domingo, 17 de abril de 2016

Crítica: Objetivo: Londres - London has fallen

Título: Objetivo: Londres - London has fallen
Año: 2016
Género: Acción - Thriller 
Duración: 99 min.
Director: Babak Najafi
Guión: Creighton Rothenberger, Katrin Benedikt, Christina Gudegast y Chad St. Johnson
Música: Trevor Morris
Interpretes: Gerard Butler, Aaron Eckhart, Alon Aboutboul, Waleed Zuaiter, Patrick Kennedy, Charlotte Riley, Morgan Freeman, Robert Foster, Michale Wildman, Angela Bassett, Sean O'Bryan
Nota: 5
Sinopsis: Tras una operación, el primer ministro inglés ha fallecido. El funeral al que acudirán gran parte de los lideres mundiales (Menos el presidente ruso... ejem...) se convertirá en la ocasión ideal para que un grupo de terroristas atente en la ciudad.



Crítica:
Hay algo que desde este blog no nos hemos cansado de repetir una y mil veces, y seguiremos haciendo; Gareth Evans y su 'The Raid' ('Serbuan Maut') marcaron, para bien y para mal, un antes y un después en lo que se refiere a la concepción y a la brutalidad de las escenas de acción en el cine. La adrenalitica cinta del director inglés no dejó indiferente a nadie con sus tremendas peleas y muchos espectadores (entre los que me incluyo) llegamos a pensar en que mas de un pobre extra debió salir bastante mal parado. Un año después del estreno de 'The Raid' (En festivales como el que se celebra en Sitges. La cinta de Evans es otro de esos extraños casos que no encontraron hueco en los cines en España y fue estrenada directamente en el mercado domestico), Pete Travis conocido por su soberbia 'Omagh' y su tremendamente decepcionante 'En el punto de mira' ('Vantage point', película que pasará a la historia porque aunque situada en parte en la plaza mayor de Salamanca, esta fue rodada en México -se construyó una replica de la plaza española- lo que supuso que algunas persecuciones que sucedían por la ciudad y alrededores tuvieran una ambientación claramente mejicana, lo que convirtió a esta en una exótica propuesta donde a nadie le parecía importar lo mas mínimo la coherencia de la historia), rodó 'Dredd' un nuevo acercamiento al personaje creado por John Wagner y Carlos Ezquerra (En 1995, Danny Cannon convirtió a Sylvester Stallone en el juez Dredd en una película que no consiguió ganarse el favor del público) y cuya historia en manos de Alex Garland no fue otra cosa que una nueva versión de la cinta de Evans (Siempre hemos defendido que las películas en las que Garland participa son por lo general bastante entretenidas a pesar de que los guiones que este escribe no dejan de ser un compendio de ideas ya vistas en otras cintas. 'Sunshine' no deja de ser una versión luminosa de 'Horizonte Final' -'Event horizon' de Paul W.S. Anderson y la aclamada 'Ex machina' es una mezcla de 'The machine' de Caradog W. James y 'Beyond the black rainbow' de Panos Cosmatos.)


Dos años mas tarde, Antoine Fuqua estrenó 'Objetivo: La Casa Blanca' ('Olympus has fallen'. Hollywood demuestra sin el más mínimo pudor la falta de ideas por la que está pasando y no le importa absolutamente nada, algo que puede ser entendido como un claro desprecio al espectador. A pesar de la cantidad de gente que tiene buenas ideas y mejores guiones, ese mismo año ese alemán obsesionado con la destrucción de Estados Unidos, de nombre Roland Emmerich estrenó también 'Asalto al poder' -'White house down'-, cinta que comparte con la de Fuqua digamos que alguna que otra idea...), película que presentaba a un nuevo John McClane ('Die Hard' - 'La jungla de cristal') en, otra vez, una misión suicida donde su valentía, su descaro y su soez forma de expresarse le servían para salvar nada mas y nada menos que al presidente de los Estados Unidos de un grupo de terroristas llegado desde (ejem) Corea del Norte. Pero si algo llamó la atención de esta película fue la manera en la que Fuqua rodó las escenas de acción, en especial la manera en la que este grabó las peleas cuerpo a cuerpo y la forma en la que este utilizaba (con saña) el cuchillo. Es difícil pensar en 'Objetivo: La Casa Blanca' sin 'The Raid'. La cinta protagonizada por Butler era por momentos demasiado deudora del sentido del espectáculo de la película de Evans.


