domingo, 23 de noviembre de 2014

Crítica: Starry Eyes

Título: Starry Eyes
Año: 2014
Género:  Terror - Drama
Duración: 98 min
Director: Kevin Kolsch y Dennis Widmyer
Guión: Kevin Kolsch y Dennis Widmyer
Música: Jonathan Snipes
Interpretes: Alexandra Essoe, Amanda Fuller, Noah Segan, Fabianne Therese, Shane Coffey, Natalie Castillo, Pat Healy, Nick Simmons, Maria Olsen, Marc Senter, Louis Dezseran
Nota: 6,5
Sinopsis: Sarah es una joven aspirante actriz que malvive gracias a un trabajo de camarera que odia. Cuando se presente al casting de una película titulada "The silver Scream" su vida dará un giro radical.





Crítica:

Tras la polémica "Thanatomorphose" de Eric Falardeau, considerada por muchos como una de las películas mas desagradables de la historia del cine, y la interesante aunque fallida "Contracted" de Eric England, comparada de manera un tanto exagerada con el cine del primer Cronenberg, nos llega ahora la visión de Kevin Kolcsh y Dennis Widmyer acerca de la descomposición moral a la que estamos sometidos, bien sea por culpa de nuestro entorno bien sea por la competitiva sociedad en la que vivimos y sobre como esta nos afecta a nivel personal. Es inevitable pensar en ambas cintas al ver el proceso de degradación tanto física como psíquica que sufre la joven protagonista de "Starry Eyes" película que arranca tras presentarnos a Sarah una aspirante a actriz que sobrevive entre casting y casting gracias a un trabajo de camarera que detesta profundamente. Tras presentarse a un extraño casting dirigido por dos personas que solo desean explotar el lado más sádico de la chica, la suerte de esta cambiará radicalmente pero no del modo en que a ella le hubiera gustado...


"Starry Eyes" es una cinta que se toma su tiempo para mostrarnos el terror y el asco. Los directores y guionistas utilizan parte del metraje para hablarnos de la protagonista, de su frustración ante el fracaso que supone no conseguir hacer realidad sus sueños, para mostrarnos la desesperación ante la imposibilidad de lograr lo que añoras en un mundo del todo competitivo. Kevin Kolsch y Dennis Widmyer usan este "Starry Eyes" como una metáfora de lo corrupto y putrefacto que esta Hollywood, una forma de críticar la perdida de valores y el hecho de hacer cualquier cosa por conseguir el éxito, idea que se puede extrapolar, sin ningún tipo de problemas, a la sociedad en general. Esta forma de rodar la película, de acercase a su personaje principal puede hacer que el espectador impaciente no encuentre tan rápido como le gustaría todo aquello que promete "Starry Eyes" y que esta acaba ofreciendo, durante la primera parte de la cinta los directores y guionistas prefieren profundizar en los sentimientos de la protagonista y situarla dentro de su grupo de amigos para que el desarrollo de sus acciones y de las situaciones tengan una lógica dentro de su desesperación. Dotada esta parte de una enfermiza ambientación totalmente deudora del cine de los años setenta y ochenta hará las delicias del Ti West de "House of the Devil" y que gracias a algunas escenas llamará la atención muy positivamente de los seguidores del giallo. Complementando las imágenes con una gran banda sonora hace que Kolsch y Widmyer sean capaces de captar nuestra atención haciendo imposible abandonar el visionado de esta película antes de los títulos de crédito finales.



Aún así los primeros minutos de "Starry Eyes" nos pueden llevar a pensar que la intención de Kolsch y Widmyer esta mas cerca de presentarnos una nueva variación de las ideas mostradas por Steven R. Monroe en su repulsiva "I spit on your grave 2" que de lo presentado por Eric Falardeau y Eric England en sus respectivas películas. Y es que tanto la cinta de Kolsch y Widmyer como la de Steven R. Monroe comparten a una misma protagonista, una joven actriz que fracaso tras fracaso contactará mediante un anuncio con un extraño grupo de personas que si bien en el caso de "Starry Eyes" dirigen un casting para una película en el de "I spit on your grave 2" se ofrecen para hacerle un book fotográfico, en ambos casos estas personas no transmiten precisamente confianza. Es de agradecer que la propuesta de Kolsch y Widmyer se aleje de la brutalidad gratuita y sin sentido (Además de tremendamente machista) de la cinta de Monroe para plantearnos una metáfora en la línea de lo que rodaron Eric Falardeay y Eric England en el 2012 y 2013 respectivamente y narrarnos una historia de miseria y degradación mostrando hasta que punto seriamos capaces de llegar para conseguir todos nuestros sueños.


