lunes, 7 de diciembre de 2015

Crítica: Sinister 2

Título: Sinister 2
Año: 2015
Género: Terror
Duración: 97 min.
Director: Ciarán Foy
Guión: Scott Derrickson y C. Robert Cargill
Música: Tomandandy
Interpretes: James Ransone, Shannyn Sossamon, Robert Daniel Sloan, Dartanian Sloan, Lea Coco, Tate Ellington, John Beasly, Lucas Jade Zumann. Laila Haley, Nicholas King, Jaden Klein
Nota: 4,5
Sinopsis: Después de haber sido sospechoso del asesinato de la familia Oswalt, el policía que ayudaba a Ellison Oswalt a escribir su nuevo libro seguirá buscando aquellas casas donde se pueda encontrar la terrible presencia de Mr. Boogie




Crítica:
En el año 2012 Scott Derrickson dirigió una notable cinta de terror que tuvo una excelente acogida tanto por parte del público como de la crítica especializada. Esa película titulada 'Sinister' parece haber marcado tanto a otros realizadores (Ahí está el 'Regresión' de Alejandro Amenabar, cinta con la que no solo comparte a su actor protagonista Ethan Hawke si no que además ambas exploran la evolución de la obsesión de los personajes interpretados por el actor haciendo que el trabajo de este en la cinta de Amenabar parezca una simple extensión del que este hizo en 'Sinister') como al propio Derrickson (Su 'Líbranos del mal' - Deliver us from evil' seguía el camino iniciado por 'Sinister', si bien es cierto que esta guardaba ciertos parecidos con el 'Seven' de David Fincher. En este caso el director se centraba, no en como un personaje se obsesionaba con una idea si no en como la psicosis y la obsesión puede ser compartida por varios personajes)


Ahora tres años después y como no podía ser menos llega la segunda parte de 'Sinister' pero esta vez la cinta producida por Derrickson que vuelve a escribir el guión de la película con C. Robert Cargill y donde este cede el mando a Ciarán Foy director de una interesante 'Citadel', parece no haber encontrado el respaldo ni del público ni de la crítica. Y es que por desgracia esta segunda parte intenta jugar a un juego muy peligroso de que sale mal parada: Pretender mantenerse en cierto modo fiel a su predecesora (El protagonista de 'Sinister 2' es el policía que ayudaba a Oswalt a escribir el libro que este tenía entre manos y que lo tenía que devolver a lo mas alto en las listas de ventas. En esta nueva historia este, obsesionado por la muerte de su amigo, continúa investigando los extraños fenómenos paranormales que acabaron con la vida de Oswalt y de toda su familia. Hay que dejar claro que 'Sinister 2' se aleja de forma radical de la manera en la que Derrickson exploraba la forma en la que Oswalt de obsesionaba con las cintas encontradas en el ático de su casa) pero ofrecer algo que la diferencie de esta, hacer que el espectador no vea esta película como una mera copia de su predecesora y es aquí donde 'Sinister 2' fracasa estrepitosamente.


Y lo hace porque Derrickson y Cargill parecen querer hacer que 'Sinister' se convierta en una saga de éxito, en la nueva 'Saw'. Donde todo lo que en la primera parte era un intento de meter el miedo en el cuerpo del espectador gracias a una muy estudiada ambientación apoyándose en la extraordinaria banda sonora de Christopher Young acaba convirtiéndose, como ya ocurrió en las distintas entregas de la saga inicia por James Wan y Leigh Whannell, en el exceso por el exceso mismo, donde la sutileza a la hora de intentar perturbar al espectador se transforma en una cierta crueldad a la hora de mostrar algunas imágenes. (Conforme avanza el metraje de la cinta iremos viendo que los crímenes cometidos por los críos van subiendo de tono en lo que a sadismo se refiere mostrando imágenes de ratas perforando el estomago de sus víctimas o taladros acercándose a la boca de estas). 'Sinister 2' parece poner o querer poner al espectador en una posición harto complicada, hacer lo mismo que hizo 'Saw VI' (Cinta que fue censurada en España) donde este se podía poner en el lugar del asesino y no de las víctimas (Recordemos que en 'Saw VI' las víctimas son los trabajadores de una empresa de seguros médicos que se dedican a aprobar o denegar las solicitudes de los pacientes. La denegación de una de estas peticiones derivará en la muerte del enfermo) idea que queda reforzada con alguno de los personajes de 'Sinister 2'.


