viernes, 11 de diciembre de 2015

Crítica: The Lobster - Langosta

Título: The Lobster - Langosta
Año: 2015
Género: Drama - Romántico - Comedia Negra - Distopía
Duración: 118 min.
Director: Yorgos Lanthimos
Guión: Yorgos Lanthimos y Efthymis Filippou
Interpretes: Colin Farrell, Rachel Weisz, Angeliki Papoulia, Ariane Labed, John C. Reilly, Léa Seydoux, Michel Smiley, Ben Whishaw, Jessica Barden, Olivia Colman, Ashley Jensen
Nota: 9,5
Sinopsis: En un futuro cercano esta prohibido vivir sin pareja. Los solteros han de ir a un hotel donde en cuarenta y cinco días han de encontrar pareja, de no hacerlo serán convertidos en un animal de su elección y abandonados en el bosque.





Crítica:
El griego Yorgos Lanthimos dejó de ser un desconocido gracias a su tercer largometraje. 'Canino' ('Kynodontas') arrasó allá donde fue exhibido. La cinta se alzó con dos premios en el festival de cine de Cannes, fue nominada al Oscar como mejor película extranjera y ganó cinco premios de la academia del cine griego (Dicen las malas lenguas que esta, una de las mas firmes candidatas a alzarse con el premio a la mejor película en el festival de cine fantástico de Sitges en su edición numero cuarenta y dos, se encontró con el frontal rechazo del presidente del jurado, el director Neil Marshall, a premiar una cinta como esta). La propuesta del director griego de aislar a los hijos de una familia de clase alta (o medio alta) de la sociedad para que estos crezcan dentro de un entorno controlado fue comparada con 'El castillo de la pureza' de Arturo Ripstein en particular y con el cine de Buñuel en general, algo que fue usado por los detractores de la película para criticar la falta de originalidad de la misma. Si algo dejaba claro 'Canino' (Como ocurre con todo el cine del director griego) es que es una de esas obras que levantan tantas pasiones como odios, una de esas cintas en las que o se entra en el juego que el director propone o su visionado puede convertirse en una experiencia francamente insoportable. Lanthimos lleva a su cine al extremo, fuerza sus ideas y el humor negro de forma que la frontera entre lo sublime y lo ridículo muchas veces se difumina. Solo los grandes directores son capaces de hacer algo así y salir airosos del envite. Lanthimos consigue hacerlo casi sin despeinarse.


Dos años después Lanthimos rodó 'Alps' considerada por muchos como un claro bajón creativo del director griego. La cinta que desde mi punto de vista fue recibida con bastante dureza debido al gran éxito que tuvo su anterior película. Parece que parte del público y de la crítica especializada esperaba que tras 'Canino', Lanthimos volviera a rodar una obra maestra. Puede que la presión fuera demasiado grande y 'Alps' aun no teniendo la calidad de 'Canino' si posee esa incisiva mirada propia tanto del director como de su guionista habitual Efthymis Filippou. 'Alps' diluye el humor negro dentro del drama hasta hacerlo por momentos casi imperceptible (Aunque haberlo haylo) vuelve a tratar el tema de la constante búsqueda de la felicidad de los protagonistas haciendo de esta una obra a recuperar y este, sin duda, es el mejor momento.


Ahora nos llega la nueva película del director griego que a pesar del reconocimiento internacional de sus últimas obras no deja de ser un tipo de cine que puede ser considerado minoritario, algo que el gran reparto internacional de 'The Lobster' tampoco va a cambiar. Y es que aunque la cinta de Lanthimos cuenta con un plantel de actores con los que cualquier director del mundo estaría dispuesto a trabajar (Y este es uno de los motivos por los que esta película encontrará un cierto respaldo por parte del público en lo que a taquilla refiere), la cinta del director griego sigue siendo igual de hermética e inaccesible como sus dos anteriores cintas (La sensación de estupor que percibí en el cine donde vi 'The Lobster' es solo comparable al sentimiento que generó en parte del público la proyección de 'Una paloma se posó en una rama a reflexionar sobre la existencia'). En un futuro distópico esta completamente prohibido vivir solo. Los solteros son obligados a recluirse en un hotel durante cuarenta y cinco días con la idea de encontrar pareja en ese tiempo. De no hacerlo serán convertidos en el animal que deseen y abandonados en el bosque. Pero no todo son dificultades, durante la estancia de los huéspedes se realizaran cacerías de solteros que permitirán aumentar el número de días que estos dispondrán para buscar pareja.


