lunes, 1 de agosto de 2016

Crítica: Equals

Título: Equals
Año: 2015
Género: Drama - Fantasía - Distopía 
Duración: 101 min.
Director: Drake Doremus
Guión: Drake Doremus y Nathan Parker
Música: Dustin O'Halloran y Sascha Ring
Interpretes: Nicholas Hoult, Kristen Stewart, Guy Pearce, David Selby, Jacki Weaver, Kai Lennox, Bel Powley, Kate Lyn Sheil, Tom Stokes, Toby Huss, Scott Lawrence
Nota: 6
Sinopsis: Los sentimientos han sido erradicados. Las personas son todas iguales. Una misteriosa enfermedad sin cura hace que las personas que la padecen vuelven a sentir, lo que hará que dos de ellas acaben enamorándose.


Crítica:
Aquellas personas que sufren el síndrome conocido como SOS y se saltan las normas establecidas bien podría considerarse que están, de algún modo, infringiendo el código 46 o alguna ley similar. La utópica sociedad en la que viven los protagonistas de ‘Equals’ posee también ciertas similitudes con la que Phillip Noyce mostró en 'The Giver' cinta destinada claramente a un público adolescente basada en la novela de Lois Lowry. La relación que se establece entre los dos protagonistas en medio de una sociedad deshumanizada por la ausencia total de sentimientos hace que muchos espectadores puedan acordarse de la notable 'Perfect Sense' de David Mackenzie aunque en este caso lo que ocurría era la progresiva perdida de los sentidos de las personas. Como viene siendo habitual últimamente, ciertas películas con puntos de partida realmente interesantes parecen tomar demasiados elementos de otras y mezclándolos con mayor o menor ingenio, presentarlos como si de algo nuevo se tratara. 
En pleno auge de cintas basadas en novelas y dirigidas a un público adolescente,  Phillip Noyce rodó en el año 2014 'The Giver' una distopía con una estética que parecía extraída directamente del 'Pleasantville' de Gary Ross y que posee ciertas similitudes con la cinta de Doremus. A pesar de que ambas historias acaban transitando caminos distintos (La película de Noyce se sabe destinada a cierto tipo de público e intenta subirse al carro de todas esas adaptaciones que con mayor o menor éxito han sido llevadas al cine, tanto es así que el momento de 'The giver' en la que a los protagonistas se les asignan sus futuros trabajos hace imposible que algún espectador no se acuerde de 'Divergente' -'Divergent'- de Neil Burger, mientras que ‘Equals’ tanto por su estética aséptica, como por su buscada frialdad y su ritmo lento parece destilar en ciertos momentos un tufillo pretencioso que parece acercarla a un público moderno y hipster) estas poseen ciertas y significativas similitudes: No solo en ambos casos estamos ante sociedades que por diversos motivos han tenido que empezar de cero dejando de lado todo aquello que nos hace humanos para conseguir una supuesta sociedad ideal e igualitaria (En un caso todo tipo de sentimientos, en el otro la posibilidad de mentir, el miedo, el odio, la envidia, etc.. etc…. En estas dos supuestas idílicas sociedades se elimina todo aquello que puede crear algún tipo de conflicto entre las personas y por lo tanto su humanidad) si no que además ciertas reglas impiden la correcta y natural relación entre las personas (Si en 'Equals' está prohibido que las personas tengan relaciones sexuales y los hijos son concebidos mediante el uso de la inseminación artificial, en el otro las estrictas normas impiden cualquier contacto físico entre ellas fuera de lo que se considera sus casas). Tampoco debemos dejar de lado necesidad de Nia y Silas en 'Equals' y de Jonas y Finoa en 'The Giver' por saltarse las reglas de tan estricta sociedad o el hecho de que en ambas películas los protagonistas tienen nombre pero no apellidos. Ideas que no hacen si no reforzar las similitudes entre ambas películas.
