domingo, 25 de octubre de 2015

Crítica: The Vatican Tapes - Exorcismo en el Vaticano

Título: The Vatican Tapes - Exorcismo en el Vaticano
Año: 2015
Género: Terror - Thriller
Duración: 91 min.
Director: Mark Neveldine
Guión: Michael C. Martin, Christopher Borrelli según una historia de Borrelli y Chris Morgan
Música: Joseph Bishara
Interpretes: Olivia Taylor Dudley, Michael Peña, Dougray Scott,  John Patrick Amedori, Alison Lohman, Djimon Hounsou, Kathleen Robertson, Daniel Bernhardt
Nota: 3,5
Sinopsis: Tras sufrir un extraño y grave accidente, Angela despertará del coma transformada. Su extraño comportamiento tendrá explicación cuando un sacerdote se percate de que algo raro le pasa a la chica.






Crítica:
Uno de los mayores reclamos de una cinta como 'The Vatican Tapes' no es su interesante reparto encabezado por Michael Peña y Dougray Scott y donde aparece brevemente Djimon Hounsou (Que lastima lo de Michael Paré, el que fuera protagonista de cintas como 'El experimento Philadelphia' - 'The Philadelphia experiment'- o 'Calles de Fuego' - 'Streets of fire' se arrastra por producciones tan mediocres como esta de la que ahora nos ocupamos), tampoco el hecho de estar ante otra cinta de posesiones (Que tan de moda parecen estar últimamente y donde casi ninguna de las películas que hemos podido ver aporta nada nuevo) si no el hecho de encontrarnos a Mark Neveldine, director de cintas tan desquiciadas, cafres y poseedoras de un estilo visual un tanto peculiar como 'Crank: Veneno en la sangre' ('Crank'), 'Crank: Alto Voltaje' ('Crank: High Voltage'), 'Gamer' o el intento de revitalizar la saga de Ghost Rider con 'Ghost Rider: Espíritu de venganza' ('Ghost Rider: Spirit of vegeance'), dirigiendo una película en apariencia sobria y de ritmo contenido (Además de ver si es capaz de  rodar una cinta sin Brian Taylor con quién codigirió las cintas antes mencionadas) ¿Habrá conseguido Neveldine salir airoso del envite?


La respuesta a tan sencilla pregunta es más complicada de lo que parece. Y es complicada porque si, Neveldine ha conseguido rodar una cinta sobria, contenida, alejada del alarde visual del que el director hacía gala en sus anteriores películas (Hay que ser honrados y reconocer que el espectador se va a encontrar con planos y encuadres marca de la casa, como si la fiera que Neveldine lleva dentro no hubiera podido ser domesticada de ninguna de las maneras. Dos claros ejemplos de ello son la conversación que mantienen los personajes de Michael Peña y Dougray Scott en la iglesia o la escena donde se muestra la locura colectiva en el psiquiátrico) pero donde sacrifica esos espectáculos violentos, cafres y sin sentido con los que tanto disfrutábamos para dejarnos una cinta aburrida y tediosa cuyo desarrollo deja en muchos casos una clara muestra de torpeza narrativa por parte del director (Da igual que sus anteriores cintas no estuviesen contadas correctamente ya que eso les daba un encanto especial, da igual que no hubiera coherencia porque estábamos ante películas espectáculo donde la acción primaba por encima de todo. El problema reside cuando en 'The Vatican Tapes' el director quiere contarnos una historia pero este nos deja escenas mal montadas y explicadas haciendo pensar al espectador que alguien se ha dejado parte de la película en la mesa de montaje -Cosa que es de agradecer porque si esta cinta hubiera durado un poco mas sería para cortarse las venas- Mientras que el director pierde mucho metraje en contarnos la relación entre la protagonista, su padre y su novio o los primeros síntomas de su posesión, este pasa rápido, muy rápido por otros momentos en los que sería necesario profundizar como sería la aceptación del padre y del novio de la posesión de Ángela o la forma en la que el Vaticano acepta que están ante un caso real de posesión -El hecho de ver unos vídeos grabados por las cámaras de seguridad o ver grabaciones de las sesiones con una psiquiatra no son pruebas suficientes-) o por su poca habilidad a la hora de dirigir a sus actores (Vale, Neveldine y Taylor nunca han brillado por su gran dirección de actores ya que sus anteriores películas tampoco lo necesitaban. Si, es cierto que han trabajado con gente como Nicolas Cage, Jason Statham o Gerard Butler entre otros pero la forma que tiene el director de hacer que Djimon Hounsou interprete a ese sacerdote que mas bien parece un matón de sacristía que un cura es de juzgado de guardia, a lo que hay que sumar que su personaje parece sacado directamente de las cintas protagonizadas por Noah Wyle, 'El bibliotecario: En busca de la lanza perdida' y 'El bibliotecario 2: El mapa del rey Salomón')


