miércoles, 19 de octubre de 2016

Crítica: A Dragon Arrives! - Ejdeha Vared Mishavad!

Título: A Dragon Arrives!
Año: 2016
Género: Drama - Thriller - Documental
Duración: 105 min 
Director: Mani Haghighi
Guión: Mani Haghighi
Música: Christophe Rezai
Interpretes: Amir Jadidi, Ehsan Goodarzi, Homayoun Ghanizadeh, Nader Fallah, Ali Bagheri, Kiana Tajammol, Kamran Safamanesh, Javad Ansari, Leila Arjmand
Nota: 7,5
Sinopsis: El inspector Babak Hafizi tiene una misión sencilla. Enterrar el cuerpo de un disidente que se ha suicidado. Pero cuando el viejo cementerio donde ha dado sepultura al cuerpo sufra un extraño terremoto, este pedirá ayuda a un técnico de sonido y un geólogo con la intención de averiguar si las leyendas que cuentan los habitantes de la zona son reales. Años más tarde, un director de cine planea rodar una película sobre la extraña desaparición del técnico de sonido en medio de un rodaje.



Crítica:
¿Puede una película mezclar elementos propios del thriller, del teatro, de los documentales, puede jugar con el espectador para que este se plantee si la historia que le están contando es cierta o no y ser a su vez su propio y ‘falso’ 'Como se hizo' sin resultar ridícula, pedante o saturar al espectador? La respuesta es que si, y esa respuesta tiene el título de 'A Dragon Arrives!', hipnótica y cautivadora película de Mani Haghighi que se apoya en una soberbia puesta en escena, una fotografía absolutamente increíble y en una estupenda banda sonora compuesta por Christophe Rezai (Músico al que he conocido gracias a esta película y cuyas composiciones he estado escuchando últimamente. Tengo que recocer que me fascina). La propuesta de Haghighi es extrema y radical, o gusta o se detesta, o el espectador cae cautivado ante la historia de esos tres hombres que investigan los extraños terremotos que se producen en un antiguo cementerio sobre el que corren mil y una historias y al que los habitantes de los pueblos cercanos no quieren ni acercarse o bien le parece una pedante tomadura de pelo. Yo soy de los primeros, de los que entraron completamente en el juego que Haghighi ofrece y 'A Dragon Arrives!' me parece una de las propuestas cinematográficas más estimulantes vistas en mucho tiempo. (Nota: Haghighi cuenta la aventura que supuso trasladar el barco que aparece en la película al desierto, algo que parece querer emular a lo que hizo Werner Herzog en su soberbia ‘Fritzcarraldo’. La idea de grabar un verdadero ‘como se hizo’ –de ahí que antes haya entrecomillado la palabra ‘falso’- supone para Haghighi una forma de romper la magia, de romper la línea entre realidad y ficción de ahí que no vayamos a ver el viaje del barco, algo que mercería ser contando una película. Desde ‘La soledad del perro guía’ queremos recomendar ‘La conquista de lo imposible’ de Werner Herzog donde el director cuenta las vivencias del rodaje de ‘Fritzcarraldo’. Una lectura obligatoria para los seguidores del cineasta alemán)
'A Dragon Arrives!' es ante todo un juego y como tal se la ha de tomar el espectador. Haghighi presenta su película como si esta estuviera basada en hechos reales, algo que el espectador ha de coger entre pinzas. 'Hace unos 15 años oí una historia de un técnico de sonido que estaba grabando un documental acerca de antiguas cuevas en el sur de Irán. El chico estaba grabando el sonido de las gotas de agua que caían. El sonido era tan fascinante que este se fue poco a poco alejando hasta que tropezó con una grieta que había en la cueva y cayó en ella. Tras dos días buscándolo, el resto del equipo dio con él y este tras ser salvado afirmó que se había topado con una extraña criatura que le había enseñado alemán. Por supuesto nadie le creyó hasta que empezó a recitar una poesía de Hölderlin (Poeta alemán nacido en 1770 y fallecido en 1843) con fluidez. Nunca he conocido a este hombre, ni he conocido a nadie que lo conociera, ni a gente que realmente creyera esta historia...’. Estas palabras de Haghighi son el germen de 'A Dragon Arrives!' (Cinta que originalmente el director quería que se titulara 'Enter the Dragon' pero el hecho de compartir título con la mítica cinta de Bruce Lee podría jugar en contra de la película iraní) y como el lector que haya visto la película podrá observar, Haghighi ha tomado un relato que parece tener mucho de leyenda para crear una toda una historia alrededor de ella que además sirve para reflejar un país en una época convulsa (La acción de 'A Dragon Arrives!' sucede un día después del asesinato del primer ministro iraní)
