jueves, 29 de octubre de 2015

Crítica: Hitman: Agente 47 - Hitman: Agent 47

Título: Hitman: Agente 47 - Hitman: Agent 47
Año: 2015
Género: Acción - Thriller
Duración: 96 min.
Director: Aleksander Bach
Guión: Skip Woods y Michael Finch según una historia del propio Woods
Música: Marco Beltrami
Interpretes: Rupert Friend, Zachary Quinto, Hannah Ware, Thomas Krestchmann, Cirian Hinds, Jürgen Prochnow, Rolf Kanies, Dan Bakkedahl, Jerry Hoffmann, Johannes Suhm
Nota: 4
Sinopsis: Un asesino ayudará a una mujer a dar con su desaparecido padre que tiene la clave para reactivar un proyecto para crear un ejercito de asesinos de élite.






Crítica:
En el año 2007 un prometedor cineasta llamado Xavier Gens que venía de impactar a medio mundo con su brutal y salvaje 'Frontier(s)' se encargó de adaptar la saga de videojuegos de Eidos Interactive protagonizada por el agente 47 a la gran pantalla. La cinta protagonizada por Timothy Olyphant supuso una tremenda decepción debido a que el director francés se mostró incapaz de realizar una película con su sello propio (Las escenas marca de la casa solo eran visibles en ciertos momentos de la cinta) para dejarnos una impersonal película producida por la todopoderosa Europacorp y donde muchas escenas podrían ser usadas en otras películas producidas por la empresa fundada por Luc Besson casi sin que nadie lo notara. (Robert Knepper rodó solo un año después de 'Hitman: Agente 47' otra producción de la Europacorp en este caso 'Transporter 3' de Oliver Megaton, con un papel con bastantes similitudes con el que interpretó en la cinta de Gens. La saga iniciada por Louis Leterrier comparte con 'Hitman' la idea de mostrar ciertas escenas donde el protagonista conduce acompañado de una joven chica a la que por muy diversos motivos decide proteger, a lo que hay que sumar que ese policía interpretado por Dougray Scott parece una extensión del inspector Tarconi -Francois Berléand- no solo porque este, a pesar de ser aparentemente el enemigo del protagonista, acaba ganándose el respeto no solo del agente 47 -como lo hacia Tarconi con Frank Martin- si no también el de todo el público. Es inevitable pensar que si la cinta de Gens hubiera tenido mas secuelas la relación entre Mike Whittier -Dougray Scott- y el agente 47 hubiera seguido una evolución muy parecida a la de Tarconi y Martin. Si 'Transporter 3' y 'Hitman' compartían además una escena de acción en un tren, tampoco podemos dejar pasar de largo a 'Leon: El profesional' de Luc Besson ya que la forma en la que la policía toma la casa del personaje interpretado por Jean Reno recuerda bastante al asalto de la habitación del hotel en la que se hospeda el agente 47).


Ahora y de la mano de un desconocido Alexsander Bach nos llega una nueva versión de las aventuras del agente 47 que solo comparte con la cinta dirigida por Xavier Gens el trabajo del guionista Skip Woods (Autor también de los guiones de películas como la entretenida 'El equipo A' - 'The A-Team' de Joe Carnahan o la desastrosa 'X-Men orígenes: Lobezno' -'X-Men origins: Wolverine' de Gavin Hood) y donde la Europacorp ya no esta detrás de la producción de esta película. Por desgracia la cinta de Bach no esta a la altura de la de Xavier Gens y aunque su poco mas de hora y media se pasa volando nos encontramos ante una película sin grandes escenas de acción (De esas que se quedan grabadas en la memoria colectiva del los espectadores), sin grandes momentos (La escena del tiroteo en medio de la ciudad con el coche rodeado de enemigos promete mas de lo que ofrece dejándonos una clara muestra de lo que es esta película: Un claro quiero y no puedo) y por supuesto y tal y como ocurría en la cinta de Gens, con una historia que no va mas allá de una mera anécdota que solo sirve para hacer de 'Hitman: Agente 47' una extraña mezcla de otras cintas como pueden ser 'John Wick', 'Terminator 2: El juicio final' ('Terminador 2: The judgment day') y de una manera muy especial de la serie 'Fringe'. Coger ideas de cintas como estas podría haber dado como resultado una película realmente entretenida pero por desgracia todo esta hecho sin el menor sentido y coherencia, algo que ya se apreciaba en varias escenas del anterior guión escrito por Woods para narrar las aventuras del agente 47 y que aquí se observa en todo su esplendor y de forma generalizada.


En el año 2014, Chad Stahelski y David Leitch dirigieron una muy interesante cinta de acción titulada 'John Wick'. La película claramente influenciada por cintas como 'The Raid' de Gareth Evans (Por su forma de mostrar la violencia seca y directa) y 'Red' (Por esa manera de tratar el mundo de los espías y de los asesinos a sueldo. Todo lo relacionado con el hotel donde se hospeda Wick podría estar sacado de la cinta de Robert Schwentke y a nadie le resultaría extraño) no encontró hueco en las carteleras españolas (Algo absolutamente vergonzoso) yendo directamente al mercado doméstico. Son las primeras escenas de 'Hitman: Agente 47' las que dejan claro que Bach ha intentado huir de la inevitable comparación con la cinta dirigida por Gens, alejarse de la marca Europacorp para tomar a la película de Stahelski y Leith como clara referencia gracias a esas escenas donde se muestran disparos a quemarropa y cuerpos que se parten (No literalmente) al golpearse contra las barandillas de las escaleras. Mientras la cinta de Bach parece intentar seguir la estela de 'John Wick', la película de Gens muestra una violencia mas festiva y es gracias a esto donde por momentos se puede apreciar que detrás de 'Hitman' esta la misma persona que rodó 'Frontier(s)'.