No hay mucho que decir acerca de la historia Neveldine tiene entre manos (Parece que vamos a estar ante otra de esas películas que va a seguir la peligrosa senda del found footage o del mockumentary gracias a la forma elegida por el director de plasmar ciertos momentos como la fiesta de cumpleaños de Ángela donde son fundamentales los móviles o todas las grabaciones de las cámaras de seguridad del hospital, pero que al final se aleja de este referente para transitar por caminos mas o menos clásicos dentro de este tipo de cine): Una chica empezará a sufrir un extraño comportamiento, tras un terrible accidente de tráfico y estar cuarenta días en coma, esta despertará pero algo dentro de ella habrá cambiado. Su padre y su novio (Al que por supuesto el primero no soporta) notarán estos preocupantes cambios. Con la ayuda de un ex-militar metido a cura tras los terribles crímenes que vio estando de servicio en Irak intentarán ayudar a la chica (Resulta tremendamente vergonzosa la construcción de los personajes de Dougray Scott y especialmente la del interpretado por Michael Peña. Si el primero parece un duro militar obsesionado por proteger a su hija a cualquier precio, el segundo ha de ser alguien que se gane el respeto de este así que los guionistas debieron pensar que nada mejor que ambos personajes tuvieran algo en común y parece ser que nada une mas que el ejercito aunque al espectador le resulte ridículo. Llama la atención la moda que vivimos últimamente en lo que a los sacerdotes en el cine se refiere. Si antiguamente nos encontrábamos con curas con problemas de fe -Ahí esta por ejemplo interpretado por Jason Miller en 'El Exorcista'- ahora estamos ante personas que por diversos motivos acabaron metiéndose en el sacerdocio. Al personaje interpretado por Michael Peña hay que sumar el del ex-drogadicto interpretado por Édgar Ramírez en 'Deliver us from Evil') para ello Neveldine recurre a todos los tópicos posibles como la presencia de cuervos (Es de agradecer que estos no salgan por la boca de ningún de los personajes) o las extrañas presencias que se pueden ver en las cintas de vídeo o que los protagonistas sienten cerca de ellos.


Los siguientes párrafos debido a ciertas comparaciones pueden llevar implícitos ciertos SPOILERS. Sorprende que Neveldine en la película que supone su debut en solitario vuelva sobre ciertas ideas sobre las que ya trabajó con Taylor en 'Ghost Rider: Espíritu de venganza' ('Ghost Rider: Spirit of vengeance') con el personaje de Danny y los exorcismos, resulta inevitable pensar en los paralelismos existentes entre este y Ángela lo que nos lleva a pensar que ciertas ideas que este desarrolló en su anterior cinta han sido tomadas para la elaboración de guion de su nueva película (Hay que apuntar que los guionistas de ambas películas son distintos). Del mismo modo resulta imposible no pensar en la novela 'Superviviente' ('Survivor') de Chuck Palahniuk al ver 'The Vatican Tapes' ya que ambas comparten la idea de presentarnos a cierto personaje como una especie de mediático Mesías. Si bien en el caso de la novela de Palahniuk estamos ante una crítica de la fama y de la sociedad actual, en el caso de la cinta de Neveldine nos encontramos ante una película que intenta jugar de una manera bastante chapucera con ciertos conceptos religiosos como son el tiempo de Jesús vagó por el desierto, la santísima trinidad o ciertos pasajes de la Biblia. Esta comparación con la novela de Palahniuk hace que 'The Vatican Tapes' consiga distinguirse mínimamente de otras películas parecidas y a pesar de su torpeza narrativa (Que se vuelve a notar de manera preocupante en su parte final) deja una curiosa sensación en el espectador.


'The Vatican Tapes' toma ciertos elementos de películas que tratan el tema de los exorcismos. Uno de los ejemplos mas claros lo podemos ver en los título de crédito iniciales donde Neveldine nos deja una escena que parece sacada directamente de 'Devil Inside' de William Brent Bell donde parece volver a mostrarnos que para dar vida en la pantalla grande a una poseída hay que ser contorsionista. Pero las similitudes con la cinta de Brent Bell no solo se quedan en este detalle, la influencia de la figura materna por presencia o por omisión es realmente importante en ambos casos, obviamente desarrollada de distinta manera. Es en la cinta de Neveldine cuando llegamos a recordar de una manera muy leve 'La profecía' ('The Omen') de Richard Donner debido al extraño nacimiento de la protagonista y de igual manera 'El Exorcista' ('The Exorcist') esta presente en esta película gracias al cardenal interpretado por Peter Anderson que igual que ocurría con el Padre Lankaster Merrin (Max Von Sydow) ya se había encontrado tiempo atrás con el demonio que intenta echar del cuerpo de la protagonista vía un poco ortodoxo exorcismo. Hay que dejar claro que la película de Neveldine dista mucho de las cinta de Fridekin, Donner y de la irregular novela de Palahniuk pero se parece bastante tanto en pretensiones como en el resultado final de la película de Brent Bell.


En resumen, 'The Vatican Tapes' es una cinta aburrida, carente de interés y de fuerza. Alejada del tipo del cine al que Neveldine nos tiene acostumbrados su nueva película es una de esas cintas totalmente prescindible que no funciona ni para una tarde de domingo lluviosa sin nada que hacer. Una decepción.



Lo mejor: La idea final de la película (Por decir algo)
Lo peor: El resto, totalmente prescindible.