viernes, 2 de septiembre de 2016

Crítica: Asalto en París - Bastille Day

Título: Asalto en París - Bastille Day
Año: 2016
Género: Thriller
Duración: 92 min.
Director: James Watkins
Guión: James Watkins y Andrew Baldwin
Música: Alex Heffes
Interpretes: Idris Elba, Richard Madden, Kelly Reilly, Charlotte Le Bon, José Garcia, Jorge León Martinez, Anatol Yusef, Eriq Ebouaney, James Cox, Stéphane Caillard, Thierry Godard
Nota: 5
Sinopsis: Un carterista profesional será acusado de terrorismo después de que explote un bolso que ha robado y abandonado en una transitada plaza parisina. Un agente americano intentará dar con el paradero de este descubriendo una oscura trama para volver a atentar en Francia.




Crítica:
No, esta no es una producción de la Europacorp. Por mucho que la sinopsis de la historia que James Watkins tiene entre manos pueda llevar al espectador a pensar que está ante otra de esas películas escritas o producidas por Luc Besson, por mucho que este vuelva a encontrarse con otro actor norteamericano rodando una película de acción en Europa, mas concretamente en Francia (Idris Elba se suma al grupo liderado por Jason Statham, Liam Nelson y Timothy Olyphant),  por mucho que la situación en la que se ve envuelto el personaje interpretado por Charlotte Le Bon nos pueda recordar al el de Brigitte Fonda en ‘El beso del dragón’ ('Kiss of the Dragon'), esta no es otra producción de la Europacorp aunque por momentos el espectador pueda tenga la sensación de estar ante una cinta cortada por el mismo patrón.
Xavier Gens en su muy apreciable ‘Frontier(s)’ utilizaba como excusa las revueltas en los suburbios de la capital francesa para hacer que sus protagonistas se encontraran en una constante y frenética huida y así acabar refugiándose en un albergue dirigido por un grupo de neonazis. Ese mismo año, en la aclamada ‘A L’Interieur’, Maury y Bustillo volvieron a utilizar la idea de las revueltas para justificar ciertas escenas de su película como puede ser la poca presencia policial o la manera en la que aparecen estos cuando lo hacen. En ambos casos el uso de las manifestaciones y los enfrentamientos con la policía no dejaba de ser algo meramente secundario para hacer que las historias avanzaran. Pero mientras en ‘Frontier(s)’ y ‘A L’Interieur’ estas ideas acababan de alguna manea diluidas dentro de la brutal historia principal (La lucha por sobrevivir de ese grupo de jóvenes o de esa mujer embarazada) en ‘Bastille Day’ esta posee demasiado peso especifico y es aquí donde la historia no acaba por funcionar, donde el espectador podrá tener la sensación de que se ha cogido el miedo a los atentados suicidas, el rechazo que cierta parte de la sociedad tiene hacia todo aquello que parezca tener algún tipo de relación con la cultura islámica para meterlo en una historia sin demasiada coherencia o como una simple excusa a la que se ha dedicado demasiado tiempo e importancia. En este punto es inevitable pensar en la famosa ‘Sumisión’ de Michel Houellebecq. La novela del escritor francés fue publicitada –de manera muy inteligente, todo sea dicho- como una novela distópica acerca del proceso de islamización de la sociedad francesa. Aquello que podría tener cierto interés –Ver la forma en la que un afamado escritor aborda un tema tan delicado- acababa por dejar paso a la que realmente era la historia principal: Un hombre adulto bastante pedante –No en el sentido adorable de los personajes de Denis Arcand- cuya mayor obsesión es su soledad, sus fracasos amorosos y su imposibilidad de volver a tener sexo. La idea del miedo que manejan –a distintos niveles- tanto el escritor como el director aunque posee gran importancia dentro de las historias no deja de ser una mera excusa para hablar o contar algo más que como espectador o lector nos podrá interesar más o menos.
