martes, 6 de enero de 2015

Crítica: Lo que hacemos en las sombras - What we do in the Shadows

Título: Lo que hacemos en las sombras - What we do in the Shadows
Año: 2014
Género:  Mockumentary - Comedia
Duración: 86 min
Director: Jemaine Clement y Taika Waititi
Guión: Jemaine Clement y Taika Waititi
Música: Plan 9
Interpretes: Jemaine Clement, Taika Waititi, Jonathan Brugh, Cori Gonzalez-Macuer, Stuart Rutherford, Ben Fransham, Jackie van Beek, Elena Stejko, Jason Hoyte
Nota: 6
Sinopsis:  Un equipo de filmación quiere rodar un documental sobre un grupo de vampiros que vive en Nueva Zelanda, gracias a ellos descubriremos las dificultades de los vampiros para compartir piso, vestirse para irse de marcha o encontrar un buen bar donde ir a divertirse.




Crítica:
Lo peor de "What we do in the Shadows" es la propia "What we do in the Shadows", lo peor de la propuesta de Jamaine Clement y Taika Waitit es el gran concepto que tiene de si misma lo que lleva al espectador a pensar que esta ante una genial comedia y ante, sorprendentemente, ante una cinta realmente original. La película dirigida por los creadores de la serie de culto "Flight of the Conchords" y por el director de cintas tan apreciables como "Eagle Vs Shark" o "Boy" posee tantos puntos a favor como en contra lo que hace que el resultado final no sea tan brillante como muchos esperábamos.


La historia de ese grupo de vampiros que comparten piso documentada por un equipo de filmación que quiere mostrar como es la no-vida de los vampiros en Nueva Zelanda supone una comedia con momentos realmente elaborados y simpáticos que nos arrancan sonoras carcajadas pero que nos deja también otros realmente flojos y lo que es peor nos lleva a pensar que por momentos alguna escena o idea ha sido terriblemente alargada para que la cinta tenga una duración mas o menos estándar (Y eso que la película no llega a la hora y media). "What we do in the Shadows" hubiera sido un soberbio mediometraje, un producto para ver, disfrutar y echarse unas risas pero por desgracia la cinta de Clement y Waititi a pesar de dejarnos un gran chiste final, va apagándose poco a poco y solo los chistes a costa de "Crepúsculo" ("Twilight") consiguen sacarnos del tedio en el que se va hundiendo poco a poco la cinta (Queda como ejemplo de estas ideas el poco juego que le sacan los directores y guionistas  a la fiesta a la que acuden los protagonistas con otros vampiros y zombis, esos bailes eróticos de Deacon (Jonathan Brugh) que de tan forzados resultan ridículos en el peor sentido de la palabra o un par de chistes en los títulos de crédito finales que no están a la altura de lo esperado. Por no hablar de lo desaprovechada que esta la idea de La Bestia)


No sorprende que "What we do in the Shadows" arrase allá por donde pasa y se lleve todos los premios del público habidos y por haber. Si algo tiene la película de Clement y Waititi es un gran poder para conectar con el público y dejarle a este la sensación de que ha visto una película mucho mejor de lo que realmente es. "What we do in the Shadows" recibió el premio del público en el pasado Festival de Cine de Sitges donde pude ver la película aunque reconozco que fui del todo incapaz de dejarme llevar por la cinta de Clemente y Waititi como me hubiera gustado (O al menos como parecía disfrutar una parte del público). Merece la pena una pequeña reflexión acerca de los premios que da el público en los festivales de cine, una reflexión acerca de aquello que premiamos libremente o eso nos hacen creer. Sin ir mas lejos tenemos el ejemplo de "Zombieland" (Personalmente creo que es una simpática cinta de zombies y poco mas), la película de Ruben Fleischer recibió el premio del público en el Festival de Cine de Sitges en el 2009. Si algo me llamó la atención no fue el humor de la cinta de Fleischer (Que posee un arranque prometedor pero que al igual que esta "What we do in the Shadows" se va apagando poco a poco aunque aquí la genial aparición de Bill Murray consigue sacarnos de tedio) o ver a la pequeña Miss Sunshine en una cinta de muertos vivientes si no una gran campaña publicitaria que hacia prácticamente imposible no pensar que "Zombieland" no se fuera a llevar el premio del público. En la pasada edición del Festival de cine de Sitges no hubo tal campaña publicitaria pero al hacer fila para entrar a ver la película de Clement y Waititi la sensación era de que muy mal tenia que salir este "What we do in the Shadows" para que no llevarse el mismo galardón que "Zombieland". Buena parte del público iba predispuesto a disfrutar como locos de lo que iba a ver (Entre los que me incluyo), muchos coincidieron con la propuesta de los directores de Nueva Zelanda pero otros pensamos que siendo esta una película fácilmente disfrutable no deja de ser un mero entretenimiento para ver y olvidar. No recuerdo que famoso director dijo que en un Festival de Cine es mucho mas importante el premio especial del jurado que el premio a la mejor película porque el máximo galardón esta condicionado por factores externos a la calidad cinematográfica mientras que el jurado puede sentirse mas libre a la hora de otorgar el premio especial, algo parecido pasa con el premio del público en los festivales muchas veces estamos demasiado condicionados para valorar en su justa medida ciertas películas. (Que conste en acta que no digo esto con animo peyorativo si no a modo de reflexión)


