sábado, 13 de agosto de 2016

Crítica: El Ministerio del Hierro - The Iron Ministry

Título: El Ministerio del Hierro - The Iron Ministry
Año: 2014
Género: Documental 
Duración: 82 min.
Director: J.P. Sniadecki
Guión: J.P. Sniadecki
Sonido: J.P. Sniadecki y Ernst Karel
Productor: J.P. Sniadecki y Joshua Neves
Nota: 7
Sinopsis: Rodada durante tres años, 'The Iron Ministry' muestra las  costumbres y contradicciones de un país como China usando los trenes para ello.








Crítica:
En 'El suplico del aroma de sándalo', el escritor chino Mo Yan volvía a desarrollar con toda la crudeza y sensibilidad propia del autor y como si de una ópera clásica se tratara, la lucha de Sun Bing contra los alemanes que estaban construyendo una vía férrea en la provincia de Shandong. La historia de Mo Yan (Premio nobel de literatura en el año 2012 y autor de otras grandes novelas como 'Sorgo Rojo' llevada al cine por Zhang Yimou en 1987, 'La república del vino' o  'La vida y la muerte me están desgastando' entre otras) como no podía ser menos y a través de sus personajes principales (Sun Meiniang, Xiaojia, Qian Ding, Zhao Jia y el subprefecto Qian) volvía a reflejar una época de una manera bastante crítica. De todas las novelas del autor chino que he leído puede que esta fuera la que en un principio me costó mas y necesité mas páginas de lo que estoy acostumbrado para situar a los personajes y habituarme al vocabulario (La edición española distribuida por Kailas cuenta con Blas Piñero Martínez como traductor y este nos deja alrededor de trescientas notas para poder acércanos mas a la obra de Mo Yan. Es de agradecer el esfuerzo de Piñero para que el lector tenga referencias sobre aquello de lo que el autor esta hablando pero la idea de mantener ciertas palabras en chino como gondie -suegro-, qindie -padre natural-, gandie -padre adoptivo-, etc, etc.. puede hacer que algún lector, como fue mi caso, lo encuentre un problema hasta habituarse a ellas y situar a los personajes y las relaciones existentes entre ellos)
Aunque la rebelión de Sun Bing contra los alemanes y el tren parecía quedar relegada a un segundo plano (La novela usa el recurso del flash-back para contarle al lector cuales han sido los motivos por los que Sung Bing ha sido capturado y va a ser sometido a la tortura conocida como 'El suplico del aroma del sándalo'), Mo Yan muestra el enfrentamiento cultural que la irrupción de dicha maquina causa en la provincia de Shangdong ('Ese ferrocarril pesa toneladas, está hecho de hierro, y no bebe ni come hierba, ¿Cómo puede ir tan rápido? Y no corre, ¡sino que vuela! ¿Y cómo puede hacerlo? ¡Pensad un poco!') de la misma manera J.P. Sniadecki utiliza el tren para ofrecernos distintas conversaciones, escenas y situaciones y así hablar de la sociedad china actual y de las diferencias que hay en ella. Los viajes, las personas, sus palabras y las imágenes son usadas por Sniadecki para que el espectador conozca de primera mano la realidad de la sociedad china o al menos una parte de ella.
Igual que sucedía con 'El aroma del suplicio del sándalo', 'The Iron Ministry' tiene un arranque árido que hace de esta una propuesta por momentos excesivamente hermética. Durante los cinco primeros minutos de película, el espectador verá distintos planos del interior del tren,  momentos más cercanos al cine experimental que a un documental realizado para el gran público. Sniadecki complementa estás imágenes con el sonido que este produce en funcionamiento, lo que hace imposible que el espectador no recuerde las palabras que Mo Yan escribió en su novela ('Ese dragón de hierro va a correr por las montañas y a remover la tierra en la que vivimos nosotros, pobres campesinos. Ese artilugio destruirá nuestras casas') y este tenga la sensación de estar dentro de las entrañas de tan terrible y legendario monstruo.
No es hasta casi los veinte minutos de metraje cuando el espectador empezará a escuchar las primeras palabras (Por momentos este podrá pensar que va a encontrarse ante una nueva 'The Tribe' de Myroslav Slaboshpytski por la ausencia de diálogos y voz en off pero esta sensación acabará por desaparecer. Son varias las conversaciones que hay en 'The Iron Ministry', todas ellas realmente interesantes -El problema de las distintas religiones y culturas en china, la reticencia de la gente por seguir trabajando en las fabricas debido a sus horarios y sus bajos sueldos, la imposibilidad de comprar una casa debido a los altos precios, el anhelo de buscar algo mejor fuera del país a pesar de que el arraigo de ciertos familiares suponen un handicap para ello o la necesidad de cambiar la imagen que los chinos tienen de su sistema ferroviario- pero Sniadecki deja fuera la voz en off o cualquier recurso que sirva para facilitar el trabajo del espectador para ver su documental. El director trata a este con respeto y con sus imágenes y la edición de estas hará que el espectador tenga claro lo que este quiere explicar, llegando a conseguir que la manera elegida para mostrar las contradicciones del pueblo chino resulte sumamente interesante) y estas puestas en la boca de un niño que se encuentra tumbado en una litera situada a lado de un pasillo lleno de gente hace que muchos espectadores recuerden la notable 'Snowpiercer' de Joon-ho Boo ('Este es un tren civilizado. Podrás escupir en la boca de otros pasajeros, lo que es bueno para la absorción de proteínas.... Este es un tren que ha estado operativo durante 30 años. Si descubres un pie sobre tu cabeza sabrás que has llegado a la última estación. El cielo) no solo por el hecho de estar ante un constante viaje en tren si no además por la diferencia existente entre los distintos vagones de los trenes que el director muestra. Sniadecki usa de manera notable los distintos vagones para resaltar las diferencias entre las distintas clases sociales.
El espectador no debe llevarse a engaño y este tiene que ser consciente de que aquello que Sniadecki ha mostrado durante esos veinte primeros minutos de metraje va a ser una constante durante todo el documental: Las imágenes van a primar por encima de las palabras y aunque estas están presentes se hacen esperar. Todos y cada uno de los diálogos o entrevistas que el director muestra en su documental resultan tremendamente interesantes pero como espectador me quedé con ganas de más, y el hecho de pensar que Sniadecki pasó tres años rodando material para este documental me lleva a pensar en todo aquello que se ha quedado en la sala de montaje. 'The Iron Ministry' es una obra sumamente interesante a la par que árida lo que podrá hacer que muchos espectadores se cierren en banda ante tan llamativa propuesta y que derive en que la vida comercial de esta obra resulte un tanto limitada. Con todo, el documental de Sniadecki es una de esas películas que merecen la pena ver y que desde 'La soledad del perro guía' recomendamos abiertamente.



Lo mejor: Sniadecki consigue que su película no solo capte nuestro interés si no que además nos seduzca. 
Lo peor: No dejamos de estar ante un documental un tanto árido y hermético.