Las comparaciones con ambas cintas son inevitables pero desde distintas perspectivas y puntos de vista ya que "Starry Eyes" parece tomar ciertas ideas planteadas en ambas cintas para fusionarlas y sin ningún tipo de dudas mejorarlas. Si en "Thanatomorphose" Eric Falardeau nos presentaba a una joven que era el objeto de deseo de su novio y de uno de sus amigos donde lo importante eran los sentimientos de ellos y no los de ella motivo que le llevaba a descubrir que se estaba descomponiendo en vida, idea esta que se reforzaba mediante el uso de imágenes en la que los amantes de la protagonista se reparten como salvajes parte del cadáver de ella, en "Starry Eyes" Kolsch y Widmyer presentan el proceso de degradación de la protagonista de su película, aquí no es el objeto de deseo de dos hombres si no un mero elemento de una sociedad donde si no devoras pasas a ser el devorado, donde tienes que hacer cualquier cosa para conseguir lo que deseas caiga quién caiga. "Starry Eyes" y "Thanatomorphose" comparten la elaboración de una metáfora que se sustenta en base a todo lo que le ocurre a la protagonista.


"Contracted" y "Starry Eyes" comparten no solo la idea del sexo como elemento que dispara el inicio de la necrosis que sufren las protagonistas si no también esa forma de hacer evolucionar a la historia para dejarnos en ambos casos una gran parte final (Si algo queda claro al ver estas tres películas es que tanto Kolsch y Widmyer han aprendido de lo que hicieron Eric England y Eric Falardeau en las suyas para dejarnos un trabajo mas redondo y elaborado). Las películas de England y Kolsch y Widmyer no solo tienen en común el desarrollo de la parte final de la cinta si no que además las protagonistas de las películas trabajan ambas de camareras (Hecho este al que England se saca el lado mas desagradable ya que parece que los directores de "Starry Eyes" parecen mas interesados en seguir desarrollando su metáfora para hacerla eclosionar al final) y sobre todo ambas películas comparten la forma en la que estos directores han grabado a sus protagonistas andando por la calle  (Escenas que nos hacen saltar de una película a otra sin ningún tipo de problema)


Las comparaciones entre estas películas no acaban aquí, las tres cintas comparten lo que parece ser un habitual en el cine malrollero una escena lo mas desagradable posible donde las protagonistas se arrancan las uñas o una escena donde se vea a estas en el baño en su proceso de descomposición (Ojo.. no hay que llevarse a engaño con la también reciente "Honeymoon" de Leigh Janiak a pesar de tener su escena en el baño, de mostrar una cierta necrosis en la protagonista la propuesta de Janiak se aleja radicalmente de lo mostrado por los directores de "Thanatomorphose", "Contracted" y "Starry Eyes") Pero también es cierto que lo mostrado por Kolsh y Widmyer se aleja de lo que nos enseñaron England y Falardeay ya que esta no esta, al menos en apariencia, divida en partes tal y como hacían las cintas de estos. Si en el caso de la película de England la cinta estaba divida en los días que narraban la degradación de la protagonista o si en el caso de la de Falardeay esta estaba dividida en tres capítulos que venían a simbolizar el imparable proceso de necrosis que esta sufre (Estos capítulos eran Despair, Another y Oneself). "Starry Eyes" no esta divida por capítulos al menos aparentemente ya que si que podemos distinguir sin ningún tipo de problemas tres partes claramente diferenciadas.


"Starry Eyes" es una buena muestra de cine malrollero donde sus dos directores y guionistas se muestran capaces de crear sensaciones bastante incomodas en el espectador gracias al gran uso que hacen de la ambientación y de la música. El hecho de que esta cinta no sea una mera película de terror puede llevar a mas de uno a pensar que Kolsh y Widmyer se han mostrando un tanto pretenciosos, pero gracias al gran trabajo de su protagonista y a una inmejorable parte final, "Starry Eyes" es una cinta de obligada visión para todos aquellos amantes del cine desagradable. Y si es posible hacer una maratón con "Thanatomorphose" y "Contracted" pues mejor que mejor.



Lo mejor: El buen pulso de los directores para crear la historia y la atmósfera que la envuelve.
Lo peor:  No dejamos de estar otra vez ante la misma película