Haghighi juega constantemente en el filo de la navaja. Su propuesta radical y extrema parece por momentos estar mas pendiente de la imagen y del sonido que de la historia cuyo poder de seducción y su capacidad de ir reinventándose a si misma es casi constante (Múltiples narradores, escenas retrospectivas dudosa, relatos interrumpidos, etc, etc...) a pesar de que esta está excesivamente alargada y de que la parte final de la película puede acabar cansando un tanto al espectador. 'A Dragon Arrives!' no es una cinta condescendiente con el espectador, la manera elegida por Haghighi para mezclar géneros, jugar con ideas y con la verdad (Se podría establecer un paralelismo entre la historia en la que se basa Haghighi para su película y la posición del espectador con respecto a esta. 'A medida que cae a través de la película, el espectador tendrá que decidir que puede creerse y que no creerse'. La idea de usar la palabra 'tumble' para referirse a la posición del espectador al ver la película establece un claro paralelismo entre la caída que sufrió el técnico de sonido y a la que se refiere el director en sus declaraciones. Si el se topó con un dragón, nosotros nos encontraremos con una enigmática e hipnótica película), con las escenas y la música hace que este necesite entrar en la propuesta del director iraní para disfrutar de ella como es necesario, si esto no ocurre es fácil que el espectador no solo desconecte si no que pueda considerar que 'A Dragon Arrives!' es una pedante tomadura de pelo.
Haghighi intenta plantear 'la verdad' de su historia de la manera mas fiel a la realidad, tanto es así que el director usa escenas de 'The Brick & the mirror' ('Khesht va Aveneh', dirigida por Ebrahim Golestan abuelo de Haghighi en 1965, el mismo año en el que sucede la acción de 'A Dragon Arrives!') para ilustrar ciertas partes de su película como mostrar que el técnico de sonido trabajó en esa cinta (Son múltiples las escenas de gran belleza que hay en 'A Dragon Arrives!', puede que una de las mas fascinantes sea la de ver al personaje interpretado por Kiana Tajammol interponiéndose sobre las imágenes proyectadas de 'The Brick & the mirror') Según palabras del propio director: 'Necesitaba un instrumento para crear una historia mas personal y mas creíble en su veracidad y nada mejor que 'The Brick & The mirror' para hacerlo'.
La forma que tiene Haghighi  de hacer que la línea entre realidad y ficción sea tan fina que muchas veces se confunda no solo se hace visible gracias a la manera en la que el director utiliza elementos propios del documental o incluso propios de un 'como se hizo' en su película si no también en pequeños detalles que pueden pasar por alto a la mayoría de los espectadores como es el caso del Chevrolet Impala en el que viaja el protagonista de la película. Según el propio Haghighi: 'Chevrolet nunca fabricó un Impala naranja, así que o bien alguien lo ha pintado o bien no es un impala' Esta frase se puede hacer extensible a su película: 'O bien Haghighi ha pintado y maquillado la historia en la que este se basa para rodar su película o simplemente esta nunca existió'. Por momentos Haghighi  parece seguir la línea marcada por Jafar Panahi en 'El espejo' ('Ayneh') en la que este narraba el camino de vuelta de una niña iraní desde el colegio hasta su casa, llegado un momento la niña se cansa de ser la protagonista de la película y se revela contra el director, negándose a seguir participando en el filme lo que deriva en que esta continúe sola su viaje a casa y las cámaras la sigan sin que lo sepa. En su película Panahi confronta la ficción con la aparente realidad para establecer un juego entre aquello que es cierto y aquello que no y así reflejar la realidad de un país. Esta misma idea esta presente de alguna manera en 'A Dragon Arrives!', Haghighi juega con los conceptos de que es verdad y que es mentira de una manera que puede resultar menos obvia para el espectador que en el caso de 'El espejo' pero cuya intención parece por momentos similar.
El primer pase de 'A Dragon Arrives!' en el pasado festival de cine fantástico de Sitges fue tras la proyección de la notable 'Under the Shadow' de Babak Anvari (Aunque desde muchos sitios se destacó que la sala estaba llena para ver la cinta de Anvari a pesar de la hora -la proyección fue a las 8:30 de la mañana- no dejó de ser preocupante que para ver la película de Haghighi el cine estuviera medio vacío, algo sobre lo que habría que reflexionar largo y tendido). En ella, el director iraní narraba la vida de Sideh (Excelente Narges Rashidi) que tras haberse mostrado activa políticamente durante la revolución cultural se le impedía volver a los estudios y continuar con la vida que ella tanto anhelaba. Al ver la película es inevitable pensar que la cinta guarda ciertos parecidos arguméntales con 'The Babadook' de Jennifer Kent. La acción situada en los años ochenta, tiempo después de la de 'A Dragon Arrives!' volvía a reflejar una época y una sociedad aunque como ocurría con 'El espejo' de una manera mas clara y directa que la cinta de Haghighi. Si en 'Under the shadows', Sideh no recibe ni recibirá la aprobación para continuar con sus estudios, en 'A Dragon Arrives!', el Savak (Organización de inteligencia y seguridad nacional) detiene a los tres protagonistas por llevar a acabo extrañas investigaciones. Para Haghighi, la Savak 'sigue siendo a día de hoy una forma para mostrar la paranoia en la psique iraní' de la misma manera que los Djinn se presentan en la cinta de Anvari. Si Haghighi habla de la cultura del terremoto, Anvari lo hace de la cultura de las bombas.
