domingo, 19 de junio de 2016

Crítica: Green Room

Título: Green Room
Año: 2015
Género: Thriller - Acción - Terror
Duración: 95 min.
Director: Jeremy Saulnier
Guión: Jeremy Saulnier
Música: Brooke y Will Blair
Interpretes: Anton Yelchin, Imogen Poots, Joe Cole, Patrick Stewart, Alia Shawkat, Callum Turner, David W. Thompson, Mark Webber, Macon Blair, Eric Edelstein, Brent Werzner, Kai Lennox
Nota: 7
Sinopsis: Un grupo de punk es testigo de un crimen. El grupo de skinheads para los que han tocado deciden que lo mejor quitarse de en medio a todo aquel que haya visto lo que ha sucedido




Crítica:
Conocido por muchos como Mr. Oizo, Quentin Dupieux parece haberle cogido el gusto a eso de titular sus películas usando una sola palabra. 'Steak', 'Rubber', 'Wrong', 'Realité'. Fue en el año 2013 cuando en lo que se supone un alarde creativo sin límites y un salto al vacío sin red, el director francés decidió usar nada más y nada menos que dos palabras para el título de su nueva película. 'Wrong Cops' supuso un tremendo bajón creativo en la carrera de Dupieux. El director intentó alargar el éxito de su cine excesivo y sin sentido que le caracteriza y que tan buen resultado le había dado hasta ese momento pero un guión sin gracia, unos personajes carentes de fuerza y la sensación de estar ante una serie de anécdotas mal hilvanadas hicieron de esta su peor película. Tal fue el batacazo que Dupieux, siendo fiel a su concepto de cine extraño e irreverente, creó algo parecido a una historia y con 'Realité' no solo se congració con sus seguidores mas acérrimos (Entre los que me encuentro) y si no también con su obsesión de usar una sola palabra para el título de sus películas. Jeremy Saulnier también parece haberle cogido el gustillo a eso de usar un número fijo de palabras para los títulos de sus largometrajes pero con la diferencia de que el director americano parece estar evolucionando hacía títulos más coloristas (Que no alegres) que los del francés.



Saulnier debutó en el largometraje con la tremendamente irregular comedia negra 'Murder Party'. La cinta narraba la historia de un pobre desdichado aceptaba una extraña invitación para una fiesta de Halloween donde un grupo de jóvenes lo tomaban como rehén y discutían acerca de como matarlo de una manera que se pudiera considerar como arte y así conseguir una suculenta beca. El director y guionista parecía tomar como base la desafortunada frase del compositor alemán Karlheinz Stockhausen acerca de los atentados del 11 de septiembre en la que este consideraba dichos atentados como la mayor obra de arte jamás creada. Anders Ronnow Klarlund reconoce que usó esta frase para desarrollar su soberbia 'The secret society of fine arts' en la que un grupo de estudiantes usaban el terrorismo con la idea de acercar el arte a las personas. Una idea parecida podemos encontrar también en 'Sound of noise' de Ola Simonsson y Johannes Stjärne Nilsson y ese grupo de personas que van tocando diferentes piezas musicales por toda la ciudad. Tanto la cinta de Klarlund como la de Saulnier toman como base el crimen, el terrorismo para transformarlo en arte, si bien es cierto que la cinta del primero resulta estéticamente sorprendente y posee una fuerza tremenda, la del segundo es demasiado irregular y es solo la parte final la que puede llegar al espectador gracias a que la violencia y la crítica al mundo del arte despuntan y nos dejan los momentos mas brillantes de esta película.


'Murder Party' posee varios elementos en común con 'Green Room': Ambas comparten la idea de presentar a una o varias personas que tras acudir a un concierto o fiesta han sido retenidas contra su voluntad con la idea de acabar con su vida (El punto de partida tanto de 'Murder Party' como el de 'Green Room' es sin duda alguna lo mas flojo y forzado de las dos películas). Y en ambos casos él o los desafortunados protagonistas se encontrarán con una victima, en ambos casos mujeres, que complicará y mucho su situación (En uno por ser testigos y en el otro por haber llevado un pastel con pasas). Aunque 'Murder party' se mueve dentro de la comedia negra, (Por momentos parece que Saulnier va a hacer un guiño a 'Despedida de Soltero' cambiando un burro por un perro e incluso a 'Cita a ciegas') es interesante ver como el director trata dos temas similares en dos películas con pretensiones tan distintas. En ningún momento el humor y la tensión de la cinta que supuso el debut en la pantalla grande del director acaba por funcionar, resultando todo demasiado torpe y chapucero, mientras que en 'Green Room' este se muestra capaz de trasmitir al espectador una tensión que no lo abandonará durante gran parte del metraje. Pero hay muchos mas detalles, pequeños eso si, que hacen que al ver la última película de Saulnier el espectador se acuerde de 'Murder party' y esos detalles no son otros que la presencia de un cartel que avisa de la presencia de un perro peligroso, el uso de extintores, la presencia de la bandera confederada, si en 'Green Room' nos encontramos con un bate de béisbol guardado en bolsas de plástico cual bonito recuerdo, en 'Murder party' uno de los protagonistas guarda de igual manera el palo de un helado que comió la chica de la que está profundamente enamorado y otra vez, los secuestradores esperarán la llegada del jefe -Darcy interpretado por Patrick Stewart en un caso y Alexander, Alex Barnett, en el otro- para que les indique o que les ayude a continuar las tareas a realizar.