Tal fue el éxito de la cinta de Fuqua que ahora, tres años después, nos llega la que parece su más que obligada secuela, pero esta vez la amenaza terrorista se traslada de Estados Unidos al corazón de la vieja Europa. Aunque el objetivo sigue siendo el mismo: El presidente americano (El ombligismo estadounidense vuelve a estar presente en esta película: Da igual que los terroristas digan que sus acciones han llevado la guerra que en Europa consideraban lejana a sus calles, da igual que mueran miles de inocentes, da igual que mueran varios presidentes mundiales: Todo gira ante el auto proclamado líder de mundo libre), la ciudad donde suceden ahora los hechos no es otra que la cosmopolita Londres. 'Objetivo: Londres' ('London has fallen') no es otra cosa que la manera de hacer propaganda usando el cine de acción como excusa. La guerra fría ha vuelto al cine (Si es que alguna vez se había marchado) y si hace años el enemigo era la Unión Soviética ahora Hollywood lo ha cambiado por Corea del Norte ('Objetivo: La Casa Blanca', 'The interview'), el llamado terrorismo islámico ('Objetivo: Londres', 'Estado de Sitio' - 'The Siege') o por cualquier país de Europa del Este ('Transporter 3', 'Venganza: Conexión Estambul' - 'Taken 2').  La cinta dirigida por el desconocido para muchos (entre los que me encuentro) Babak Najafi deja clara la visión (En muchos momentos mas que lamentable) que se tiene desde Estados Unidos del resto de líderes mundiales centrándose en el presidente ruso (Se recalca la idea de que este no va a asistir al funeral, algo que se considera una muy buena noticia) y alguno de los europeos (La canciller alemana es mostrada como alguien firme y cercano, capaz de romper el estricto protocolo para que una niña le entregue una rosa, el primer ministro italiano vuelve a quedar como una persona mas interesada en las faldas que los asuntos de estado ya que Comparte su vida con una joven de treinta años al que le regala una visita turística privada a la Abadía de Westmister. mientras el resto de líderes mundiales están de camino a un funeral de estado, el primer ministro francés resulta demasiado estirado y pedante, y el aliado natural y mas antiguo de Estados Unidos -algo que se dice en la película-, los ingleses quedan representados como unos auténticos inútiles que no solo no se han enterado de la amenaza terrorista si no que además ha permitido que los terroristas se hayan infiltrando en la policía y personal médico a unos niveles verdaderamente increíbles llegando a mostrar a unos mandos policiales que no saben ni por donde les da el aire, y que necesitan que el amigo americano les diga que hay un topo para que estos se ponga a buscar quién es)


'Objetivo: Londres' es una película que tarda en arrancar. Los primeros 25 minutos de la cinta están preparados para introducir al que será el malo de la película y para mostrar a los protagonistas de la cinta anterior, llevando al espectador a pensar que esta es la verdadera motivación de un comienzo tan largo y aburrido. (La presencia de Radha Mitchell hace que volvamos a acordarnos de la saga de 'La jungla de Cristal' -'Die Hard'-, ya que ambas parecen compartir varias ideas en lo que a las parejas protagonistas se refiere. Si en la primera parte de ambas cintas estas relaciones presentan ciertos conflictos, en la segunda todo parece haberse normalizado. ¿Tendrá el personaje interpretado por Radha Mitchell la misma evolución que el de Bonnie Bedelia en la próxima entrega de la saga...? Porqué.. ¿Alguien duda de que no vaya a haber al menos otra película mas protagonizada por Banning?). Es en esta primera parte donde el director muestra ciertas escenas que sirven simplemente para justificar ciertos hechos que sucederán después (El momento en el que Mike Banning y el presidente de los Estados Unidos corren escoltados por cuatro coches blindados no deja de ser una mera excusa para que el espectador sepa que el segundo esta en buena forma física y no le extrañe verlo correr por un Londres semivacío)