Sería un grave error intentar situar la historia de Lanthimos en un lugar específico en el tiempo. 'The Lobster' es una cinta atemporal, aquello de lo que habla el director griego ya esta presente de alguna manera entre nosotros solo que este al igual que hace con su cine lo lleva al extremo. Las obsesiones que ya mostraba Lanthimos en sus anteriores películas vuelven a estar presentes 'The Lobster'. Otra vez el director griego vuelve a situar parte de la historia en un hotel como ya hizo en 'Kinetta', otra vez este vuelve a hablar de aislamiento, del miedo a la soledad, de la necesidad (impuesta o no), de estar rodeado, de estar con alguien. En 'Canino' los hijos de la familia protagonista sienten la imperiosa necesidad de descubrir que hay mas allá de los muros de su casa (Estar rodeados de su familia no disminuye el sentimiento de aislamiento si no que lo aumenta), de huir de aquello que les cercena su libertad del mismo modo que el personaje interpretado por Colin Farrell en 'The Lobster' intenta huir de todo aquello que le coarta su libertad para elegir, obligándole de una manera u otra a tomar decisiones que no comparte. En 'Alps' el miedo a enfrentarse a la perdida, el miedo a la soledad lleva a un grupo de gente a hacerse pasar por los familiares fallecidos de las personas, lo que se convierte en un camino bidireccional ya que tanto los 'actores' como los familiares encuentran cierto consuelo, del mismo modo que en 'The Lobster' ese miedo a la soledad hace que los personajes construyan una nueva personalidad en base a una mentira que tienen que mantener y representar (Las repentinas hemorragias nasales, la total falta de empatía por otras personas, etc, etc...) Lanthimos se muestra extremadamente cruel en lo que a las relaciones de pareja se refiere, es cierto que 'The Lobster' muestra cierta esperanza pero el director griego se encarga de dejar claro que la vida en pareja se construye en base a una mentira (Idea que queda reforzada no solamente gracias al personaje interpretado por Ben Whishaw si no también y muy especialmente en la relación existente entre los directores del hotel) y en muchos casos siendo excesivamente superficiales (Para que una pareja funcione estos han de 'compartir' algo como una cojera o un problema de miopía. El romanticismo no queda relegado a un segundo plano si no que directamente ha muerto).


Pero si Lanthimos se muestra extremadamente cruel en lo que a las relaciones de pareja se refiere, aquellos que consideran que estar solo es mejor tampoco salen bien parados. Ese grupo liderado por una cruel Léa Seydoux cuyos ideales son diametralmente opuestos a los impuestos por La Ciudad, muestra un egoísmo y un celo hasta límites insospechados. Si Lanthimos mostraba que las relaciones de pareja se construyen alrededor de una serie de mentiras, la vida en soledad lo hace en base a los celos. No es que haya que elegir estar sin pareja, es que nadie puede tener aquello que yo no poseo. Otra vez el director griego se muestra totalmente pesimista a la hora de abordar la diferencia entre tener pareja o no.


Lanthimos sabe del pesimismo que impregna a su película e intenta contrarrestrarlo haciendo del humor negro una forma de hacer que el mensaje de la historia que nos esta contando sea mas digerible para el espectador. Como ya se ha comentado anteriormente, el director griego juega en el filo de la navaja haciendo que si bien al espectador se le escape no ya una sonrisa si no incluso una sonora carcajada, este se sienta del todo desconcertado al no saber como posicionarse ante la cinta de Lanthimos. Ese hotel al que acuden los protagonistas esta mas cerca de la visión decadente del Piriápolis que Stoll y Rebella mostraron en su soberbia 'Whisky' que del glamour de 'El gran hotel Budapest' de Wes Anderson, algo que queda claro en la escena del baile de 'The Lobster' que hace imposible acordarnos del momento karaoke de la cinta uruguaya. Es difícil quedarse con una frase o con una escena de 'The Lobster', la cinta de Lanthimos esta plagada de momentos que se quedan grabados en la memoria del espectador y que demuestran que esta es una de esas cintas en las que no se ha dejado nada al alzar. 'Si la pareja se muestra incapaz de superar sus problemas se les asignará.. un hijo. Algo que ayuda y mucho a superar los problemas. El director griego en su faceta de guionista junto con Filippou hace que sus película sea una cinta extremadamente crítica con las relaciones de pareja (Y con la falta de comunicación algo que ya mostró en 'Alps'. Si en la anterior cinta de Lanthimos nos encontrábamos con una conversación donde ella tenía que repetir todos los tipo de lámparas que el tiene en su tienda, en 'The Lobster' el personaje interpretado por Whishaw explica a su pareja y a su 'hija' los pesos y las diferencias entre los balones de baloncesto masculino y femenino). Puede que el mayor problema de esta película sea el exceso del que hace gala Lanthimos, no ya tanto a al hora de construir la historia o de dosificar el humor negro en la película si no, y muy especialmente, por la larga duración de la misma. Si el director griego hubiera hecho que 'The Lobster' durara un poco menos estaríamos ante una obra maestra absoluta. En una película de dos horas de duración con una historia tan extrema es difícil que esta no sufra ningún bajón de ritmo o que tras la premisa inicial a los guionistas les sea imposible mantener el interés del espectador. La constante capacidad de reinvención de la historia de Lanthimos y Filippou consiguen hacer que el interés se mantenga constante pero el rimo de la película sufre un cierto bajón llegada la hora y media de metraje debido a la sensación de que el director ha alargado innecesariamente una parte de la historia.


