domingo, 2 de marzo de 2014

Crítica: Philomena

Título: Philomena
Año: 2013
Genero: Drama
Duración:  98  min
Director: Stephen Frears
Guión: Steve Coogan y Jeff Pope según el libro de Martin Sixsmith
Música: Alexandre Desplat
Interpretes: Judi Dench, Steve Coogan, Sophie Kennedy Clark, Barbara Jefford, Mare Winningham, Michele Fairley, Peter Hermann,
Nota: 8
Sinopsis:  Basada en hechos reales, "Philomena" cuenta la terrible historia de una madre cuyo hijo le fue arrebatado en un convento y la búsqueda que inicio esta para dar con su paradero durante mas de media vida.




Crítica:
Para acercarse a una película como "Philomena" hay que tener en cuenta varias consideraciones, la primera de ellas es que hay que ir al cine sin haber visto antes el trailer. Y es que como va siendo costumbre últimamente los trailers de las películas cuentan no ya demasiados detalles si no toda la película, lo que tendrían que ser una serie de imágenes que despertaran en el espectador la curiosidad por ver la película se están convirtiendo en pequeños resúmenes de todo lo que va a suceder en pantalla. Por desgracia ver el trailer de "Philomena" antes de la película conlleva que sepamos de antemano ciertas ideas o situaciones que es mejor descubrir y vivir con los protagonistas conforme avanza el metraje para así poder compartir sus sentimientos, sus emociones y sus momentos de ira.


La segunda consideración que tenemos que tener en cuenta es que a pesar del tema que trata la película (El hecho real de una madre cuyo hijo fue dado en adopción o mejor dicho fue vendido por unas monjas al mejor postor y que fue buscado y reclamado por esta durante muchos años) puede llevarnos a pensar que estamos ante una película antirreligiosa. El hecho de que por momentos nos enfade, nos irrite la reacción de las monjas ante la búsqueda de respuestas por parte de la protagonista no nos debe llevar a creer que estamos ante un ataque a la religión si no ante una crítica ante ciertas actitudes personales y que en muchos de los casos fueron justificadas por ciertas entidades. En ningún momento los guionistas tuvieron en mente realizar una película que supusiera un ataque frontal contra todo lo que la religión abarca, según el propio Coogan quería dignificar a todas aquellas personas que creen y que obviamente no son culpables de los hechos cometidos por unos pocos. Tanto el propio Coogan como Jeff Pope saben el tipo de historia que tienen entre manos y tratan el tema de manera muy inteligente enfrentando a los dos personajes principales por sus creencias religiosas intentando dar diversos puntos de vista para que cada uno decida si esta mas de lado de Philomena o de Martin Sixsmith.


"Philomena" no deja de evocarnos a todas esas road movies donde un par de personas totalmente antagónicas se ven obligadas, por un motivo u otro, a viajar juntas dejando patente en todo momento sus diferencias culturales y como en este caso sus diferencias religiosas que les hacen tener diferentes perspectivas de lo que es la vida y lo que esperan de ella. La evolución de los personajes dentro de esta historia es del todo previsible y el espectador es capaz de adivinar cuando se van a reír, cuando se van a enfadar o cuando se van a reencontrar (Coogan reconoce que este nexo común entre "Philomena" y "The trip" es meramente casual). Desde este punto de vista "Philomena" no deja de ser una cinta que se desarrolla por caminos una y mil veces vistos con una dirección por parte de Frears que saca el máximo partido de los actores pero cuyo uso de elementos narrativos no deja de ser demasiado típica (El uso reiterativo de flahsbacks para contar la juventud de la protagonista, necesarios para entenderla pero que si viéramos de manera aislada podríamos dudar de a que película pertenecen) y donde lo importante es el desarrollo que se ha hecho de los personajes y las situaciones en las que se encuentran. Steve Coogan y Jeff Pope han conseguido hacer de los dos personajes principales unos personajes con los que es realmente fácil empatizar y que hacen de "Philomena" una película cercana que no busca la confrontación (Esto ya lo hacen los protagonistas por nosotros durante algunos momentos de la cinta) sino la reflexión. Tanto Philomena como Martin Sixsmith son un fiel reflejo de nuestra posible posición ante los hechos que narra la película: El, no creyente y bastante cínico (El propio Coogan reconoce que tuvo una educación religiosa y que ahora no cree en Dios. Esa dualidad quería que tuviera reflejo en su personaje por lo que aunque esta interpretando a Martin Sixsmith este no deja de tener rasgos del propio actor por lo que nos es difícil saber donde acaba Sixsmith y empieza Coogan) y ella creyente e incapaz como el de comprender ciertos hechos pero con la capacidad de perdonar y recalcar que no todas las personas involucradas eran malas. El uso que hacen de las creencias de ambos personajes para intentar abarcar toda una gama de sentimientos y definir el posicionamiento de cada uno de ellos ante los hechos marcan no solo la relación entre los protagonistas si no su evolución dentro de la historia. La forma que tienen de juzgarse, en el caso de Martin a Philomena de manera mucho mas dura y rigurosa que al revés, nos hace posicionarnos sutilmente según nuestras propias creencias de un lado o del otro pero nunca con la sensación de haber sido manipulados.


"Philomena" es una película de actores y de guión. Una grandisima Judi Dench, cuyo personaje ha sido exagerado para remarcar los toques cómicos, devora por momentos a su compañero que realizando también una gran interpretación abusa de las caras de bobo ante las extrañas reacciones de la protagonista, pero ambos actores demuestran tener una química perfecta en pantalla. Si algo tienen este tipo de películas es la enorme capacidad para hacernos salta de la emoción a la risa y en este caso sobre todo gracias a un mas que acertado uso de la música de Desplant en ciertos momentos de la misma. Si algo tenemos claro es que los ingleses son unos auténticos genios usando la ironía y el humor para hacer digerible una historia tan dura como esta sin caer en el histrionismo o el chiste fácil y haciendo de ello un perfecto contrapunto para los momentos más dramáticos. "Philomena" a pesar de resultar por momentos demasiado típica y tópica es una grandísima película con dos grandes actores cuyo trabajo se complementa perfectamente. Esta es una de esas películas que nos va ganando poco a poco, que nos deja un regusto amargo pero que hemos sido capaces de disfrutar durante la poco más de hora y media que dura.  Una de esas películas que invitan a hablar después de verla. Muy Recomendable.



Lo Mejor: Los dos actores principales.
Lo Peor: No dejamos de estar ante un desarrollo demasiado tipico.