A pesar de que la historia puede tener o podría tener un poso bastante crítico con el sistema (El uso del miedo para el beneficio personal, la manipulación de la información que nos llega tanto por medios que se pueden considerar como clásicos -los informativos de televisión- como por Internet y su poder de viralización) como con las personas (Los activistas de izquierdas, las personas que están mas en contra del poder económico y de los bancos quedan representados como unos simples peleles manipulables incapaces de plantearse absolutamente nada) todo queda demasiado perfilado, llegando casi a cotas de parodia lo que implica que ‘Bastille Day’ no funcione ni como película con cierta carga crítica (Aunque la intención de Watkins se aleja de la de Kassovitz y su sobresaliente ‘La Haine’ es inevitable pensar en la cinta del director francés venido a menos) ni como película de acción (La escena de la persecución por las azoteas francesas no tiene la fuerza necesaria a pesar del uso que el director hace en algún momento de la cámara para intentar transmitir cierta sensación de vértigo. Las peleas protagonizadas por Elba, aún siendo interesantes y tener la esencia Bourne saben a poco, a muy poco) ni como thriller (La historia transita por caminos mil veces vistos y todo resulta demasiado conocido para el espectador como para sorprenderlo)
Es una lastima que el guión escrito por el propio Watkins y Andrew Baldwin no tenga la coherencia necesaria dejándonos varias escenas que no acaban por funcionar (El personaje interpretado por Idris Elba no puede entrar en un bar por miedo a ser reconocido pero si que puede hacerlo un joven cuya imagen ha sido mostrada de manera constante en los medios de comunicación por ser considerado un terrorista y encima lo hace al ‘estilo surcoreano’: Poniéndose una gorra y agachando la cabeza. Si alguien quiere pasar desapercibido lo mejor es que no siga este ejemplo. Hay alguna escena más que podrá llamar la atención del espectador pero es mejor no comentarla ni aquí ni ahora) y con escenas que parecen no solo sacadas de las producciones de la Europacorp si no también de otras series o películas (El momento en el que el personaje interpretado por Richard Madden entra en el bar parece inspirando en el trabajo de Michael Eklund en el episodio 'The plateau' de la tercera temporada de  'Fringe')
Watkins debutó con la brutal aunque poco original ‘Eden Lake’. Su visión de ese de grupo de jóvenes que atacaban salvajemente a una pareja que había ido a un aparentemente idílico lago a pasar un fin de semana hizo que muchos pensaran en el lado más oscuro y tenebroso de esa juventud que Ken Loach muestra en alguna de sus películas. ‘Eden Lake’ no poseía carga crítica, no intentaba analizar la perdida de valores por parte de una juventud que no encuentra su lugar en el mundo pero apuntaba dichas ideas. Eso es lo que se echa en falta en ‘Bastille day’, que ciertas ideas queden solo apuntadas, perfiladas para que no se profundice (O que el espectador tenga esa sensación) en ellas de la manera en la que se hace, para que el espectador no crea que está el tipo de película que no es. Aunque suene extraño, Watkins ha perdido la sutileza.
‘Bastille Day’ es una cinta entretenida de la que se espera mucho mas. Aunque las ideas que Watkins maneja son muy interesantes, la nada sorprendente resolución de la película deja en el espectador una gran sensación de decepción. Parece como si el director y guionista, tras sentar las bases de su historia se hubiera acobardado llevándola por caminos mil veces vistos. En definitiva ‘Bastille Day’ se deja ver aunque tras 'Eden Lake' y 'La mujer de negro' ('The Woman in black') se esperaba más, mucho más... Y no, 'Bastille day' no es mejor que la saga Bourne…Bueno, igual mejor que 'El legado de Bourne' ('The Bourne legacy') si.. cosa fácil por otro lado...


Lo mejor: Lo interesante de la premisa inicial
Lo peor: Lo absurdo que finalmente resulta todo. No dejamos de estar ante una buddy movie sin chispa.