Pero hay algo relacionado con "What we do in the Shadows" que personalmente me sorprendió bastante durante el pasado Festival de Cine de Sitges. No fue la gran corriente de simpatía que generó la cinta en gran parte del público que vio la película (Que aunque no comparto, entiendo) si no que muchas de las críticas y comentarios que se escribieron en diversas redes sociales y periódicos recalcaron la originalidad de la idea de Clement y Waititi. Sorprende por que la idea de que un equipo de filmación intente rodar un documental sobre una persona alejada de la sociedad y que por un motivo u otro ha de matar gente o se dedica a matar gente ya fue mostrada de manera soberbia por ejemplo en "Ocurrió cerca de su casa" ("C'este arrivé de chez vous") de Rémy Belvaux, André Bonzel y Benoît Poelvoorde ganadora del premio a la mejor película y mejor actor en el Festival de Cine de Sitges de 1992 (Que personalmente considero una de las mejores ediciones donde además de la ya mencionada se premió a Quentin Tarantino por su "Reservoir Dogs" y "Braindead" se llevó el galardón a los mejores efectos especiales). Pero si esta comparación pudiera resultar demasiado forzada ahí esta la notable "Vampires" de Vincent Lannoo (Ganadora del premio del público en el Festival de cine fantástico de Málaga en el 2010) donde un grupo de filmación se reunía con un grupo de vampiros que vive en Canadá para enseñarnos su día a día y mostrarnos cuales son sus problemas y preocupaciones.


Si Clement y Waititi nos presentan a tres vampiros que han ido a parar, por diversos motivos, a Nueva Zelanda, Lannoo nos mostraba a una familia de vampiros belgas que viven en Canadá. En ambos casos los protagonistas que comparten su condición de no-muertos viven en un país distinto a su país de origen. Si Clement y Waititi muestran la dificultad de compartir piso y realizar las tareas domesticas, Lanno se adentra en el problema de sacar a una familia adelante donde los hijos adolescentes se rebelan ante las normas establecidas (Impagable el momento en el que la hija no quiere un ataúd negro si no uno rosa), queda claro que ambas películas intentan reírse de situaciones comunes, de problemas cotidianos ubicándolos dentro de un universo extraordinario (El mundo de los vampiros). Y en ambos casos el grupo de personas que van a rodar el documental acerca de los hábitos y de los usos y costumbres de los vampiros llevaban crucifijos y la promesa de no ser devorados por los no-muertos. Es probable que los chistes de "What we do in the Shadows" puedan resultar en media mejores que los de "Vampires" pero lo que nunca podemos hacer es considerar a la cinta de Clement y Waititi como original (Y es seguro que alguien que lea estas líneas comente alguna cinta anterior a la de Lannoo que trate el mismo tema del mismo modo). Hoy en día calificar, salvo alguna excepción, a una película con el adjetivo "original" supone adentrarse en un terreno pantanoso ya que por desgracia la originalidad cada vez brilla mas por su ausencia. (Sin ir mas lejos en el pasado Festival de cine de Sitges se presentó "Norway" que aunque se aleja en la forma y en el tono de "What we do in the Shadows" nos vuelve a mostrar un decadente bar para vampiros, idea que resulta similar a la mostrada por Clement y Waititi en su película).


"What we do in the Shadows" se centra en Vladislav (Jemaine Clement), Deacon (Interpretado por Jonathan Brugh que resulta el mas flojo de los tres personajes tanto en su diseño como en su desarrollo quedando un poco como el tercero en discordia) y Viago (Al que da vida Taiki Waititi que se come literalmente a sus dos compañeros). Bien acompañados por los secundarios especialemente por Stuart Rutherford (Que interpreta a Stu, personaje al que los directores y guionistas saben sacarle mucho juego) y por un Ben Fransham caracterizado de manera notable pero que nos dejan también un par de personajes que no acaban de funcionar como el de ese nuevo vampiro interpretado por Cori Gonzalez-Macuer y el de Jackie (Jackie van Beek) esa sirvienta que aunque nos deja algunos buenos momentos nos deja la sensación de no haber sido aprovechada como hubiera sido necesario dejándonos su personaje como un chiste a medio acabar.


Apoyándose en una gran banda sonora (Especialmente por el tema interpretado por Leningard "Lastochka" o el de Norma Tanega "You're Dead"), aprovechándose de los chistes a costa de la saga "Crepúsculo" (Que aunque nos dejan algunos de los momentos mas hilarantes de la película nos saben a poco y nos hubiera gustado mas mala leche) y sobre todo por hacer algunas referencias a ciertas escenas y películas míticas que tienen un lugar en nuestro corazoncito cinéfilo, "What we do in the Shadows" nos pondrá una sonrisa en la cara durante gran parte del metraje y nos hará pensar que estamos ante un película mucho mejor de lo que realmente es. Aún así hemos de pensar que estamos ante un mero divertimento que nos hará pasar hora y veinte de manera entretenida y rápida a pesar de que una reducción en su metraje o un poco más de trabajo a la hora de desarrollar ciertas escenas y chistes no le hubiera venido nada mal.


Leningrad - Lastochka


Norma Tanega - You're Dead





Lo mejor: Los problemas de los protagonistas para vestirse e irse de marcha.
Lo peor: La escena de la fiesta y el tema de la Bestia no están del todo conseguidos.