La cinta dirigida por Najafi vuelve otra vez a mostrarnos ciertas escenas de acción muy del estilo de lo que hizo Evans en 'The Raid', sobre todo aquellas que suceden dentro de diversos edificios. La manera en la que Banning vuelve a pelear o a utilizar el cuchillo nos traen a la cabeza como no podía ser menos a Rama, Tampoco cintas como Fast & Furious 6' o '28 semanas después' ('28 weeks later') se escapan al recuerdo ya que en ambos casos, las películas comparten escenas en el metro. 'Objetivo: Londres' es una cinta extraña: Mientras algunos efectos especiales resultan demasiado cutres (La primera explosión de un coche en el centro de Londres resulta demasiado falsa. En un momento de la persecución a lo 'The fast and the furious' donde Banning dispara abriendo la puerta del coche se nota mucho que es un montaje) el tono general de la película entretiene bastante al espectador (La escena del tiroteo en plena calle por la noche parece sacado directamente de un videojuego) lo que hace que a nivel espectáculo esta cinta acabe ofreciendo al espectador todo lo que este puede esperar de una película como esta.


Es una lastima la aparente domesticación del personaje principal, ya que a pesar de la brutalidad de la que este hace gala en alguna de las escenas de la película, parece haber perdido ese toque sarcástico que mostraba en la primera parte (Aunque en ciertos momentos de la película parece volver a vislumbrarse esa forma tan socarrona de expresarse, aunque eso no deja de ser un simple espejismo). A pesar de que los terroristas que intentan acabar con la vida del presidente americano eran o bien norcoreanos o bien traficantes de armas afincados en algún país árabe, es necesaria la colaboración de un americano o de algún inglés para que estos puedan llevar adelante sus planes. El mal viene de fuera pero necesita de alguien de dentro para que pueda funcionar. Esta idea resulta tan parecida en la cinta de Najafi y en la de Fuqua que aquí carece del factor sorpresa, haciendo de esta parte algo meramente anecdotico, carente de interés y con una resolución ciertamente forzada. Realmente no quiero ser mal pensado pero el hecho de haber escogido a un director iraní totalmente desconocido para dirigir una cinta donde los malos son terroristas árabes, pero esta idea me lleva a pensar en que esta elección no ha sido fortuita sino bastante meditada y analizada.


No hay mucha historia en 'Objetivo: Londres' y la que hay tampoco es que nos interese demasiado. Acercarnos a una cinta como esta es hacerlo con ganas de ver acción y explosiones y como espectador espero que la película me ofrezca todo eso. La cinta de Najafi lo hace pero el guión escrito por nada mas y nada menos que cuatro personas no pasaría un análisis en profundidad. No tiene ningún sentido que después de varias explosiones en la ciudad la gente camine tranquilamente por la calle y se asuste solo al ver una persecución (Si en mi ciudad, Dios no lo quiera, empiezan a explotar bombas a diestro y siniestro, me faltaría tiempo para correr y esconderme en casa). Tampoco tiene ningún sentido tener que esperar a las ocho de la noche para conectarse a internet y arriesgar el éxito de tan elaboradísimo plan. Este momento nos lleva a pensar en series como 'El equipo A' o 'MacGyver' donde estos eran encerrados en talleres o en cuartos trasteros con todo lo que necesitaban para escapar o en las cintas de espías a lo 007 donde cuando el malo atrapaba al bueno en lugar de matarlo le contaba todos sus planes.


Hay una frase que escribió creo que Juan Manuel Gonzalez en su crítica de esta película con la que no puedo estar mas de acuerdo. La frase dice: "Se acuerdan cuando iban al videoclub de la esquina a alquilar películas de la Cannon. Si es así, 'Objetivo: Londres' es su película". Esta frase resume perfectamente mi opinión sobre esta película. Si en los ochenta disfrutabas de las cintas de la famosa productora, la cinta de Babak Najafi te hará pasar poco mas de hora y media realmente entretenido en la butaca del cine. Si no era así, mejor deja esta película de lado y busca otras cintas que te puedan llamar mas la atención.


Lo mejor: El asalto final al edificio.
Lo peor: Los primeros 25 minutos se hacen bastante pesados.