Pero hay una película con la que 'Equals' comparte bastantes mas similitudes, tantas que parece que Nathan Parker basándose en la idea original de Doremus ha cogido la historia que Frank Cottrell Boyce escribió y que Michael Winterbottom llevó a la pantalla grande en el 2003 con el título de 'Código 46' ('Code 46'). En ambos casos las historias están contadas desde el punto de vista del personaje masculino (Nicholas Hoult o Tim Robbins) centrándose en la atracción de estos por un misterioso y seductor personaje femenino (Kristen Stewart o Samantha Morton) usando como excusa una extraña enfermedad que hace que la gente vuelva a tener todo tipo de sentimientos o el mal funcionamiento del virus de la empatía que consume el personaje interpretado por Tim Robbins con la idea de averiguar quien ha falsificado ciertos documentos oficiales. Y si en un caso nos encontrábamos con la figura de la esfinge que todo lo controla, en el otro estamos ante ese 'Colectivo' parece funcionar casi de la misma manera. Tal es el parecido entre ambas películas que hay ciertos detalles que parecen haber sido extraídos directamente de una para ponerlos en la otra. Si en la cinta dirigida por Winterbottom nos encontrábamos con la escena en la que William Geld (Tim Robbins) perseguía a Maria Gonzáles (Samantha Morthon), en la de Doremus es Silas (Nicholas Hoult) el que parece hacer algo similar a Geld y aunque aquí no se establece una conversación en un tren, si que es en este mismo medio de transporte donde este personaje al igual que Geld deja claro (Por si había alguna duda) la irresistible atracción que siente por Nia (O por María según sea el caso). Si algo llamó la atención en la cinta de Winterbottom fue la manera en la que este usaba el lenguaje mezclando palabras de diversos idiomas. Aunque Doremus se aleja de esta idea, resulta llamativo que el lenguaje vuelva a estar presente en esta película, ya que es Silas quien en su trabajo dibuja aquello que Nia ha descrito. Si en un caso este servia para mostrar una cierta globalización, en el otro el lenguaje y las palabras son usadas por Silas para acercarse a Nia.
Los paralelismos entre ambas cintas no acaban aquí. En el siguiente párrafo vamos a profundizar en esta idea lo que lleva implícitos ciertos SPOILERS. Por favor, si no deseas leerlos te recomendamos encarecidamente que saltes al siguiente párrafo. Es realmente llamativa la similitud existente entre ambas historias, tanto en lo que al desarrollo de los personajes principales se refiere como en la idea de usar un embarazo como justificación para llevar a ambas historias a su desenlace.  Volvamos otra vez a la idea de que en ambas cintas son los personajes masculinos los que se sienten atraídos por los femeninos y son estos los que fuerzan ese encuentro. Si bien es cierto que Maria Gonzales (Samantha Morthon) se muestra inicialmente mas receptiva que Nia (Kristen Stewart), estas serán las personas que acabaran sufriendo finalmente por la relación. Si, es cierto que tras la desaparición tanto de Maria como de Nia debido al embarazo que sufren ambas y que es una clara violación de las reglas establecidas, William y Silos se lanzan a la desesperada para dar con el paradero de estas pero serán estos quien tras ciertas drásticas decisiones acabaran de alguna manera alejándose de ellas, asilando sus sentimientos. Tal es el parecido entre ambas cintas que llegados a este punto los espectadores tendrán la sensación de que, en este caso cambiando el sexo del personaje, aquello que le sucede a Silas será prácticamente similar a lo que le ocurre a Maria con el virus con el que ha sido infectada para rechazar a William. En ambos casos los recuerdos persisten, en ambos casos sigue existiendo la necesidad de estar juntos pero los elementos externos a la pareja los acabará distanciando.