Seis años más tarde Saulnier sorprendió a medio mundo con su segunda película 'Blue Ruin'. La cinta protagonizada por Macon Blair (Actor que ha trabajado en las tres cintas del director. De igual manera  Brooke y Will Blair autores de la banda sonora de esta película han trabajado con Sauliner en todas sus películas) contaba la historia de venganza por parte de un hombre cuya vida se vio arruinada tras el asesinato de sus padres. Si se podían establecer ciertos paralelismos entre 'Murder Party' y 'Green Room' se puede hacer lo mismo con 'Blue Ruin'. Aunque alguna de las ideas comunes a ambas cintas es mejor que no las desarrollemos ahora, si que volvemos a encontrarnos con una escena absolutamente igual en ambas películas en la que los protagonistas caminan armados por un bosque, con la importancia que tienen las rejillas o los buzones de las puertas e incluso con que la parte final de 'Blue Ruin' y 'Green Room' son demasiado parecidas. Pero hay algo mas llamativo a ambas cintas y eso no es otra cosa que ante la aparente solidez de la película, la historia tiene ciertas lagunas difíciles de explicar, lo que sumado a que en la composición de ciertas escenas el director y guionista parece haber dado mas importancia al efectismo que a la coherencia de la misma. A pesar de ciertos fallos, Saulnier en esos seis años en los que no se puso detrás de las cámaras para dirigir, dio un salto cualitativo y cuantitativo tanto a la hora de crear historias como a la hora de encontrar el pulso necesario para rodar estas con el ritmo necesario. De la comedia negra descerebrada que apuntaba maneras críticas con el mundo del arte, Saulnier saltó a una historia dura como pocas donde el director mostraba, al principio de la misma, que no es necesario saturar al espectador con explicaciones innecesarias ya que será la propia película acabe explicando todas las motivaciones de los protagonistas.


'Green Room' es una cinta que juega con todos los elementos propios del cine de terror donde un grupo de jóvenes llegan por muy diversos motivos (Se pierden, huyen de algo o de alguien, etc... etc...) a un pueblo o cabaña en medio del bosque donde la gente que habita ese lugar (Que por lo general suelen tener sus facultades mermadas y son hiperviolentas. Y si además son caníbales pues mejor que mejor) se convertirán en su peor pesadilla. Son múltiples los ejemplos de cintas dentro de este tipo de cine que nos pueden venir a la cabeza pero hay dos películas de las que es difícil por no decir imposible no acordarse al ver 'Green Room'. Una de ellas es sin lugar a dudas el 'Frontier(s)' de Xavier Gens y la otra es 'Habitación sin salida' ('Vacancy') de Nimród Antal.


En el año 2007, Xavier Gens debutó en el largometraje con 'Frontier(s)' una brutal película que narraba la huida, tras unos graves disturbios en la capital francesa, de unos jóvenes que acaban llegando a una granja en medio de la nada habitada por un grupo de neonazis (Ese mismo año Maury y Bustillo rodaron la sorprendente y muy salvaje 'A L'interieur' que también usaba para ciertas partes de su historia disturbios en Francia) La idea de situar a dos grupos ideológicamente opuestos y que uno de ellos sea de extrema derecha es compartida por ambas películas. Pero mientras Gens se va mas hacia la violencia y el gore, Saulnier juega de manera notable con la tensión, consiguiendo que esta vaya in crescendo y aunque también tiene sus momentos violentos y salvajes (Alguna escena nos puede llegar a recordar a 'Blue Ruin') se aleja claramente de la propuesta de Gens.


