domingo, 23 de marzo de 2014

Crítica: Non-Stop (Sin Escalas)

Título: Non-Stop (Sin Escalas)
Año: 2014
Genero: Thriller
Duración: 106 min
Director:  Jaume Collet-Serra
Guión: John W. Richardson, Christopher Roach y Ryan Engle
Música: John Ottman
Interpretes: Liam Neeson, Julianne Moore, Scoot McNairy, Michelle Dockery, Linus Roache, Nate Parker, Corey Stoll, Lupita Nyong'o, Omar Metwally
Nota: 4,5
Sinopsis: En un vuelo sin escalas a Londres, el agente Bill Marks tendrá que enfrentarse a un chantajista que pide que le ingresen 150 millones de dólares en una cuenta bancaria o matara a un pasajero cada 20 minutos.




Crítica:
El catalán afincado en Hollywood, Jaume Collet-Serra esta especializando en un cine tremendamente efectivo que funciona muy bien en taquilla especialmente en la americana (Sin ir mas lejos "Non-stop" ha sido número uno en Estados Unidos). Sus películas cuentan con una gran calidad técnica y con un uso de la imagen que dejan claro que Collet-Serra ha trabajado en publicidad pero que por lo general poseen un gran lastre en el que a guiones se refiere donde el efectismo esta por encima de cualquier tipo de lógica. (Siempre recuerdo que en una entrevista Collet-Serra comentó que le hubiera gustado rodar un sin sentido tan entretenido como "Whiteout" con Kate Beckinsale y lo que mas me llamó la atención fue que usara las palabras 'sin sentido' para definir a esta cinta ya que creo que es un concepto que se puede hacer extensible a todo su cine). Su debut en la gran pantalla con "La casa de cera" ("House of Wax") resultó un splatter muy al gusto del cine de terror adolescente de principios de siglo, un producto francamente olvidable con alguna escena que se podía salvar de la quema (y nunca mejor dicho) que no hacia honor a sus referentes cinematográficos y que en términos artísticos fue lamentablemente eclipsada por la presencia de Paris Hilton en su capricho por intentar ser actriz. (Y digo lamentablemente en términos artísticos ya que estoy seguro de que al menos en Estados Unidos ver a la Hilton actuando pudo resultar un reclamo demasiado atractivo para muchos cosa que obviamente pudo beneficiar a la recaudación final de la cinta)


Su  cinta "La Huérfana"  se benefició de un gran reparto (Vera Farmiga, Peter Sarsgaard y sobre todo de Isabelle Furhman) siendo una clara muestra de como el buen hacer de su director y de sus protagonistas se puede echar por tierra debido a uno de los giros mas inverosímiles que hemos visto en el cine reciente. Para su nueva película, Collet-Serra vuelve a contar con el protagonista de su anterior cinta "Sin Identidad" ("Unknow") Liam Neeson, un trabajo que fue considerado por algunos como un ejercicio de intriga al estilo de Alfred Hitchcock (Comparación que desde mi punto de vista le queda muy muy grande tanto al director catalán como a "Sin Identidad"). En "Non-Stop" no vamos a encontrar nada nuevo, no estamos ante una cinta que nadie vaya a comparar con el trabajo de Hitchcock pero si con "Plan de vuelo: Desaparecida" ("Flightplan") de Robert Schwentke con Jodie Foster de protagonista. En ambas cintas nos encontramos ante un espacio único del que es imposible huir y donde puede resultar muy difícil esconderse: un avión en pleno vuelo, pero sobre todo nos encontramos ante unos protagonistas que se tendrán que enfrentar no solo a la tripulación si no también a parte de los pasajeros en su intento por demostrar que son ellos quienes tienen la razón acerca de lo que realmente esta pasando y que es el resto del mundo el que se equivoca. En ambos casos los traumas de los personajes interpretados por Jodie Foster y Liam Neeson servirán como base para plantear el conflicto acerca de si realmente están diciendo la verdad o si simplemente el estrés que sufren  ha derivado en una irreal percepción de lo que esta pasando, aunque este punto queda reflejado  bastante mejor "Plan de vuelo: Desparecida" que en "Non-stop". Y en ambos casos por muy loable que sea el intento de Schwentke como de Collet-Serra por mantener la tensión durante todo el metraje acaban fracasando llevando a ambas cintas a momentos y a giros ciertamente ridículos.


Lo mejor de la cinta de Collet-Serra es ver a un siempre grande Liam Neeson que se ha convertido en un mas que solvente héroe de acción y cuyo aspecto físico viene perfecto para dar vida al típico héroe traumatizado por una terrible historia personal y ver a Julianne Moore capaz de salvar cualquier tipo de papel aunque resulte excesivamente plano y totalmente desaprovechado como en este caso. Pero sobre todo lo mejor de la cinta es el buen hacer del director para sacar adelante una historia sin pies ni cabeza e intentar dar ritmo a algo que posiblemente no lo tenga y es que es muy difícil hacer que una cinta que dura hora y cuarenta minutos que sucede en un espacio único no acabe por momentos aburriendo (Es de agradecer y mucho la forma que tiene el director de mostrar los mensajes que el protagonista intercambia con el chantajista y que hacen de estos momentos algo realmente entretenido. Estos momentos que en otras cintas afectan al ritmo de la película negativamente, en "Non-stop" son capaces de revitalizar a la cinta.)


"Non-Stop" es una película ideal para verla un sábado o un domingo por la tarde con amigos y luego destrozarla hablando de su trama, de sus giros y de todas esas escenas sin ningún tipo de sentido que hacen que el mejor título para esta cinta hubiera sido "Non-sense". Pero no debemos perder de vista que estamos ante una cinta espectáculo y hemos de verla como tal ya que todas esas situaciones inverosímiles solo sirven para intentar hacer de esta película un producto totalmente festivo para ver, disfrutar y olvidar. Hubiera sido de agradecer que se hubiera obviado el personaje de la niña y la cinta que lleva el protagonista, momentos y situaciones tan empalagosos como estos realmente sobran ya que no aportan absolutamente nada (No es necesario algo así para demostrar que el protagonista es buena persona, eso es algo que nos queda claro casi desde el principio). Recomendable para aquellos que quieran ver una película de usar y tirar.



Lo Mejor: Siempre es un placer ver a Liam Neeson en la gran pantalla.
Lo Peor:  Estamos ante otra de esas películas que nos la sabemos del principio al final