sábado, 1 de octubre de 2016

Crítica: The Neighbor

Título: The Neighbor
Año: 2016
Género: Terror - Thriller
Duración: 87 min.
Director: Marcus Dunstan
Guión: Marcus Dunstan y Patrick Melton
Música: Charlie Clouser
Interpretes: Josh Stewart, Alex Essoe, Melisa Bolona, Bill Engval, Jaqueline Fleming, Luke Edwards, Skipp Sudduth, Ronnie Gene Blevins, Heather Williams, Artrial Clark, Mason Guccione
Nota: 7
Sinopsis: Una pareja de pequeños traficantes de drogas anhelan cambiar de vida. Sus sueños se truncarán de forma radical cuando estos descubran que su nuevo vecino tiene mucho que ocultar.









Crítica:
Hace unos días escribíamos en este mismo blog acerca de ‘La chica de al lado’ (‘The girl next door’) película que adaptaba la novela que Jack Ketchum que a su vez se inspiraba en el brutal asesinato de Sylvia Marie Likens a manos de su familia adoptiva. Al hablar de ‘The Neighbor’, la nueva película de Marcus Dunstan director de las muy entretenidas ‘The Collector’ y ‘The Collection’ cintas surgidas a la sombra de la exitosa saga de ‘Saw’ (Dunstan fue guionista de ‘Saw IV’ y ‘Saw V’) pero que consiguieron encontrar su sitio y hacer de estas un producto mucho mas interesante que muchas de las secuelas de la película de James Wan (Incluidas aquellas en las que Dunstan se encargó del guión), es necesario volver a recordar alguna de las ideas con las que nos referimos a la cinta dirigida por Gregory M. Wilson y es que otra vez volvemos a encontrarnos ante el mismo concepto a la hora de construir la historia: El miedo, el terror que supone descubrir aquello que el vecino esconde en su sótano. Nadie es lo que parece y para saber quién es solo hay que mirar lo que la gente hace cuando nadie les ve en el sótano de sus casas cuando las luces se apagan. Estas ideas fueron mostradas, tal y como ya dijimos, de manera soberbia por Ulrich Sield en su documental ‘Im Keller’. En algunos casos aquello que se esconde, aquellos secretos que no se quiere que salgan a la luz pueden ser livianos, en otros como en el de la familia Baniszewsk que acabó con la vida de Sylvia Marie Likens son absolutamente brutales.
A pesar del éxito que consiguió Dunstan con sus dos anteriores películas, este se intenta, de alguna manera, alejar de dichos referentes para dejarnos un mas que interesante thriller rodado con pulso, tensión y ritmo. Pero aunque el director intenta romper de manera radical con ‘The Collector’ y ‘The Collection’ (Algo que puede disgustar bastante a sus seguidores llegando incluso al punto de defraudarlos por la ausencia de gore y del sadismo del que Dunstan hacia gala en sus anteriores películas) este parece por momentos tener que volver a ciertas ideas que ya mostró en ‘The Collector’ y ‘The Collection’ dando la sensación de que Dunstan no es capaz de alejarse del todo de aquello donde ya ha demostrado que se mueve con notable soltura (Sirvan dos ejemplos para reforzar este hecho y sobre los que volveremos mas adelante. Las tres cintas dirigidas por Dunstan comparten la idea de la dudosa moralidad de sus protagonistas. Ladrones o traficantes que se enfrentan a un enemigo más poderoso que ellos. Tampoco debemos dejar de lado que tanto ‘The Collector’ como ‘The Neighbor’ plantean una historia donde su protagonista tendrá que entrar en una casa donde se topará con ciertas situaciones que este no se imaginaria ni en sus mas terribles pesadillas)
En 1985, Tom Holland dirigió una más que entretenida cinta que fusionaba el terror con el humor de manera notable. Esta película titulada ‘Noche de Miedo’ (‘Fright Night’) es considerada justamente como una de las cintas clásicas de terror de los años ochenta. (En plena ola de remakes, reboots, precuelas, secuelas y demás, Hollywood no dejó escapar la oportunidad de rodar una nueva versión de la cinta de Holland. En el año 2011, Craig Gillespie rodó  una interesante aunque irregular película que a pesar de sus fallos y licencias –Lo de Peter Vincent es de juzgado de guardia- consiguió dejarnos un mas que apreciable remake, algo que visto como está el panorama últimamente ya es mucho. Como no podía ser menos e igual que ocurrió con la película original, esta conoció poco tiempo después una innecesaria secuela de peor calidad y además sin el poder seductor de Julie Carmen). La cinta de Holland narraba la historia de Charley Brewster que observando al vecino descubría que este no solo era un sádico asesino si no además un vampiro. La afición de Brewster por el cine de terror y por un programa de televisión titulado igual que la película conseguía que al principio nadie le creyera. Hablar de la cinta de Holland al hacerlo de ‘The Neighbor’ no es casual ya que ambas películas comparten el mismo punto de partida: La observación en secreto del vecino de al lado lleva a que los protagonistas, al descubrir los terribles secretos que la persona observada esconde, a una peligrosa situación que son incapaces de controlar y donde su propia integridad física corre grave peligro. (Obviamente tampoco hay que dejar de lado a la mítica ‘La ventana indiscreta’ –‘Rear Window’- de Alfred Hitchcock donde el personaje interpretado por James Stewart viéndose postrado en una silla de ruedas empezará a observar a sus vecinos llegando a sospechar de uno de ellos cuya mujer ha desaparecido. La cinta de Dunstan comparte con la de Hitchock la idea del voyeur cambiando los anteojos por un telescopio. Obviamente las pretensiones de ambas películas se alejan bastante una de la otra). Es probable que la forma en la que la cinta de Dunstan evoluciona y por la manera en la que esta rodada alguna escena muchos espectadores recuerden antes la cinta de Gillespie que la de Holland pero ambas historias comparten, como no podía ser menos, el mismo esqueleto.