Sorprendentemente también en el año 2007, Nimród Antal se puso detrás de las cámaras para dirigir una muy entretenida cinta titulada 'Habitación sin salida' ('Vacancy'). La película protagonizada por Kate Beckinsale y Luke Wilson narraba la historia de un matrimonio que se veía obligado a parar una noche en un motel donde descubrían que tenían todas las cartas para ser las víctimas de una película snuff. Tanto 'Green Room' como 'Habitación sin salida' comparten el hecho de situar a sus protagonistas en un lugar cerrado del cual tienen que huir ya que si no lo hacen acabaran siendo asesinados, pero también hay otro detalle común a ambas cintas y ese no es otro que la gran lógica que parecen seguir los protagonistas durante gran parte del metraje (En este punto hay que hacer un pequeño comentario. En la cinta de Antal, tanto los buenos como los malos demuestran una gran inteligencia, mientras que en la película de Saulnier solo son los buenos los que se muestran lógicos y capaces de mantener la cabeza fría en momentos tan delicados. Por mucho que el personaje por Patrick Stewart intente organizar y planificar que hay lo que hacer y como hacerlo, el espectador tiene la sensación de estar ante un grupo de chapuceros y torpes que son incapaces de entrar en una habitación que no tiene salida y acabar con todo el que está dentro)


Tampoco debemos dejar de lado la reciente y claustrofobica 'Calle Cloverfield 10' ('10 cloverfield lane') ya que ambas cintas juegan con la idea de presentar a sus protagonistas retenidos contra su voluntad en un bunker subterráneo o en el bar donde han actuado. Tanto Dan Trachtenberg como Saulnier muestran igual que hizo Antal en su cinta, a unos protagonistas capaces de pensar con bastante claridad en momentos de tanta tensión (Se ha llegado a decir, no sin justificación, que el personaje interpretado por Mary Elizabeth Winstead es una especie de nueva teniente Ripley) y en ambos casos los directores plasman en imágenes historias que analizadas con profundidad revelan ciertos errores (O licencias) lo que puede llevar al espectador a pensar que se han construido ciertas escenas dejando de lado un tanto la lógica y la coherencia para crear tensión (A todos nos viene a la cabeza por ejemplo el traje que los protagonistas están cosiendo en la cinta de Trachtenberg). Pero mientras 'Calle Cloverfield 10' intenta jugar con la ambigüedad para que el espectador no tenga claras las intenciones de Howard (John Goodman), 'Green Room' posiciona claramente a sus personajes incluso desde antes del comienzo del conflicto central de la película. Con una idea común, personajes encerrados sin aparente posibilidad de escape, dos directores muestran dos formas distintas de crear un ambiente tenso y claustrofóbico.


A pesar de que 'Green Room' comparte algunas ideas con las anteriores cintas del director, a pesar de que algún fallo de guión que también es común al trabajo anterior del director o de lo que podríamos definir como efecto Malamadre (Ejem), esta es una de las grandes cintas del año. La película de Saulnier es una de esas películas que tienen justificada la fama que la precede. 'Green Room' es una cinta que hará que el espectador esté en tensión durante gran parte de su metraje y donde las escenas de acción y algún momento tirando a gore sorprenderá e incomodará a más de uno. Patrick Stewart versus Anton Yelchin, la nueva generación de 'Star Trek' versus la precuela de la mítica saga de películas. La pareja protagonista del remake de 'Noche de miedo' ('Fright night') cambia a los vampiros por los neonazis. El reparto de esta película resulta simplemente perfecto: Una Imogen Poots que seguimos creyendo que es una de las grandes actrices jóvenes que hay actualmente a pesar de algún desliz a la hora de escoger algunos papeles, Alia Shawkat que tras coprotagonizar otra de las cintas que mas aplausos levantaron en la pasada edición del festival de cine de Sitges ('The final girls') da vida sin ningún tipo de problema a la bajista del grupo punk y lo mismo ocurre con el resto de miembros del grupo, no nos cuesta para nada verlos en esos roles. Es claro que estos son los personajes sobre los que el director y guionista ha profundizado dejando simplemente perfilados el resto, lo que implica que aunque el trabajo de Stewart es tremendo, el grupo de neonazis resulte por momentos un tanto caricaturesco.


'Green Room' es una de las grandes cintas de la temporada, que merece la pena y mucho ser vista y disfrutada. La evolución de Saulnier detrás de las cámaras es tremenda y con solo tres películas es un director muy a tener en cuenta. Muy recomendable.


Lo mejor:  La creciente tensión de la historia. El ritmo que Saulnier imprime a la película.
Lo peor: El punto de partida parece un tanto forzado. 'Green Room' parece un compendio de ideas y escenas de las anteriores películas del director.