domingo, 2 de noviembre de 2014

Crítica: No tears for the dead - El Redentor

Título: No tears for the dead - El Redentor
Año: 2014
Género:  Acción - Drama
Duración: 116 min
Director: Jeong-Beom Lee
Guión: Jeong-Beom Lee
Música: Yong-rock Choi
Interpretes: Dong-gun Jang, Min-hee Kim, Brian Tee, Hui-woon Kim, Jun-Sung Kim, Bae-Soo Jeon, Min-Jae Kim, Yeong-Ran Lee, Anthony Dilio, Alexander Wraith
Nota: 7
Sinopsis: A Gon un asesino traumatizado por haber matado a una niña se le encargará la misión de asesinar a la madre de esta. El peso de la culpa hará que Gon haga todo lo posible por salvarle la vida revelándose contra todo y contra todos.





Crítica:
Jeong-Beom Lee director de la notable y muy entretenida "El hombre sin pasado" ("The man from nowhere") vuelve a la carga con una nueva película donde utiliza parte de las obsesiones que ya mostró en su anterior y aclamada cinta para volver a dejarnos una película fácilmente disfrutable de la que al parecer algunos esperaban mucho mas (Volvemos a encontrarnos con un niño como elemento importante de la historia y que hará que el protagonista, otra vez un oscuro personaje, junto con el descubrimiento de ciertos sentimientos que pensaba que tenia poco menos que prohibidos acabará por plantearse su orden de prioridades). La historia de redención de Gon cansado de su trabajo e incapaz de superar el asesinato por error de una niña nos deja dos partes muy diferenciadas, en la primera el director y guionista nos muestra y nos enseña a los personajes que forman parte de la historia especialmente sus dos protagonistas: Gon el antihéroe preso de la culpa y Mo-Kyeong la madre de la niña al que este mató y a la que debe matar para dejarnos una segunda parte de la película, una parte final totalmente adrenalitica, unos últimos 50 minutos que harán las delicias de los aficionados al cine de acción y sobre todo al concepto de acción que nos suele llegar desde Corea del Sur dejándonos momentos absolutamente impagables y bastante festivos.


No hay nada en la estructura de "No tears for the dead" que nos vaya a sorprender, no hay nada que narrativamente hablando se salga de la forma clásica de componer y contar este tipo de historias, de hecho es inevitable pensar en "A Bittersweet life" de Kim Jee-Woon al ver la cinta de Jeong-Beom Lee ya que ambas películas parecen compartir una estructura narrativa bastante similar. Tanto en "A Bittersweet life" como en "No tears for the dead" los directores nos cuentan el acercamiento de los protagonistas con aquellas personas a las que tienen que vigilar y será esta proximidad la que hará que ambos se replanteen sus sentimientos dando lugar a una rebelión que les llevará a no acatar las ordenes que les han encomendado. El desarrollo dramático de ambas películas desencadenará en una frenética parte final con elementos demasiado comunes donde un edificio bien sea unas oficinas o un restaurante será crucial para el desarrollo del clímax final. (No solo ambas películas parecen compartir esa forma de dividir la cinta en dos partes claramente diferenciadas, aunque sea a otro nivel es imposible no acordarnos de "The Yellow Sea" de Hong-jin Na donde el director surcoreano nos deja una soberbia película donde la búsqueda de su mujer por parte del protagonista hará que este se vea envuelto en una espiral de violencia). "No tears for the dead" no es una cinta que narrativamente vaya a marcar un antes y un después en la filmografía de su director, tampoco es una película que vaya a aportarnos algo muy diferente del cine surcoreano que muchos estamos acostumbrados a ver, pero desde luego la última cinta de Jeong-Beom Lee nos ofrece lo que promete: dos horas realmente entretenidas.


Si hay algo que achacar a Jeong-Beom Lee en esa película que aunque transcurre mayoritariamente en Corea del Sur también sucede en parte en Estados Unidos es una cierta propensión a recalcar lo obvio, hecho que podría ser considerado una concesión para abrirse a cierto tipo de público, especialmente al americano y que aunque puede dar un tono un tanto poético a la cinta acaba por resultar excesivo y sobre todo fuera de lugar, esta idea queda demasiado patente en forma de un epilogo que deja al espectador una sensación demasiado extraña.


Por supuesto estamos ante una cinta de acción surcoreana y esto no sería lo mismo si a algún personaje no se le escapara alguna colleja, además del hecho argumental y la estructura de la cinta antes comentado hay varias ideas que al menos llaman la atención. Una de ellas es el hecho de usar una misma idea o concepto, el hecho de aplastar o destrozar un coche con la intención de matar a su ocupante ya ha sido usado recientemente en la notable "A Hard Day" de Seong-Hoon Kim, otra es el insistente uso de una gorra para que un personaje pase "desapercibido" entre la multitud, idea usada en "No tears for the dead", "The Fives" o "The Chaser" entre otras (Sobre todo sorprende porque al ver a cualquiera de los protagonistas de estas tres películas con una gorra estos llaman bastante mas la atención que sin ella) y por último esos planos aéreos y esa forma de acercarse a uno de los edificios donde tiene lugar una de las grandes escenas de acción de esta película nos vuelve a traer a la memoria otra cinta surcoreana en este caso "El gran golpe" ("The Thieves") pero aquí Jeong-Beom Lee se aleja de la espectacular propuesta de Dong-Hoon Choi para dejarnos otra escena realmente adrenalitica.


"No tears for the dead" es una cinta realmente entretenida, dos horas que se pasan volando. Jeong-Beom Lee nos deja una película que hará las delicias de todos aquellos aficionados a este tipo de cintas: Intriga, acción y sobre todo mucha violencia. A pesar de sus fallos (la primera parte de la cinta resulta claramente inferior comparada con la segunda) estamos ante una película que merece la pena y mucho verla. Yo la disfrute mucho y tengo muchas ganas de poder verla de nuevo. Muy Recomendable. (Y como nota final un par de reflexiones. Una acerca de algo que por mucho que lo vea no deja de sorprenderme... ¿Porque produce tanta gracia ver a un personaje hablar en español en una película coreana? Personalmente no acabo de entender las carcajadas que esto produce en una sala llena de gente... y la segunda... ¿soy el único que ve que el personaje de Kim Hee-won tendría que ser interpretado por un Benicio del Toro pasado de rosca en un posible remake americano de esta película?


Lo mejor: Lo entretenida que resulta la película.
Lo peor: Realmente estamos ante una película que ya hemos visto antes.