domingo, 18 de septiembre de 2016

Crítica: Morgan

Título: Morgan
Año: 2016
Género: Ciencia Ficción - Thriller 
Duración: 92 min.
Director: Luke Scott
Guión: Seth Owen
Música: Max Ritcher
Interpretes: Kate Mara, Anya Taylor-Joy, Rose Leslie, Michael Yare, Toby Jones, Chris Sullivan, Boyd Holbrock, Vinette Robinson, Michelle Yeoh, Paul Giamatti, Jennifer Jason Leigh, Brian Cox
Nota: 5
Sinopsis: Una experta en riesgos acudirá a un centro ultrasecreto para decidir si una investigación sobre inteligencia artificial deberá seguir adelante o no.



Crítica:
Normas básicas a seguir para rodar una película que hable sobre la inteligencia artificial. Sitúe a un grupo de científicos en un centro de investigación ubicado en medio de la nada donde los complejos sistemas de seguridad y las cámaras de vigilancia pasaran inadvertidas para los lugareños y viajeros despistados (El número de científicos puede variar según las necesidades de la historia). Si es posible situar el lugar en un sitio paradisíaco, en un claro de un hermoso y frondoso bosque en medio de las montañas, mejor que mejor. Haga que un personaje ajeno a aquello que se está investigando y/o desarrollando en dicho resort científico tenga que acudir a tan extraño lugar (Los motivos pueden ser múltiples y de lo mas  variados y curiosos). Involucre de manera personal a los protagonistas de la película con aquello que están estudiando. Si puede ser que sea el protagonista el que de una manera u otra establezca una relación personal con el sujeto a estudio. Haga que las entrevistas entre los protagonistas y el ser, el ente sobre el que se ha desarrollado el prototipo de inteligencia artificial se desarrolle a través de un cristal. Si es posible este personaje ha de ser mujer y llamarse Ava o alguna variación y/o traducción de este nombre. Y sobre todo haga que este personaje desee por encima de todas las cosas ser tratado como una persona mas, dejar de lado su naturaleza artificial y sentir como lo hacemos el resto de las personas. Desarrolle la trama como guste pero no se olvide de hacer que esta tenga diferentes giros de guión que puedan sorprender al espectador. No hace falta utilizar todas estas normas para desarrollar la historia aunque el esqueleto de la misma debe mantenerse fiel a ellas.
Igual que el cine de catástrofes o los slashers (Por citar dos ejemplos) parecen seguir ciertas normas o reglas a las que han de mantenerse mas o menos fieles (El cine de terror ha hecho de esta idea un filón para, respetando la esencia de dicho tipo de cine, homenajearlo utilizando para ello un gran sentido del humor, ahí están por ejemplo 'Scream' de Wes Craven, 'Las últimas supervivientes' -'The final girls'- de Todd Strauss-Schulson o la soberbia y tremendamente inteligente 'The cabin in the woods' de Drew Goddard) sucede algo parecido con las cintas que tratan el tema de la inteligencia artificial.
Cojamos el ejemplo de 'The Machine' de Caradog W. James. En ella un grupo de científicos desarrollan en una base militar diversos experimentos para recuperar las partes dañadas del cerebro de soldados que han sido heridos en el campo de batalla. Vincent McCarthy (Toby Stephens) contratará a Eva (Caity Lotz) para que continúe las investigaciones y consiga prototipos mas estables. Entre McCarthy, Eva y la maquina se establecerá una relación personal debido sobre todo a las implicaciones que tiene para McCarthy que el proyecto siga adelante con resultados positivos. Tomemos ahora 'Ex-Machina'. La cinta de Alex Garland parece usar (Como no puede ser de otra manera en el cine del guionista-director) elementos de varias películas para crear la historia entre otras de la cinta de Caradog W. James (Los parecidos entre ambas cintas resultan bastante claros). En ella, Caleb interpretado por Domhall Gleeson es un programador que trabaja para una empresa (Aun cambiando su nombre es imposible que el espectador no se piense google) gana un premio para conocer a su jefe, Nathan al que da vida Oscar Isaac (Que lejos quedan aquello tiempos donde el premio para el trabajador eran dos semanas de vacaciones en el Caribe con todos los gastos pagados. A día de hoy el máximo premio es conocer al director de tu empresa para ir a trabajar a su casa y así estar disponible durante 24 horas. Y encima el tío va y se alegra. El cine sigue siendo un elemento primordial de propaganda). En la casita de verano de Nathan, Caleb descubrirá que este está trabajando en un proyecto secreto que hace referencia a la inteligencia artificial. El joven programador no ha ganado ningún concurso si no que ha sido escogido para examinar a Eve (Someterla al test de turing) y averiguar hasta que punto esta puede hacer creer a la gente que es humana. Como no puede ser menos, el retraído programador cuyo mejor plan para un sábado por la noche es quedarse en casa buscando porno acabará enamorándose de la chica poniendo en riesgo todo aquello en lo que Nathan está trabajando.