Pero este no es el único problema de esta película. La falta de sutileza de sus imágenes se convierte en una mera sucesión de escenas tópicas, de sustos predecibles y de una historia que no acaba por interesar al espectador haciendo que lo que nos cuenta Ciarán Foy este mas cercano a la muy floja 'Exorcismo en Georgia' ('The Haunting in Connecticut 2: Ghost of Georgia') que por ejemplo a 'Expediente Warren' ('The conjuring') o a la original 'Sinister'. Estas tres cintas sitúan la acción en casas aisladas, habitadas por familias con niños pequeños que verán como distintos fantasmas perturbaran su existencia. Mientras la cinta de Wan conseguía meter el miedo en el cuerpo del espectador, la de Tom Elkins resultaba un insulso intento por explotar el 'éxito' de 'Exorcismo en Connecticut' ('The haunting in Connecticut') con una cinta que nada tenía que ver con su predecesora. La misma sensación de sopor, la misma sensación de déjà vu que nos dejaba la película de Elkins se aprecia en la cinta de Foy sazonada además por una historia de amor insufrible y del todo forzada.


Pero lo que mas llama la atención es la similitud existente entre esta película y la serie 'Perdidos' ('Lost', otra de esas series que dejando de lado su final, han sido llamadas a marcar época tanto en el cine como en la televisión). Si en la original 'Sinister' nos encontrábamos con el cameo de Vincent D'Onofrio como un profesor que ayudara a Ellison Oswalt en su investigación, aquí es el actor Tate Ellington el que realiza un papel similar (El hecho de que el profesor Jonas no aparezca en esta película es simplemente que desapareció sin dejar rastro, o mas bien el cheque no tenía los suficientes ceros para que un actor como D'Onfrio se viera en vuelto en una película como esta) dejándonos uno de esos momentos que parecen extraídos directamente de la serie creada por J.J Abrams, Jeffrey Lieber y Damon Lindelof: Gracias a un antiguo aparato de radio es posible captar un extraño mensaje donde se escuchan una serie de números. Por desgracia 'Sinister 2' se puede resumir como una floja mezcla entre 'Sinister', 'Exorcismo en Georgia', 'Saw' y por supuesto 'Perdidos'.


James Ransone que daba vida a uno de los personajes mas sosos y planos de la primera parte se erige en el gran protagonista de esta película y aunque su personaje parece tener un poco mas de enjundia no es el protagonista que esta película necesitaba. Acompañado por una Shannyn Sossamon que aunque nos ha dejado papeles interesantes como en 'The Day' no ha sabido explotar su carrera de forma exitosa sobre todo tras 'Las reglas del juego' ('The rules of attraction') y por dos insufribles hermanos gemelos (¿En serio? ¿Otra vez gemelos?) nos hacen pensar que el casting de esta cinta no ha sido del todo acertado. Con todo (La perdida de intriga de esta película es alarmante, la forma de representar a ese niño que muestra las películas de terror a los protagonistas parece extraído directamente de 'El pueblo de los malditos' - 'Village of the damned' o de 'Los chicos del Maiz' - 'Children of the Corn'), 'Sinister 2' se puede ver  (sobre todo si el espectador no exige mucho) gracias a que su hora y media de duración se pasa rápido y donde el director nos deja una última escena del todo previsible y carente de la fuerza necesaria en una cinta como esta.



Lo mejor: Es de fácil visionado.
Lo peor: Ha perdido toda su sutileza para convertirse en una cinta mas del montón.