viernes, 19 de febrero de 2016

Crítica: El bosque de los suicidios - The Forrest

Título: El bosque de los suicidios - The Forest
Año: 2016
Género: Terror - Drama
Duración: 93 min.
Director: Jason Zada
Guión: Nick Antosca, Sarah Cornwell y Ben Ketai
Música: Bear McCreary
Interpretes: Natalie Dormer, Taylor Kinney, Eoin Macken, Yukiyoshi Ozawa, Noriko Sakura, Stephanie Vogt, Yuho Yamashita, Terry Diab, Rina Takasaki, Lidija Antonic, Nadja Mazalica
Nota: 4
Sinopsis: La última vez que alguien vio a Jess, la hermana gemela de Sara, fue caminando por el bosque Aokigahara, lugar al que van a morir todos aquellos que se quieren suicidar. El especial vínculo existente entre las hermanas hará que esta sienta que Jess sigue viva y decidirá ir a Japón a buscarla.



Crítica:
Uno de los consejos más valiosos que aprendí viendo una película lo extraje de 'Hombre lobo americano en Londres' ('An american werewolf in London', John Landis, 1981) donde una lugareña avisaba a dos inocentes excursionistas que no tenían que apartarse del camino y acercarse a los páramos, algo que recuerdo cada vez que voy al Ikea. Jason Zada guionista de 'The houses October built' que se pudo ver en el Festival de cine fantástico de Sitges en el 2014 y se alzó con el premio a la mejor película en la Mignight X-Treme, debuta en la dirección de largometrajes (Antes de 'The Forest', Zada había dirigido tres cortometrajes: 'Take this lollipop', 'Scenes from an Unmade movie: Job' y 'Size') haciendo suya la famosa frase de la película de John Landis pero cambiando la taberna 'El cordero degollado' ('The Slaughtered Lamb') por una típica casa japonesa y a una anciana inglesa por una joven japonesa. Es claro que aunque en 'El bosque de los suicidios' ('The Forest') no hay ningún hombre lobo que ataque a los protagonistas, el espectador si que verá a toda una serie de extrañas presencias que acecharan a la protagonista, haciendo (Como no podía ser menos) de sus miedos su mejor arma para atacarla.


Aunque la historia no puede ser más predecible (Una mujer descubre que su hermana gemela ha desaparecido en Japón en un bosque que es conocido por todos por ser el lugar al que van las personas que quieren morir y no ser encontradas según insisten algunos de los personajes de la película. El vínculo existente entre las dos hermanas gemelas llevará a Sara a pensar o más bien a sentir que esta no está muerta por lo que se trasladará al país asiático para buscarla), el inicio de la película resulta sorprendentemente prometedor gracias a ese montaje que sirve para introducirnos en la historia, mostrando la llegada de Sara a Japón así como la forma en la que esta se entera de la desaparición de su hermana. La manera en la que Zada plasma las breves imágenes que vemos de la ciudad de Tokio se acerca a la forma en la que lo hizo Sofia Coppola, tanto es así que la imagen de Sara en la habitación de su hotel hace que nos acordemos del personaje interpretado por Scarlett Johansson. Obviamente, Zada no es Coppola, ni 'The Forest' juega en la misma liga que 'Lost in Translation' (Y obviamente ni lo intenta), pero ciertas imágenes que muestran ambos directores producen en el espectador sensaciones muy similares.


A pesar de que el ritmo de la película es por momentos excesivamente lento (O más bien sería más justo decir que la manera que tiene el director de introducirnos en la historia puede resultar un tanto aburrida para un espectador impaciente), Zada consigue captar la atención del espectador, haciendo que este siga las peripecias de la protagonista con creciente interés... hasta que el director se va por los caminos más trillados de este tipo de películas: Todo lo que hemos visto hasta este momento no es más que una mera introducción (Mas o menos entretenida o interesante) para abandonar a dos personas en un entorno amenazador como puede ser un bosque.


