sábado, 12 de abril de 2014

Crítica: The Selfish Giant

Título: The selfish giant
Año: 2013
Genero: Drama
Duración: 91  min
Director: Clio Barnard
Guión: Clio Barnard
Música: Harry Escott
Interpretes: Conner Chapman, Shaun Thomas, Ralph Ineson, Ian Burfield, Sean Gilder, Lorraine Ashbourne, Elliott Tittensor, Rebecca Manley
Nota: 6,5
Sinopsis:  La película narra la amistad entre dos chicos que viven en familias desestructuradas y que intentan salir adelante recolectando basura y vendiéndosela a un chatarrero local que los anima a conseguir cable robado.





Crítica:
"The selfish giant" es una de esas obras rodadas con oficio, una de esas películas que llegan al espectador gracias a dos jóvenes actores en estado de gracia y que cuenta con una historia que se sigue con creciente interés pero cuyo durante visionado no consigue alejar la sensación de estar otra vez ante la misma historia o ante una variante de la misma historia, de aquello que el cine inglés nos ha contado en muchísimas ocasiones. Y es que, por ejemplo, la sombra de Ken Loach es alargada y su cine ha sabido retratar perfectamente la situación de las familias inglesas de clase media-baja que malviven ahogadas por las deudas y donde el alcohol y las drogas están presentes, narrando su lucha por salir adelante día a día y donde los hijos de estas familias no tienen lo precisamente lo que podríamos considerar un futuro prometedor. Loach desde sus mas profundas creencias políticas ha usado su cine como instrumento para criticar la labor realizada por Margaret Tatcher en Inglaterra con sus políticas privatizadoras llegando a reconocer en una entrevista que si no hubiera sido por la Tatcher este igual no hubiera llegado a realizar ciertas películas. Pero aunque "The Selfish Giant" esta impregnada por la esencia de Loach, por unos personajes que bien podrían formar parte de cualquiera de sus cintas, esta no es una película con carga política, en ningún momento tenemos la sensación de que por muy común que sean los paisajes y las situaciones que nos cuentan se haya querido usar la cinta como una crítica hacia un sistema político, solo tenemos la sensación de que la directora Clio Barnard ha intentado reflejar la situación de dos niños en medio de una realidad que les sobrepasa y que solo ha intentado dejar patente como una familia desestructurada y una situación económica paupérrima pueden acabar con la inocencia por mucho que los protagonistas en algún momento intenten aferrarse a ella.


"The selfish giant" narra la amistad de dos chavales que malviven en los suburbios de una ciudad inglesa. Arbor el protagonista de la cinta vive con su madre y su hermano drogadicto y tiene un incontrolable temperamento por el que necesita medicarse.  Durante ciertos momentos de la película de Barnard especialmente al inicio de la misma el personaje de Arbor parece una extensión del interpretado por Harley Cross en "El niño que grito puta" ("The boy who cried Bitch") soberbia  y tristemente olvidada película que supuso el debut en el largo de ficción de Juan José Campanella. Parece que el trabajo del director argentino a raíz de "El hijo de la novia" o su trabajo en series americanas como "House" ha hecho que esta primera película haya quedado injustamente eclipsada.


Tampoco resulta novedoso el uso de un caballo como metáfora de la situación de alguno de los protagonistas. Ese caballo encerrado pero que es capaz de trotar a toda velocidad y que solo parece querer ser bien tratado por sus cuidadores ya fue usado de una manera parecida a esta pero de una forma mucho mas superficial como un elemento meramente secundario en la película y no como parte fundamental de la misma por parte de Andrea Arnold en su "Fish Tank". Ken Loach, "The boy who cried bitch" de Campanella, el "Fish Tank" de Arnold o toda una serie de cintas que podríamos enmarcar dentro de lo que podríamos llamar cine social son los grandes referentes que nos vienen a la cabeza al ver "The selfish giant" y que sin ser novedosa la historia ni en su forma ni en su desarrollo (Por muy previsible que pueda resultar es increíble ciertas sinopsis que se pueden leer por ahí como en el imdb o en filmin) la película consigue llegarnos y lo hace sobre todo gracias a los dos jóvenes protagonistas: Corner Chapman que muestra toda la dureza de la realidad en la que vive y que es capaz de hacer que sus ataques de furia no resulten ni excesivos ni forzados pero sobre todo Shaun Thomas su fiel amigo que refleja una tremenda fragilidad y que consigue ganarse nuestra simpatia. Ambos personajes muestran un contrapunto entre dureza y sensibilidad perfecta para la película y es sin ningún tipo de dudas lo mejor de la cinta de Barnard. "The selfish giant" es una de esas películas que nos llegan y nos emocionan y lo hacen de tal manera que acabamos por tener la sensación de que es una cinta mucho mejor de lo que realmente es pero aun con todo es una de esas cintas que hay que ver por que nos va a gustar, por sus dos jóvenes protagonistas y por el buen hacer de la directora y guionista para sacar adelante una historia que tenemos la sensación de haber visto una y mil veces haciendo de ella una obra notable.


Lo Mejor:  Los dos protagonistas
Lo Peor:  Esa sensación de estar ante algo ya visto.