jueves, 6 de octubre de 2016

Crítica: Elle

Título: Elle
Año: 2016
Género: Drama - Thriller
Duración: 130 min 
Director: Paul Verhoeven
Guión: David Birke según la novela de Philippe Djian
Música: Anne Dudley
Interpretes: Isabelle Huppert, Laurent Lafitte, Anne Cosigny, Charles Berling, Virginie Efira, Judith Magre, Christian Berkel, Jonas Bloquet, Alice Isaaz, Vimala Pons, Raphaël Lenglet, Arthur Mazet
Nota: 7
Sinopsis: Tras sufrir una violación en su casa, Michèle una gran ejecutiva de una empresa de videojuegos, será acosada por su atacante mientras su vida se va desmoronado poco a poco.



Crítica:
Tras 'Demonlover' y 'Elle' la industria del videojuego me causa pavor. Tras películas como 'La pianista' ('La pianiste') de Michael Haneke o 'Medeé' de Don Kent, Isabelle Huppert parece destinada a interpretar personajes que podríamos definir como extremos y que conllevan, entre otras cosas, una gran carga dramática. Si los motivos para hablar de la cinta de Oliver Assayas son más que obvios al hacerlo de 'Elle' (Los protagonistas de ambas películas trabajan en empresas relacionadas con el mundo de los videojuegos. Si en un caso nos encontrábamos ante las intrigas y el espionaje que se establecía entre dos empresas que querían hacerse con el control de Tokyo Anime, compañía que desarrollaba un prometedor programa de anime en 3D, en 'Elle' estamos ante el desarrollo de un nuevo juego cuyas animaciones han de tener un gran componente sexual además de violencia. No solo estas dos ideas consiguen que el espectador se acuerde de la cinta de Assayas al ver la de Verhoeven, el hecho de que la protagonista, el personaje fuerte sea en ambos casos una mujer -Interpretada en un caso por Isabelle Huppert y en el otro por Conie Nielsen- refuerza esta idea. Tanto 'Elle' como 'Demonlover' comparten también el hecho de estar ante historias con un gran contenido sexual y una atmósfera enfermiza -Imposible no pensar en 'Lost Highway' al ver ciertas escenas de la parte final de la cinta de Assayas-, las recurrentes escenas a pantalla completa de ciertas secuencias de los videojuegos y también a Charles Bering -En la cinta de Assayas dando vida a Hervé Le Millinec y en la de Verhoeven a Richard LeBlanc, ex-marido de la protagonista-), también lo son para hacerlo de la obra de Euripides no solo por la explicita referencia que el personaje interpretado por Isabelle Huppert hace en un momento de la película si no porque además ciertas ideas mostradas por el director holandés en su película nos pueden, de alguna manera, remitir a 'Medea' gracias al juego de traiciones y mentiras que envuelven a la historia.
Acercase a una cinta como 'Elle' supone hacerlo a dos niveles y este tipo de acercamiento puede resultar del todo injusto ya que tal y como ocurre con cintas como 'Nina Forever' o la reciente y notable 'Swiss Army Man' puede hacer que el verdadero fondo de la historia pase desapercibido. El primer nivel es el que hace referencia al morbo de la historia, al componente sexual de la misma, a la parte de 'Elle' con elementos propios del thriller (El uso de la música compuesta por Anne Dudley enfatiza todas estas ideas de una manera excesivamente clásica). Es difícil alejar el nombre de Paul Verhoeen de la polémica y del sexo. A pesar de que el holandés ha rodado cintas que han pasado a la historia de la ciencia ficción reciente como es el caso de 'Robocop', 'Desafío Total' ('Total Recall') o la infravalorada 'Straship Troopers', parece que para gran parte del público y de la crítica la filmografía de Verhoeven se reduce a 'Instinto Básico' ('Basic Instint'. Cinta que forma parte del imaginario colectivo de sueños húmedos de toda una generación gracias a escenas que perviven en la memoria de muchos) y 'Showgirls' (Tres años después de la película que catapultó a la fama a Sharon Stone -La actriz trabajó como secundaria en 'Desafío Total', como protagonista en la extremadamente floja 'Sangre y Arena' o en el intento de la Cannon por aprovecharse del éxito de la saga de Indiana Jones con un par de cintas sobre Allan Quatermain- Verhoeven volvió a plasmar en imágenes un guión de Joe Esztehas que arrasó en los premios Razzies en 1996. La historia de envidias y sueños frustrados de Nomi demostró que la tercera ley de Newton, aquella que dice que cuando un cuerpo ejerce una fuerza sobre otro, este ejerce sobre el primero una fuerza igual y de sentido opuesto, también es aplicable al mundo del cine -y de la cultura en general-: 'Cuando una película recibe excelentes críticas, estas serán tenidas en cuenta con una fuerza igual y de sentido opuesto en la siguiente cinta del director'. La sensación de que muchos críticos y parte del público deseaban que Verhoeven cayera tras 'Instinto Básico' -'Basic Instinct'- fue mas que palpable gracias a las virulentas críticas que recibió la película y el director) lo que puede derivar en que el componente sexual de 'Elle' (Que también lo tiene. No debemos dejar pasar por alto que en cierto momento muchos espectadores pueden llegar a pensar que el personaje interpretado por Isabelle Huppert es la versión femenina de el famoso teniente al que dio vida Harvey Keitel en la brutal y soberbia 'Teniente corrupto' -'Bad Lieutenant- de Abel Ferrara )...