Es cuando Bach se dedica a desarrollar la historia planteada por Skip Woods cuando el parecido con la serie 'Fringe' se hace patente y no solo porque tanto la serie como esta película hayan contado con con los actores que interpretaron a Spock para un papel destacado (Si en 'Hitman: Agente 47' tenemos a Zachary Quinto, en 'Fringe' nos encontrábamos con Leonard Nimoy) o por el hecho de que el agente 47 parezca directamente un observador (Amos muestran una gran falta de empatía por la gente salvo en ciertas y especiales situaciones como puede ser en el caso de Peter Bishop -Joshua Jackson- y en el de Katia -Hannah Ware-. Es claro que muchos seguidores de la saga del los videojuegos podrán decir que antes que Septiembre existió Hitman) si no y muy especialmente por la creación de ese científico que por culpa de los experimentos realizados se ha visto obligado a retirarse de la vida pública (Escondido en algún lugar del mundo o ingresado en un psiquiátrico tras haber pedido que le extraigan varias partes de su cerebro) y por ese edificio donde trabaja Le Clerq que hace imposible no acordarnos de Massive Dynamics.


Es el personaje interpretado por Cirián Hinds el que nos recuerda a Walter Bishop (John Noble) ya que ambos comparten el peso de haber cambiado el mundo por culpa de sus peligrosos experimentos (En el caso de Litvenko -Hinds- por haber sido capaz de modificar el adn para crear una serie de asesinos mas inteligentes y mas fuertes que el común de los humanos, además sin aparentemente ningún tipo de sentimiento, un arma en extremo peligrosa si cae en malas manos, y en el de Bishop por haber abierto un agujero entre dos universos paralelos que parece derivar en que estos no pueden coexistir al mismo tiempo). Amos científicos son padres y ambos son padres ausentes ya que por diversos motivos acabaron dando la espalda a sus hijos y son estos los que de una manera u otra acaban acercándose a ellos (En el caso de 'Hitman: Agente 47' por el simple hecho de buscar respuestas, en el de 'Fringe' por la obligación de ayudar al FBI y así evitar que se revelen ciertos y oscuros hechos que ocurrieron en el pasado). Pero si algo sorprende tanto en el caso de Litvenko como en el de Bishop es la importancia de las flores para que estos encuentren cierta paz y pongan los asuntos en su sitio. Si una orquídea es pieza fundamental para el encuentro entre Litvenko y Katia, es un tulipán blanco la que sirve a Walter Bishop para encontrar el perdón que tanto anhela.


Pero las comparaciones con la serie producida por J.J. Abrams, Roberto Orci y Alex Kurtzman entre otros no acaban aquí, ya que Katia no deja de ser una extraña mezcla entre Peter Bishop (Por la relación antes mencionada) y Oliva Dunham cambiando el cortexiphan por otros extraños experimentos y posiblemente sustancias psicotrópicas. Katia, a la que da vida Hannah Ware, se comporta en muchos momentos como Dunham y el proceso de entrenamiento al que la somete el agente 47 parece extraído directamente del que David Robert Jones -Jarred Harris- realiza con el personaje interpretado por Anna Torv. Tampoco hay que dejar de lado la especial percepción de la realidad que tienen ambas, algo que serán capaces de usar en su propio beneficio.


Pero si estas comparaciones pueden resultar extrañas o incluso excesivas mas lo será el hecho de que la ver 'Hitman: Agente 47' parezca tomar ideas extraídas directamente de 'Terminator 2: El día del juicio' ('Terminator 2: Judgment day') para construir a ese malvado al que por desgracia Bach parece no sacarle el provecho que sería necesario. John Smith no es un T-1000 pero ese asesino con una extraña coraza intracorpórea parece un primer prototipo fallido de un fusión entre el robot interpretado por Robert Patrick y un matón cualquiera.


Siempre he pensado que la cinta de Xavier Gens era una floja película de acción que no reflejaba el potencial del director francés sobretodo y muy especialmente debido a estar ante una cinta producida por Luc Besson (Figura capaz de eclipsar a cualquiera). Tras ver la cinta de Bach recuperé la película de Gens y si algo bueno tiene 'Hitman: Agente 47' es que consigue que 'Hitman' brille y entretenga mucho mas de lo que lo hace la cinta de Bach. 'Hitman: Agente 47' a pesar de que se pasa rápido no tiene nada que vaya a hacer que esta película se quede en la memoria del espectador (Aunque esta claro que esa no era su intención) pero que tampoco aburre soberanamente. Con un Rupert Friend que no consigue que nos olvidemos de Timothy Olyphant y que desde mi punto de vista es uno de los grandes misscasting del año, 'Hitman: Agente 47' es una de esas cintas que pueden llegar a disfrutar los mas fans del cine de acción, el resto mejor abstenerse.



Lo mejor: Que consigue revalorizar la película de Xavier Gens
Lo peor: La sensación de que todavía nadie ha sabido sacar provecho a Hitman