Dunstan vuelve a contar con Josh Stewart para protagonizar su película, algo que como espectadores hemos de agradecer por partida doble. Primero porque Stewart es un solvente actor que resultaba perfecto en su papel tanto en 'The Collector' como en 'The Collection', y segundo porque así Dunstan evita que este vuelva a ponerse detrás de las cámaras para dirigir. Stewart dirigió, escribió y protagonizó 'The Hunted', una película que se inscribe dentro del género conocido como found footage y que resulta un perfecto ejemplo de todo aquello que no hay que hacer para rodar una película como esta. Stewart mostró un compendio de todos los tópicos del género que han llevado a este a poco menos que agonizar (Solo la desastrosa 'Willow Creek' de Bobcat Goldthwait consigue dejarnos un peor sabor de boca llegando incluso a hacernos pensar que la cinta de Stewart es poco menos que una obra maestra). El actor que parece por momentos querer imitar a Jason Statham (Sobre todo en la parte inicial de la película. La visita al bar del tío Neil, la forma en la que este se apoya en una de las mesas y la manera de llevar la gorra y moverse hacen imposible que es espectador no piense en el protagonista de cintas como 'El protector' -'Homefront') vuelve a interpretar a un personaje de dudosa moral (En el caso de 'The Collector' y 'The Collection' nos encontrábamos ante un ladrón de poca monta, mientras que en 'The Neighbour' ante un pequeño traficante de drogas). El director y guionista vuelve a jugar con la dualidad de sus personajes protagonistas consiguiendo que el espectador se ponga de lado de este (Siempre que como espectadores nos encontramos ante este tipo de conflictos, me acuerdo de la notable 'Sympathy for Mr. Vegeance' de Park Chan-Wook)
Bien acompañado por Alex Essoe (La Amy de Charlie. A Essoe la pudimos ver en la interesante ‘Starry Eyes’ de Kevin Kolsch y Dennis Widmeyer., cinta que parecía sumarse a la moda que vivimos hace mas o menos un par de años en las que los directores nos mostraban a una protagonista femenina que por diversos motivos empezaba a descomponerse en vida. ‘Thanatomorphose’ de Éric Falardeau, ‘Contracted’ de Eric England, ‘Honeymoon’ de Leigh Janiak o esta ‘Starry Eyes’ utilizaban esta idea para hablar con mayor o menor acierto de los sentimientos de estas y de la forma de enfrentarse a diversas y complicadas situaciones y/o decisiones) y sobre todo por Bill Engvall que da vida a ese vecino que tiene mucho que ocultar (Llegados a este punto es imposible no hablar de ‘Don’t Breathe’ de Fede Álvarez, cinta que posee un espíritu muy Dunstan y que comparte con el cine de este la idea de mostrarnos a unos protagonistas de dudosa moralidad pero con los que el espectador se alienará. La idea de mostrar casas que serán allanadas por estos y los secretos que se esconden dentro de ellas así como la extrema violencia que demuestran los inquilinos también es común tanto al cine de Dunstan como a la película de Álvarez. Algo parecido ocurre también con ‘Frío en Julio’ –‘Cold in July’- de Jim Mickle. La cinta de Mickle que como viene siendo habitual en su cine resulta una muy entretenida película que toma demasiadas ideas de otras películas comparte con la película de Dunstan el hecho de presentarnos ciertos elementos que poseen ciertas similitudes)
A pesar de la buena dirección de Dunstan, a pesar de la manera en la que este dota a su película de ritmo (Algo que consigue enganchar al espectador, lo que sumado al notable uso de la música y a la mas que acertada duración de la película consiguen ser las grandes bazas a favor de la película) hay ciertas ideas y elementos que juegan en contra de la película. Uno de ellos, como no podía ser de otra manera, es la levedad de la historia que Dunstan tiene entre manos y es que a pesar de que la película se sigue con creciente interés, aquello que el director nos cuenta no deja de ser una simple anécdota alrededor de la cual se ha construido toda una película. El otro es el personaje interpretado por Jaqueline Fleming cuya primera aparición consigue romper de manera brutal el ritmo de la película. Su personaje parece metido a la fuerza en la historia y la manera en la que Dunstan justifica la presencia de este resulta demasiado chapucera como para resultar creíble.
Algo que también resulta reseñable tanto en 'The Neighbor' como el el cine de Dunstan es el uso de la iluminación azul de muchas de las escenas de sus películas. Como no podía ser de otra manera este hecho es fácilmente apreciable en la filmografía de Dunstan como director y su nueva película no podía ser menos. A pesar del intento de este por alejarse de sus anteriores películas volvemos a encontrarnos con ciertas ideas, en este caso en lo que a estetica se refiere, que hace imposible no hablar de 'The Collector' y de 'The Collection'.
The Collector
The Collection
The Neighbor

'The Neighbor' es un solvente thriller rodado con pulso y con ritmo que se ve con interés y se disfruta mucho a pesar de la levedad de la historia que Dunstan tiene entre manos. En definitiva, 'The Neighbor' es una película cuya mayor pretensión es entretener y lo consigue. Muy recomendable.


Lo mejor: Su ritmo, su tensión, su duración.
Lo peor: La levedad de la historia. El personaje interpretado por Jaqueline Fleming