...o la subtrama derivada del asalto y violación que sufre la protagonista (Me refiero en especial a los mensajes de texto que Michèle recibe varias veces) impida al espectador acercarse a esta película de otra manera, obligandole simplemente a pensar en el 'misterio' de la película. Verhoeven que es perro viejo sabe como llamar la atención aunque la forma elegida para ello pueda jugar en contra de su propia película. Es en la parte centrada en el thriller, en el misterio de quién acecha a Michèle o de quién ha difundido un vídeo con su imagen donde 'Elle' muestra lo peor de de si misma, donde el director vuelve a mostrar alguno de sus (malos) hábitos y donde ciertas licencias en la historia (¿Ordenadores sin bloquear cuando hay mucho que esconder?) pueden llevar a pensar que esta película no es tan redonda como muchos críticos y medios de comunicación nos están contado. Hace años con motivo del estreno de 'Tesis' de Alejandro Amenabar, un critico cuyo nombre no recuerdo se refirió a esta película indicando que la historia escrita por Amenabar tenía el llamado mal Esztehas: Un exceso de posibles culpables hacía que la trama resultara por momentos demasiado dispersa. Aunque en 'Elle' no nos encontramos con un exceso de presuntos culpables, este mal, el mal Esztehas está presente de una manera tosca y burda, obligando al espectador a fijar su punto de vista donde Verhoeven como director y David Birke como guionista quieren, aunque de tan forzado este lo rechace.
El siguiente nivel para acercarse a 'Elle' es centrándose en el componente dramático de la película, analizando a sus personajes donde todos y cada uno de ellos es una especie de isla incapaz de aproximarse de una manera normal al resto (Otra vez nos encontramos con náufragos en medio del océano). Son sus emociones y sus sentimientos los que predominan por encima de los de los demás. La soledad y el aislamiento llegando a casi una castración emocional en el que viven los personajes impiden que estos se desarrollen correctamente de manera afectiva. Es aquí donde la cinta de Verhoeven adquiere importancia y empaque gracias a la manera en la que esta aborda las conflictivas relaciones entre los protagonistas. El director holandés exhibe todo un crisol de situaciones y comportamientos donde estos muestran todas y cada una de sus carencias y egoísmos. En el año 2001, el director austriaco Michael Haneke dirigió la impactante 'La pianista'. En ella Isabelle Huppert daba vida a la protagonista, una mujer que bajo el yugo y opresión que suponía para ella su madre se veía imposibilitada a para tener un desarrollo emocional normal y acababa estableciendo una relación sadomasoquista con un joven. Otra vez como ocurría en el caso de la cinta de Haneke, Verhoeven vuelve a mostrar una traumática relación entre el personaje interpretado por Isabelle Huppet y sus padres. Si en el caso de 'La pianista', el director austriaco mostraba el conflicto existente en la protagonista derivado de la relación de esta con su madre, en 'Elle' este conflicto sucede entre Michèlle y, especialmente, su padre. En ambos casos el trauma derivado de esta situación sirve para explicar y justificar la castración emocional de los personajes interpretados por Isabelle Huppert. Sin llegar al nivel de psicopatía del padre de Michèle, la sensación de que la gente y las personas son un mero elemento para, de alguna manera, satisfacerlos, está presenten en la protagonista de la cinta de Verhoeven.
El siguiente párrafo contiene SPOILERS por favor si no deseas leerlo te recomendamos que saltes al siguiente. Por supuesto el tema mas delicado de la película y que mas ampollas y asperezas puede levantar es la enfermiza relación que se establece entre Michèle y su violador desde el momento en el que está descubre su identidad y que queda reflejada en la idea de que estos no solo se siguen relacionando si no que además esta relación parece de alguna manera reforzada. Esta mas que enfermiza relación que puede hacer que mas de uno se acuerde de la de Erika y Walter en 'La pianista' de Michael Haneke queda reforzada por una de las frases mas duras y directas de toda la película, que contrariamente a lo que el espectador pudiera llegar a pensar no esta dicha por Michèle si no por otro de los personajes femeninos de la película y que demuestra, por si llegados a ese punto pudiéramos tener algún tipo de duda, los oscuros motivos que llevan a que los personajes actúen como lo hacen. Hasta el mas inocente de ellos tiene una bestia dentro. Esta frase, este momento justifican ya de por si el visionado de una película como esta.
'Elle' es una cinta realmente interesante que resulta un tanto lastrada por su excesivo metraje. Verhoeven rueda una de esas películas hechas por y para impactar, por y para que el espectador reflexione acerca de lo que ha visto en pantalla, acerca de sus personajes, sus sentimientos, necesidades y egoísmos. 'Elle' con sus fallos, que los tiene, es una de las propuestas mas interesantes y estimulantes que se pueden ver actualmente en la gran pantalla y desde 'La soledad del perro guía' nos atrevemos a recomendar abiertamente al espectador que 'disfrute' con películas como esta, que llevan a sus personajes al extremo.


Lo mejor: Isabelle Huppert. La manera de Verhoeven de acercarse a sus personajes y sus emociones.
Lo peor: La parte propia del thriller nos aleja de aquello que verdaderamente nos importa.