Tampoco debemos dejar de lado la española 'Eva' de Kike Maillo (Director de algunos de los mejores videoclips del grupo 'Manos de Topo' como por ejemplo 'Es Feo') En ella, el personaje interpretado por Daniel Brühl se reencontrará con su hermano David (Alberto Ammann) y su ex-pareja, Lana (Marta Etura). Entre el primero y la hija de esta se establecerá una profunda relación que deparará más de una sorpresa. Otras cintas como 'Beyond the black Rainbow' de Panos Cosmatos a o 'Splice. Experimento mortal' ('Splice') de Vincenzo Natalli, aun no tratando directamente el tema de la inteligencia artificial parecen hacer suyas algunas de las normas de este tipo de cine. En el caso de la cinta de Cosmatos volvemos a estar ante un aislado centro de investigación, ante una extraña joven que será sometida a observación y cuyo máximo anhelo será escapar de tan horrible encierro (Garland no solo cogió elementos prestados de la cinta de Caradog W. James si no también de la de Cosmatos. Las fluctuaciones en la energía que producen en los lugares donde las protagonistas están encerradas no solo son comunes a ambas películas si no que la esencia de las mismas resulta prácticamente similar), en el de la película de Natalli, dos científicos desarrollaran mas allá de todos los límites éticos y morales un experimento que acabará escapándoseles de las manos. La relación entre los tres protagonistas, Elsa Kast (Sarah Polley), Clive Nicoli (Adrien Brody) y Dren (Delphine Chanéac) complicará aun mas la situación. 'Morgan' y 'Splice: Experimento Mortal' comparten la idea de presentar a dos chicas (Morgan y Dren) nacidas en un laboratorio bajo ciertas condiciones y que presentan un crecimiento inusual, sirva de ejemplo que la protagonista de la película de Scott tiene solo cinco años y una apariencia de adolescente (La cinta de Natalli era sobre todo un sano e interesante homenaje al cine de David Cronenberg de los ochenta)
'Morgan' supone el debut en pantalla grande Luke Scott, hijo del director Ridley Scott (Solo así se entiende el tremendo reparto que el director novel ha conseguido reunir para su película) y que parece seguir paso a paso las normas de este tipo de cine. Por desgracia las pautas y los clichés con que el guionista Seth Owen construye su historia no son sinónimo de éxito y calidad ya que a esta le falta algo, le falta emoción, le falta chispa y lo peor de todo, le falta alma como a Morgan. Como si de la protagonista de la película se tratase, el guión escrito por Owen busca su sitio, busca escapar de las férreas normas en las que se ha visto (Deliberadamente) encarcelado. En un momento de la película el personaje interpretado por Paul Giamatti se refiere a Morgan como 'eso', recalcando que para él la chica no es mas que una especie de microondas. Puede que esa sea la mejor definición para 'Morgan', la película de Scott es una comida recalentada en un microondas con partes excesivamente calientes y otras demasiado frías lo que deja un extraño y por momentos desagradable regusto en el paladar del espectador.
Si Alex Garland cogió elementos de otras películas para desarrollar 'Ex-Machina', Owen y Scott parecen exactamente hacer lo mismo. El espectador no podrá evitar pensar en cintas como 'La cosa' ('The Thing') de John Carpeenter, 'Los odiosos ocho' ('The hateful eight') de Quentin Tarantino (La película de Scott comparte con la de Tarantino la presencia de Jennifer Jason Leigh. Tampoco debemos dejar de lado que Ennio Morricone compuso la banda sonora de 'La cosa' y la de 'Los odiosos ocho'. Según se dice ciertos temas que fueron descartados para la  película de Carpenter fueron incluidos por Tarantino en su cinta) e incluso en la infravalorada 'Open Grave' de Gonzalo López-Gallego al ver la manera en la que estos presentan tanto a los personajes como a la historia que luego van a desarrollar ya que en todos los casos volvemos a encontrarnos con un grupo de personas que se encuentran en un lugar aislado (Una casa o una cabaña en medio de las montañas o una base en la Antártida) sobre los que se cierne una terrible amenaza (Un ente extraterrestre que llega a la base donde se encuentran los protagonistas,  un terrible virus que acecha a un grupo de supervivientes amnesicos, la tremenda tensión que surge entre ellos o el hecho de que para las personas que han creado a Morgan, una experta en riesgos tenga que decidir si esta ha de vivir o no. La cinta de Scott parece querer jugar a dos bandas. Por un lado el miedo o la reticencia de los científicos ante las intenciones del personaje interpretado por Kate Mara, por otro la necesidad de esta de averiguar quién ha llevado el proyecto un paso mas allá de lo esperado. Por desgracia esta segunda idea que podía haber dado mucho juego acaba diluida en medio de la historia debido a que todo resulta demasiado obvio).