En el año 2011, David Mackenzie director de la notable 'Starred up', se puso detrás de las cámaras para plasmar en imágenes un guión escrito por Kim Fupz Aakeson en el que se narraba la historia de amor de dos personas en medio de una epidemia global que iba dejando a las personas sin sentidos. Puede que al lector le llame la atención que hable aquí de 'Perfect Sense' cinta protagonizada por Ewan Mcgregor y Eva Green pero creo que esta posee ciertas similitudes con 'Equals', no solo porque ambas enfermedades tienen el mismo acrónimo. 'SOS' (‘Severe olfactory syndrome’ en el caso de la cinta de Mackenzie y ‘Switched on syndrome’ en el caso de la de Doremus) si no y muy especialmente porque nos encontramos otra vez ante dos protagonistas cuyos sentimientos parecen haber sido extirpados. Si en 'Equals', Silas y Nia viven en una sociedad que ha conseguido erradicar todo tipo de sentimientos, en 'Perfect Sense' dos hechos traumáticos (La incapacidad de Susan para tener hijos y la forma de actuar de Michael con su ex-novia cuando esta mas lo necesitaba) parecen marcar su incapacidad para relacionarse con el otro sexo y tener una pareja estable (La escena en la que el personaje interpretador por Ewan Mcgregor echa de su casa a la chica con la que acaba de acostarse porque este es incapaz de dormir con alguien en la misma casa deja clara esta idea). En ambos casos la falta de sentimientos en la que viven los protagonistas o la imparable perdida de sentidos que van sufriendo estos, hará que sus caminos se encuentren y en cierta medida se complementen. Es claro que en ‘Equals’ es la enfermedad la que acerca a los protagonistas, mientras que esta los aleja en ‘Perfect Sense’ (Ver la escena en la que Michel pierde su capacidad auditiva) pero es esta misma enfermedad la que vuelve a acercarlos. Tanto Doremus, como Winterbottom o Mckenzie consiguen que las escenas en las que sus dos protagonistas están solos tengan la suficiente fuerza como para ser creíbles. Si en ‘Equals’ vemos a Silos y Nia en el apartamento de este (Y aquí está uno de los grandes fallos de la cinta. En una sociedad tan controlada resulta extraño que nadie la vea a ella entrar y salir todos los días del apartamento de Silos, algo que juega en contra de la verosilimitud de la película), si en ‘Código 46’ nos encontramos con la escena en la que Maria a pesar de que su cuerpo rechaza a William su mente lo desea, en ‘Perfect Sense’ y acompañados de una soberbia canción ‘No voice was raised’ de Castanets. Mckenzie consigue plasmar con una natural increíble ese momento en el que toda pareja se abre a la otra sin considerar las consecuencias de sus palabras. 
Es apreciable el intento de Kristen Stewart por alejarse de la saga de 'Crepúsculo' ('Twilight') que le lanzó a definitivamente al estrellato escogiendo cierto tipo de películas poco comerciales y arriesgadas ('Camp X-Ray' de Peter Sattler, 'Clouds of Sils Maria' de Oliver Assayas o 'Anesthesia' de Tim Blake Nelson entre otras) pero es una lastima que Doremus en su faceta de director no le haya dicho a esta que la falta de sentimientos no ha de mostrarse con una casi constante cara de asco. Mientras su compañero de reparto resulta mas centrado y capaz de mostrar toda una gama de sentimientos y de la carencia de estos sin problema, ella falla en algunos momentos a la hora de reflejar la falta de estos. Bien acompañados por un Guy Pearce cuya presencia va ganando peso conforme avanza la película y por una Jackie Weaver cuyo papel acabará haciendo que recordemos a la mítica 'Cuando el destino nos alcance' ('Soylent Green') de Richard Fleischer, 'Equals' nos deja la sensación de que Doremus ha contado con grandes actores a los que en algunos momentos no ha sabido aprovecharlos correctamente.
'Equals' es una cinta de ritmo pausado lo que puede hacer que un espectador impaciente no consiga conectar con ella. 'La película de Doremus se muestra aséptica tanto en lo que a sentimientos se refiere (Al menos al inicio de la misma) como en su estética. Aunque su intención es buena, la forma elegida por Doremus para plasmar la historia de Nathan Parker en imágenes hace que esta parezca destinada a un público tirando a moderno y hipster lo que también puede hacer ciertos espectadores se muestren excesivamente críticos con la propuesta del director. A pesar de todas las fuentes de las que parece nutrirse esta película (A las ya comentadas habría que sumar 'The lobster' de Yorgos Lanthimos por la manera en la que los personajes reaccionan al suicidio de una persona y que nos remite directamente a la mujer sin corazón que interpreta Angeliki Papoulia en la cinta de Lanthimos o incluso 'Lost in translation' porque no dejamos de estar ante dos personajes solitarios que se encuentran y por el hecho de que tanto Doremus como Sofia Coppola muestran a sus personajes ante un gran ventanal por donde se observa la ciudad para acrecentar la sensación de soledad que estos sufren) 'Equals' es una muy interesante distopía que se ve bien y se disfruta. Y si a Alex Garland le permitimos que coja ideas de otras películas, ¿Por que no hacer lo mismo con Doremus y Parker?


Lo mejor: El interesante punto de partida. La estética y los cuidados planos escogidos por Doremus para contar la historia de Parker
Lo peor: Su aparente frialdad puede acabar traspasando la pantalla. Stewart confunde la indiferencia con la cara de asco.