Gran parte del peso de la cinta de Haghighi recae sobre sus tres protagonistas. Amir Jadidi da vida a ese detective que teniendo entre manos una misión aparentemente sencilla (Enterrar el cuerpo de un disidente que se ha ahorcado pocos días antes de cumplir su castigo) caerá cautivado por las leyendas locales lo que le llevará a investigar el motivo del extraño terremoto que sufrió el cementerio tras dar sepultura al cuerpo del disidente (Haghighi recalca que la cultura iraní es una cultura centrada en los terremotos. 'Nunca se sabe cuando van a golpear y siempre se tienen presentes de alguna manera'). Jadidi que anteriormente había participado en cintas como 'Sidzah' de Hooman Seyadi y 'Rokhe Divaneh' de Abolhassan Davoodi se muestra del todo solvente en su papel. El estilo que muestra el actor nos remite directamente al cine negro americano de los años cuarenta y cincuenta. El director de teatro Homayoun Ghanizadeh (Ha dirigido 'The beauty Queen of Leeane' o 'Caligula' donde parece ser que el director potenció la violencia y  la carga dramática de la historia) da vida a ese geólogo con extraños métodos para averiguar el motivo de los terremotos (Como anécdota el espectador podrá quedarse con el hecho de ver a este comer tierra, pero su presencia nos deja grandes escenas como el momento musical que nos regalan los tres protagonistas, el uso de luces que iluminan el desierto en medio de la noche o esos globos que sirven para que Haghighi nos deje una escena que hace imposible que no nos acordemos de 'Up' de Pete Docter y Bob Peterson) aunque su presencia es en principio la menos importante de las tres (Jadidi da vida al detective que inicia la investigación y Ehsan Goodarzi interpreta al técnico de sonido sobre él que parece que Hahghighi ha tomado como base para su historia). Y que decir de Ehsan Goodarzi poeta que trabaja por primera vez como actor y que resulta perfecto para el papel y que nos deja sin ninguna duda dos de las escenas mas bellas y tiernas de esta película: El momento en el que acuna un bebé o la forma en la que este graba los sonidos del personaje interpretado por Kiana Tajammol mientras esta está convaleciente en la cama tras un accidente. La idea de que este escuche la grabación con la respiración de la chica es un momento a la altura de aquel en el que Drácula le decía a Mina que había cruzado océanos de tiempo hasta encontrarla. Tajammol que ha destacado profesionalmente en el mundo de la fotografía (Parte de sus imágenes se pueden ver por ejemplo en su cuenta de instagram que desde aquí recomendamos visitar) nos deja un pequeño pero importante papel lo que deriva en que el espectador se quede con ganas de que esta salga mas en pantalla.
Otro aspecto a destacar es la gran banda sonora compuesta por Christophe Rezai autor de la música de películas como 'Dar donya ye to saat chand ast?' de Safi Yazdanian o 'Mahi va gorbeh' de Shahram Mokri y que consigue que sus composiciones no solo complementen perfectamente a las imágenes de Hahghighi si no que incluso estén un paso por delante de ellas. Según palabras del director, Rezai pensó en melodías del sur de irán para la película pero este buscaba algo mas cañero, algo mas en la línea de los Nine Inch Nails (Si, este es el grupo con el que Hahghighi comparó la música que quería para su película). La música compuesta por Rezai para 'A Dragon Arrives!' es absolutamente soberbia, una de esas bandas sonoras que esperemos que algún día se edite para poder comprarla y tenerla en un hueco privilegiado en nuestra colección privada.
Aunque Hahghighi juega de manera soberbia con los tiempos, la contraposición entre realidad y ficción tomando elementos propios del documental y de los making off de las películas, y a pesar de contar con una historia capaz de captar el interés del espectador y de desubicarlo completamente por la forma en la que esta está narrada, si que se tiene la sensación de que la imagen y la música están por encima de la historia dejándonos una parte final un tanto alargada que puede hacer que mas de un espectador acabe desconectando de la extrema y arriesgada propuesta de Hahghighi. Con todo 'A Dragon Arrives!' es una cinta de un poder hipnótico y seductor como pocas, si el espectador consigue entrar en la película de Hahghighi, este caerá atrapado de una manera comparable a como lo hizo con 'Beyond the black rainbow' de Panos Cosmatos (Otra arriesgada cinta con una excelente fotografía y composición que se apoyaba en la gran banda sonora de Sinoia Caves y que como ocurre con la película de Hahghighi resulta un tanto alargada en su parte final). 'A Dragon Arrives!' es una excelente cinta, una de esas películas que desde 'La soledad del perro guía' no nos cansaremos de recomendar porque sabiendo el arriesgado juego que el director propone con su película, guste o no, seguro que no deja a nadie indiferente y eso en el arte ya es como mínimo algo digno de mención. 


Lo mejor: La tremenda capacidad que tiene la película de jugar con el espectador. Su fotografía. Su banda sonora.
Lo peor: La parte final de la película resulta un tanto alargada







Y aunque se aleja de la música que Rezai ha compuesto para 'A Dragon Arrives!' nos gustaría compartir alguna de sus composiciones.