Pero hay otra película y una serie reciente con la que es absolutamente imposible no establecer alguna comparación con 'Morgan'. La película no es otra que 'Blade Runner' obra cumbre de la ciencia ficción dirigida por el padre de Morgan Scott, Ridley. La cinta protagonizada por Harrison Ford no solo tiene en común con 'Morgan' la idea de presentar a unas entidades artificiales que anhelan vivir en libertad (Alargar sus cuatro años de vida o poder visitar un lago que hay en medio del bosque) si no que además ambas cintas comparten una escena: Aquella en la que un empleado de la compañía entrevista al sujeto (Morgan o Leon según sea el caso) con la intención de detectar replicantes o decidir si este ha de seguir existiendo o no. Ambas entrevistas hacen especial hincapié en la importancia de la empatía, ambas entrevistas están realizadas con la clara intención de provocar una respuesta emocional bien sea utilizado la imagen de la tortuga en el desierto o bien llevando a Morgan al extremo, utilizando para ello sus aparentes sentimientos de culpa y sus miedos. La falta de alma de la cinta de Morgan Scott se hace patente en una escena tan vital como esta. Toda la gama de sentimientos, de respuestas preparadas (Las continuas miradas de Morgan a los que considera sus amigos, su familia refuerzan la idea de que esta dice lo que tiene que decir y no lo que siente) su progresivo cambio hacia el miedo está plasmado con pulso (Los dos actores que interpretan esta escena, Paul Giamatti y Anya Taylor-Joy están absolutamente impecables) pero este momento no consigue transmitir nada al espectador, no consigue emocionarlo ni hacer que este sienta el agobio y el miedo de la chica y eso es algo que no solo se percibe en esta escena ya que es una constante durante toda la película.
Y la serie como no podía ser de otra manera es 'Stranger Things'. No, Morgan no es Eleven pero poco le falta o al menos esa es la sensación que como espectadores podremos tener durante gran parte del metraje. Aunque las intenciones entre la película de Scott y la serie de los hermanos Duffer son radicalmente opuestas hay ciertas ideas que parecen coincidir. Otra vez volvemos a estar ante una chica que posee capacidades extraordinarias, otra vez esta chica ha sido criada en un laboratorio de (supuestamente) máxima seguridad y otra vez esta considera al científico jefe como su padre (El doctor Martin Brenner interpretado por Mathiew Modine) o su madre (La doctroa Lui Cheng interpretada por Michelle Yeoh) Pero las similitudes entre 'Stranger Things' y 'Morgan' no solo se quedan en estas ideas, el hecho de que Chris Sullivan interprete a dos personajes aparentemente distintos (El dueño de un bar donde entra Eleven o un doctor que vigila a Morgan) pero en el fondo similares (Ambos consiguen ganarse las simpatías del espectador gracias a el cariño que estos muestran hacía la chicas. Si bien es cierto que en 'Morgan' este la considera casi como una hija, en 'Stranger Things' el personaje interpretado por Sullivan ayuda o intenta ayudar a la chica en todo lo que puede o cree que puede)
Es una lastima que una cinta que cuenta con tan buenos actores resulte tan fría, tan vacía. Por desgracia una vez situados los personajes en la historia, esta carece de intriga, de misterio. No hace falta ser un aficionado al género de la ciencia ficción o las películas de intriga para saber perfectamente quién es quién y cual es su lugar en tan extraño y secreto proyecto. Tal el el grado de previsibilidad de la película que la manera en la que Scott refuerza y recalca ciertas ideas en la escena final de la película puede resultar llamativa o curiosa pero vista con objetividad esta sirve para que el espectador se plantee si el director y el guionista están subestimándolo. Lo siento, Morgan Scott, todo, absolutamente todo nos ha quedado claro, muy claro, tal vez demasiado desde el mismo inicio de la película. Reiterar escenas, reiterar movimientos para recalcar aquello que es obvio no solo no resulta necesario si no hasta insultante.
A nivel interpretativo solo voy a hacer un par de consideraciones, una buena y otra mala. La buena es el trabajo de Anya Taylor-Joy actriz a la que muchos conocimos el año pasado gracias a la notable 'La bruja: Una leyenda de Nueva Inglaterra' ('The Witch: A New-England Folktale) de Robbert Eggers y que resulta perfecta para el personaje. No solo por su gran trabajo (Esta es otra de esas actrices jóvenes a las que hay que seguir muy de cerca) si no porque además su peculiar rostro junto con un mas que acertado maquillaje sirve para dar a su personaje un aspecto de lo mas inquietante que resulta perfecto para dar vida a Morgan. La mala es una Kate Mara cuya falta de expresividad juega en contra de la película. Su falta de empatía, su frialdad aunque va en la línea de lo mostrado por Scott y es algo buscado deliberadamente no era lo que 'Morgan' necesitaba.
En resumen, 'Morgan' es una película fallida. No solo falla a la hora de desarrollar la intriga de la historia si no que además esta no consigue emocionarnos, no consigue que nos planteemos las dudas éticas del proyecto ni empaticemos con el cariño que el grupo de científicos han desarrollado hacia la chica ni con el anhelo y las ansias de esta por obtener y recuperar la libertad simbolizado en la visita a un lago. Tras ver la película de Scott me quedé con la misma sensación que tuve al ver 'Mindscape' de Jorge Dorado: Un buen reparto, una buena idea inicial que ha naufragado por culpa de un desarrollo que deja mucho que desear. Una decepción.





Lo mejor: El planteamiento inicial de la historia. Anya Taylor-Joy
Lo peor: La falta de fuerza de la historia. Lo previsible que resulta el conjunto.