Da igual que excusa nos cuenten, en el fondo todas estas cintas parecen estar cortadas por el mismo patrón: Un grupo de chicos se pierden en el bosque al investigar la leyenda de la bruja de Blair (La cinta de Sánchez y Myrick marcó, para bien y para mal, un antes y un después en la historia del cine. No por crear un nuevo género, ya que el conocido como found footage que en muchos casos tiene demasiados elementos en común con el mockumentary ya había dado patentes muestras de enorme calidad algunos años antes del estreno de esta película, 'Holocausto Caníbal' - 'Cannibal Holocaust' de Ruggero Deodato y 'Ocurrió cerca de su casa' - 'Man Bites dog'- de Rémy Belvaux, André Bonzel y Benoit Poelvoorde son dos claros ejemplos de cintas anteriores a 'El proyecto de la Bruja de Blair' - 'The Blair witch project', sino por la brutal campaña publicitaria que consiguió que una mediocre cinta de terror se convirtiera en una de las películas más rentables de la historia del cine y en una obra de culto desde casi antes de su estreno) o porque buscan prueba de la existencia de un Bigfoot en 'Willow Creek' (La desastrosa cinta de Bobcat Goldthwait nos dejaba un muy aburrido y soporífero comienzo que servía para conocer a los protagonistas y la razón de su búsqueda. Zada consigue alejarse del tedio que producía la cinta de Goldthwait algo que es realmente de agradecer. La "gran escena" donde los protagonistas son acosados por extrañas presencias acompañadas de toda una serie de sonidos y ruidos, no solo resultaba aburrida y carente de emoción sino que además se hacía demasiado larga como si el efecto de 'la carrera de vainas' de 'Star Wars: Episodio I La amenaza fantasma'  -'Star Wars: Episode I The phantom menace' llegará al found footage), o dos amigos que se van al bosque a cazar para descubrir que son ellos la presa ya que serán cazados por espíritus atormentados en 'The Hunted' (Otra desastrosa y soporífera película esta vez dirigida por Josh Stewart en lo que suponía su debut detrás de las cámaras. Stewart es conocido por muchos espectadores por haber sido el protagonista de 'The Collector' y 'The Collection' ambas dirigidas por Marcus Dustan). Tal es la saturación de historias donde un grupo de personas se pierden en medio de un bosque que nos lleva a pensar que estamos ante un tipo de relatos que están agonizado (Algo parecido a lo que ocurre con el found footage. Tal ha sido la cantidad de películas rodadas pertenecientes a este género que la calidad ha ido cayendo de manera considerable y preocupante. A día de hoy para encontrar una buena cinta del tipo found footage hay que tragarse muchas obras realmente flojas. Nótese que todos los ejemplos antes mencionados son cintas que se inscriben dentro del género del found footage)


Una vez que Zada sitúa a su película, este se centra en intentar ofrecer todo aquello que el espectador espera de una película como esta. Por desgracia todos los intentos del director para que las aventuras de Sara y un chico al que acaba de conocer (Otra vez como en la reciente 'Jeruzalem' de los hermanos Paz, un encuentro fortuito hará que la o las protagonistas según sea el caso, realicen el resto del viaje con un guapo joven con el que han coincidido, en un avión o en un bar. Así, sin conocerlo ni nada, sin saber si lo que cuenta es cierto o una burda mentira para acabar compartiendo una noche de placer) resulta tremendamente decepcionante. Todo el buen trabajo que hasta ese momento había hecho Zada, este lo tira por la borda al desarrollar una historia que no aporta absolutamente nada nuevo ni interesante. Por mucho que la construcción de la parte inicial captara nuestra atención con escenas realmente llamativas como es por ejemplo la visita de la protagonista a una especie de morge improvisada, llegando a que nos planteáramos la idea de que esta vez sí que íbamos a estar ante algo diferente o estimulante todo acaba quedándose en nada ya que Zada vuelve a transitar otra vez por caminos mil veces recorridos que ni si quiera se alejan del sendero y se adentran en los páramos llenando su película de sustos obvios con estética, como no podía ser menos, japonesa. En 'El bosque de los suicidios' ('The Forest') el espectador es incapaz de creerse el proceso psicótico que va sufriendo poco a poco la protagonista así como el trauma que sufre la hermana de esta (Es todo tan predecible en esta película que realmente es eso lo que asusta) y Zada se ve en la obligación de mostrar constantemente a diversos suicidas (Ahorcados o ahogados) llegando incluso a dejarnos un momento que nos puede llevar a pensar que vamos a estar ante una cinta con un cierto parecido con películas como 'The Descend' de Neil Marshall.


Por desgracia, 'El bosque de los suicidios', condenada por sus clichés, resulta demasiado tópica. Tanto es así que hasta el personaje de Jess es una perfecta muestra de lo estereotipada que es esta película (Cabañas en el bosque, niñas japonesas vestidas con uniformes escolares, etc, etc...). Aquella hermana traumatizada por un hecho del pasado, aquella hermana adicta a los tranquilizantes tiene, como no podía ser menos, un look que muchos pensarán que es un tanto gótico. Como decía el personaje interpretado por Katherine Parkinson en 'It crowd': "Los góticos también son personas". Cansa ya la imagen que muestra el cine de las personas traumatizadas a pesar de que, como es en este caso, la hermana 'triunfadora' guarda una gran tristeza en su interior. Con un prometedor arranque, Zada acaba decepcionando consiguiendo que al espectador le de igual si Jess se acabó suicidando o no. 'El bosque de los suicidios' es una película que hemos visto mil veces antes y que no aporta nada nuevo. Una gran decepción.



Lo mejor: El inicio de la película que sirve para introducirnos en la historia que Zada nos va a contar
Lo peor: Lo previsible y aburrido que se acaba volviendo la propuesta de Zada.