Resulta llamativo que dos películas recientes como son esta 'The lobster' y 'Her' traten el tema de las relaciones de pareja y la dificultad para encontrar a la persona adecuada desde óptica distintas (En la cinta de Lanthimos las personas son encerradas en un hotel y son forzadas a encontrar pareja, en la de Spike Jonze el protagonista se enamorará de un sistema operativo) pero sus personajes principales comparten la misma estética: gafas y bigote. La notable y excesivamente moderna cinta de Jonze caía en el mismo error que Lanthimos: Rodar una película de una duración excesiva que podía jugar en contra de aquello que el director quería contarnos. A diferencia de lo que ocurría con 'Her', la capacidad de sorprender al espectador es constante en 'The Lobster' lo que consigue que este no llegue a la parte final de esta película cansado y un tanto aburrido.


Lanthimos se muestra fiel no solo a la esencia de su cine, a ese humor tan característico que nos deja momentos realmente soberbios como la escena de la fiesta de la música tecno en el bosque y la justificación de porque se escucha ese tipo de música, si no también a la construcción de ciertas escenas: Otra vez como ya ocurría en 'Canino' volvemos a encontrarnos con escenas donde los protagonistas mantendrán relaciones sexuales 'extrañas' o simuladas. Si la cinta que dio fama mundial a Lanthimos el padre de familia llevaba a una mujer para que mantuviera relaciones sexuales con su hijo, o en 'Alps' uno de los miembros del equipo mantiene o simula escenas de sexo con varias personas, en 'The Lobster' es la criada del hotel la que hace que el protagonista tenga una erección para que así este se pueda centrar mejor en sus objetivos. Resulta llamativa la obsesión de Lanthimos en mostrarnos el patetismo de sus personajes utilizando diversas fiestas y diversos bailes, algo que podemos encontrar también en sus tres últimas películas.


Lanthimos se rodea de un reparto de lujo para esta película ofreciéndole a Colin Farrell su mejor papel en mucho tiempo. Acompañado de unas soberbias Rachel Weisz (Que complementa su papel con el de narradora de la historia) y Léa Seydoux, de Michel Smiley (Protagonista de la polémica 'Kill List' de Ben Weatley que parece una pseudo versión de 'A serbian film' de Srdjan Spasojevic y que daba vida a Tyres O'Flaherty en la mítica 'Spaced' cuyos momentos bailando tecno podrían formar parte de 'The Lobster' sin ningún problema), Ben Whishaw (Que vuelve a coincidir este año con Léa Seydoux tras 'Spectre'), una joven Jessica Barden cuyo trabajo hace que esta sea otra actriz a seguir. Lanthimos se mantiene fiel a si mismo y vuelve a contar con Angeliki Papoulia, protagonista de 'Canino' y 'Alps', dando vida a la mujer sin corazón y con Ariane Labed que también colaboró con el director en 'Alps'.


'The Lobster' es sin duda una de las mejores cintas de este año. Lanthimos consigue dejarnos una soberbia película que nos muestra una sociedad distópica no tan lejana y distante a la actual. Si Winterbottom nos dejó con su 'Código 46' una notable cinta romántica, Latnthimos hace lo propio de una manera realmente pesimista. Si algo comparten ambas películas no es solo lo acertado de sus propuestas o su gran elenco, si no también una poderosa escena final que de un modo u otro no dejará indiferente a los espectadores. De obligatoria visión.



Lo mejor: La capacidad de la historia de seducir y captar la atención del espectador.
Lo peor: Lanthimos alarga innecesariamente la historia.