jueves, 7 de julio de 2016

Crítica: February - The Blackcoat's Daugther

Título: February - The Blackcoat's daughter
Año: 2015
Género: Thriller - Terror
Duración: 93 min.
Director: Oz Perkins
Guión: Oz Perkins
Música: Zed Starkovich
Interpretes: Kiernan Shipka, Lucy Boynton, Emma Roberts, Lauren Holly, James Remar, Emma Holzer, Peter J. Gray, Matthew Stefiuk, Jodi Larrat, Veronica Cormier, Douglas Kidd
Nota: 6
Sinopsis: Los padres de Rose y Kat no han ido a buscarlas a la residencia de la prestigiosa escuela en la que estudian. A la espera de que estos lleguen, la chicas se verán obligadas a entenderse. Mientras tanto, Joan tras escapar del hospital empezará un largo viaje para encontrarse con su pasado.




Crítica:
Hace ya días que vi 'February' ('The blackcoat's daughter') y la sensación que tengo sigue siendo igual de extraña que cuando acabé de ver esta película, algo parecido a lo que me ocurrió con el 'Vampire' de Shunji Iwai. Ambas cintas tienen muchos elementos a favor, entre ellos y muy especialmente una cuidada estética que nos deja unos planos absolutamente soberbios (La manera elegida tanto por Perkins como por Iwai para dar a conocer a dos de sus personajes principales al inicio de su película - Kat interpretada por Kiernan Shipka en un caso y Simon al que da vida Kevin Zegers en el otro- consigue captar el interés del espectador. Si Perkins muestra a su Kat despertarse, caminar por un helado paraje y encontrarse con el director de la residencia en la que vive de una manera absolutamente perturbadora gracias a la manera en la que las imágenes están editadas y a la inquietante banda sonora, Iwai enseña el encuentro entre Simon y Jellyfish -Keisha Castle Hughes-, entre un hombre que necesita la sangre de otras personas para vivir y una chica que solo desea morir. La forma elegida por ambos directores para comenzar sus películas es sin ningún tipo de dudas absolutamente notable)...
... pero también otros en contra que hacen que el resultado final sea demasiado desigual (El ritmo elegido tanto por Perkins como por Iwai puede resultar demasiado lento para la gran mayoría de espectadores haciendo que muchos puedan acabar desconectando de las propuestas de ambos directores. A pesar de la aparente fuerza de la historia que estos tienen entre manos, ciertas escenas no consiguen mantener la tensión de la película haciendo que estas sufran ciertos altibajos en el ritmo y en el interés de aquello que al espectador le están contando. De la misma manera que la cinta de Iwai tenia ciertas escenas y personajes demasiado forzados para introducirlos en la historia y así relacionarlos con el protagonista, algo que restaba credibilidad al conjunto, Perkins recurre a la misma idea -la conversación entre Bill interpretado por James Remar y Joan, Emma Roberts, en la cafetería no es todo lo natural que sería necesario- reforzándola además con la forma elegida por este para narrar su película, algo que no es del todo justo con el espectador)
La presencia o la ausencia familiar según sea el caso es realmente importante en ambas cintas. Helga (Amanda Plummer) la madre enferma de Simon limita la vida de este y la manera en la que este se relaciona con el resto del mundo (Otra vez volvemos a la belleza recurrente de ciertas escenas de esta película. La idea del protagonista de atarle grandes globos a su madre para que esta no pueda escapar de casa posee una fuerza increíble y nos deja una escena visualmente preciosa) mientras que la no comparecencia de los padres de Rose y Kat el último día antes de las vacaciones marcará el devenir de ambas y la manera en la que las chicas se verán forzadas a entenderse.
Es cierto que bajo el aparente tono misterioso y la atmósfera enfermiza que envuelve a ambas películas, el núcleo central de las historias que manejan los directores y guionistas (Tanto Perkins como Iwai son autores del guión que se encargan de plasmar en imágenes) no deja de tener un cierto tono de telefilme que puede jugar en su contra y frenar a cierto tipo de espectadores (Esta idea se hace mucho mas presente en 'February' que en 'Vampire'. La relación que se establece entre las tres protagonistas y la gente que les rodea, los traumas que arrastran cada una de ellas nos hace imposible no pensar en que la historia bien podría estar al servicio de una película para televisión si no fuera por la forma elegida por Perkins para plasmarla en pantalla, consiguiendo una atmósfera malsana y ciertos momentos realmente perturbadores. La breve actuación de Lauren Holly que no deja de ser un cameo, en la manera y la forma en la que se produce bien podría formar parte del imaginario de David Lynch y a nadie le resultaría extraño. Su reacción y sus palabras bien podrían haber sido dichas por Sarah Palmer, la obsesión y la pena de Bill no tienen nada que envidiar a la que arrastraba el marido de esta, Leland. Incluso el momento en el que Rose se sienta para hacerse una fotografía para el instituto donde estudia parece extraída directamente de la mítica serie dirigida por Lynch, algo que refuerza tanto el uso de la música en la escena como la cámara lenta)
'February' ('The Blackcoat's daughter') parece por momentos esclava de su estética. El espectador podrá tener la sensación de que Perkins ha dado mas importancia a la forma que al fondo de su película, algo que este podrá observar en muchos de los cuidadísimos planos de esta cinta, en la composición de ciertas imágenes y escenas (Aunque eso no impide algún grave desliz, algo que parece ser común a muchas de las cintas que se ruedan últimamente: Algunos de los efectos digitales actuales resultan demasiado forzados y rompen la magia de las escenas y eso es algo que en 'February' resulta claro y meridiano, llegando incluso a poder arrancar una carcajada en el espectador algo que una cinta como esta no solo no necesita si no que la destroza, sumado al hecho de que Perkins parece querer dejar algún homenaje a ‘Donnie Darko’ y por desgracia parece acercarse mas a Totoro) y en la interpretación de todos y cada uno de los actores que forman parte del elenco de esta película (Emma Roberts por ser quién es, es aquella actriz que se llevará mas miradas y cuyo trabajo será, probablemente, analizado con lupa. Pero es Kiernan Shipka el verdadero descubrimiento de esta película. Las miradas de esta, la forma de expresarse, de reírse, etc..etc.. resulta perfecto para el personaje y consigue que su Kat resulte mas interesante y tenga mas matices que Rose (Personaje que apunta maneras pero acaba diluyéndose) y Joan.
Es una lastima la manera en la que Perkins ha dejado de lado el fondo de su película, algo que deriva en que este se vea obligado a forzar ciertos giros de guión que gustarán o no al espectador pero que seguro que no lo dejarán indiferente. Es debido a esto que la película se sigue con interés y es probablemente que un espectador que se pueda sentir engañado quiera demostrar al director que es mas listo de lo que este cree. Debido a su ritmo y a la forma elegida por Perkins para rodar su historia, esta no es una de esas cintas que me atreva a recomendar pero estoy seguro de que todo aquel que disfrute de esta forma para aproximarse a un universo malsano y enfermizo seguirán pensado en esta cinta muchos días después de verla. Osgood Perkins firma esta película como Oz Perkins, su ‘February’ no deja ser una versión tétrica de ‘El mago de Oz’ (‘The Wizard of Oz’), la ausencia de las familias, el hecho de no encontrar su sitio y la necesidad de reencontrarse con su pasado y volver al ‘hogar’...Y es que ya se sabe... en casa como en ningún sitio.


Lo mejor: La cuidada estética junto con el soberbio uso de la música crean una atmósfera enfermiza y malsana.
Lo peor: La sensación de que Perkins está jugando con el espectador, algo que puede molestar a mas de uno.