna la verdadera secuela de la película de William Friedkin, donde este no solo dejó fuera del guión aquellas partes mas flojas de la novela si no que además nos dejó varios momentos realmente terroríficos que forman parte del imaginario colectivo, algo que el espectador que vea 'Ouija: El origen del mal' detectará sin ningún tipo de problema) con lo que el director consigue ganarse el cariño de muchos aficionados al género de terror.
Tal y como ocurría en 'Oculus: El espejo del mal', 'Hush' y 'Before i wake', Flanagan y Howard  vuelven a situar el núcleo central de la historia en una casa, y otra vez el guión vuelve a tener un gran componente dramático donde se enfatiza la ausencia de alguno de los miembros familiares, persona que ha fallecido en trágicas circunstancias y que como no podía ser de otra manera, traumatiza al resto de los miembros del núcleo familiar. Si en 'Oculus' nos encontrábamos ante dos hermanos, Kaylie y Tim y el asesinato de su madre, en 'Before I Wake' era la ausencia del hijo perdido que falleció ahogado en la bañera, en 'Ouija: El origen del mal' es el padre de familia el que murió atropellado por un conductor borracho. En los tres casos, la perdida supone un detonante para la historia, para entender a los personajes y la necesidad de estos de encontrar respuestas y consuelo (Volver a la casa donde sucedió todo, adoptar a un chico cuya anterior familia de acogida intentó acabar con su vida o creer que el espíritu que intenta comunicarse es el padre de las niñas protagonistas de la película), idea que parece estar también presente en la muy decepcionante 'Blair Witch' de Adam Wingard. Tal es el parecido de algunos pasajes de 'Before I wake' y 'Ouija: El origen del mal' que en ambos casos los protagonistas se aferran a la necesidad de volver a saber del hijo o del marido fallecido en trágicas circunstancias. Si en 'Oculus: El espejo del mal' primaba por encima de todo la parte fantástica de la historia, en 'Before I Wake' y 'Ouija: El origen del mal' es la parte dramática la que tiene mas peso especifico en la historia.
Pero los parecidos entre 'Ouija: El origen del mal' y otras obras del director no se quedan en lo anteriormente descrito. 'Oculus: El espejo del mal' no solo destacó por la gran capacidad de Flanagan para crear atmósferas si no también y muy especialmente por la manera en la que este jugaba con el presente y el pasado, consiguiendo mezclar los tiempos en pantalla de manera mas que notable. Si Tarantino deslumbró con 'Reservoir dogs' y 'Pulp Fiction', obras que se apoyaban en notables guiones y en la estructura no lineal, fragmentada, de las historias, este rodó después 'Jackie Brown' cinta que es considerada por muchos como la película menos tarantiniana de la filmografía del director. El homenaje al género blaxploitation poseía en este caso una estructura básicamente lineal excepto en ciertos e importantes momentos. Tarantino aunque parecía alejarse de ciertas ideas mostradas en sus dos primeras películas volvía, cuando lo consideraba necesario, a aquello en lo que se manejaba mejor: A jugar con la estructura no lineal de la historia. Algo parecido ocurre con Flanagan, ya que este parece tener que volver a jugar con los tiempos para poder justificar ciertas escenas y hacer evolucionar a la historia. 'Ouija: El origen del mal' posee ciertos elementos que hacen que el guión de la historia parezca un compendio de ideas y escenas desarrolladas por Flanagan y Howard en sus anteriores historias.
'Ouija: El origen del mal' es una muy entretenida cinta de terror donde prima mas la parte dramática que la propia del cine de espíritus y posesiones lo que puede derivar en que mas de un espectador se sienta ligeramente decepcionado. A pesar de mostrar ciertas ideas que pueden dar mucho de si, Flanagan se muestra demasiado comedido, demasiado correcto algo que juega en contra del resultado final de la película porque a esta le hubiera venido muy bien algo mas de descontrol. Por desgracia hay escenas que no acaban de funcionar y el uso de ciertos efectos digitales, igual que ocurrió en 'Before I wake' no ayudan a transmitir miedo o terror al espectador. 'Ouija: El origen del mal' es un resumen de las obsesiones mostradas por Flanagan y Howard en sus anteriores guiones (Hay que hacer hincapié también en el constante uso de hospitales psiquiátricos) que sin ser una obra notable es una película muy entretenida y que se ve muy bien. Quien quiera pasar un buen rato en el cine y olvidar el nefasto recuerdo de 'Ouija' encontrará en la cinta de Flanagan una muy digna película.



Lo mejor: Flanagan consigue hacernos olvidar el nefasto recuerdo de la cinta de Stiles White
Lo peor: La constante sensación de déjà vu