lunes, 11 de noviembre de 2013

Crítica: Sólo Dios perdona - Only God forgives


Título: Sólo Dios perdona - Only God forgives
Año: 2013
Género: Thriller
Duración: 90 min
Director: Nicolas Winding Refn
Guión: Nicolas Winding Refn
Música: Cliff Martinez
Interpretes: Ryan Gosling, Kirstin Scott Thomas, Vithaya Pansringarm, Tom Burke, Byron Gibson, Yayaying Rhatha Phongam, Sahajak Boonthanakit
Nota: 7
Sinopsis: Julian, traficante de drogas afincado en Bangkok, se verá en medio de una espiral de violencia cuando su madre le pida que vengue la muerte de su hermano





Crítica:
Nicolas Winding Refn el esteta. Por momentos durante el visionado de "Sólo Dios perdona" el espectador tiene la sensación de que el director y guionista ha sacrificado la historia para centrarse en la exaltación de la belleza cinematográfica, el uso de la notable banda sonora de Cliff Martinez junto con los estudiadísimos encuadres y colores que componen todos y cada uno de los planos de la película hacen de esta un hipnótico viaje por lo peor del ser humano, un viaje excesivamente violento que frenará a mas de uno y un viaje moralmente reprobable que hará que mas de uno no pueda conectar con ninguno de los personajes que Winding Refn nos presenta haciendo que veamos la película con demasiada distancia.


Tras violar y matar a una joven de 16 años, Billy un traficante de drogas que vive en Bangkok es asesinado por el padre de su victima con el beneplácito de la policía. Julian, hermano de Billy, se verá obligado a tomar venganza cuando su madre, Crystal, viaje a Bangkok a recuperar el cuerpo de su hijo. Impactante punto de partida que nos hace plantearnos nuestra posición ante la venganza planeada por la madre, al igual que Julian, nuestras dudas morales harán que nos alejemos de lo que la madre de este ha planteado y repudiemos su sentido de la justicia o mejor dicho de la venganza. Pero el personaje interpretado por Ryan Gosling resulta demasiado esquemático pareciendo que nos encontramos ante una extensión autista del personaje que ya hizo en "Drive". Por muchos que ciertos actos o alguna de las pocas frases que dice parezcan preparadas para que por lo menos este personaje se gane en algún momento nuestra simpatía, la frialdad de la interpretación nos hace imposible acercarnos al personaje, resultando algo extraño y ajeno a nosotros. Tampoco ayuda que Gosling parezca encasillado en este papel, es una lastima que ni Winding Refn ni Gosling hayan sido capaces de escapar de la alargada sombra de "Drive" y crear un personaje principal que con todos los matices que aparecen apuntados en "Sólo Dios perdona" no aporte nada que no viéramos en su anterior película juntos.


Pero el mayor problema de "Sólo Dios perdona" no es el exceso de esteticismo por parte de Winding Refn, ni la supuesta dejadez del guión (de lo que habría que hablar y mucho), el mayor problema es nuestra imposibilidad como espectadores para empatizar con alguno de los personajes. Todos resultan excesivamente esquemáticos y fríos, ni si quiera ese policía tailandés que considera que para defender la dignidad de los niños y adolescentes ("no hago esto por tu hija muerta sino por las otras tres que siguen vivas") todo esta permitido consigue transmitirnos cierta simpatía. Winding Refn es incapaz de jugar con nuestros sentimientos como ya hizo de manera notable Park Chan-Wook con su "Sympathy for Mr. Vengance" pero aún así no estamos ante una cinta complaciente ni de fácil visionados. Tal y como dice Billy "es hora de ver al diablo" y eso es lo que Winding Refn nos ofrece: una cita durante hora y media con el diablo. El aroma de pesadilla queda patente durante toda la cinta, especialmente en las escenas de alucinaciones que sufre Gosling en el burdel, propias del mejor David Lynch de "Lost highway" o que parecen sacadas de las páginas de "La crónica del pájaro que da cuerda al mundo", aquí no es Tooru Okada quien camina por extraños pasillos sino Julian para encontrarse con su presente y futuro. Es curiosa la fascinación que muestra Winding Refn por el uso del pasillo como elemento narrativo, no solo en muchas escenas de "Sólo Dios perdona" si no tambien en "Drive" donde algunas de las escenas ocurren en el descansillo del edificio o donde podemos recordar al conductor martillo en mano caminando por uno. (Aunque tampoco debemos olvidarnos que dos de las mejores películas rodadas en los últimos años, "Old Boy" y "The raid" tienen escenas cumbres en pasillos)



Por encima de la historia de venganza, Nicolas Winding Refn intenta apuntar la historia de Julian que ha crecido a la sombra de su hermano y que es constantemente humillado por su madre. Impagable la escena entre Julian, su madre y la prostituta que se hace pasar por su novia, escena donde el director danés muestra toda la brutalidad de la que hace gala la madre del protagonista y donde este vuelve a mostrar que saber dirigir actores o mejor dicho sabe dirigir la mirada de los actores haciendo que estas tengan un potencial enorme en la escena (Recordemos en "Drive" el momento en el que Gosling, Mulligan e Isaac están comiendo juntos en el apartamento de los dos últimos, la conversación va por un lado pero las miradas demuestran los verdaderos sentimientos de los protagonistas, escena sublime que demuestra que de algo mil veces visto todavía se puede sacar petróleo). Es una lastima que Winding Refn deje ciertos retales acerca de la relación entre Julian y su madre sin profundizar en ella de la manera que nos gustaría, pero el director se ha propuesto rodar un viaje hipnótico que insinúa mas que lo que cuenta y donde el espectador ha de poner de su parte para poder disfrutar de la película.


Aunque es inevitable hablar de "Drive" la anterior película de Winding Refn y Gosling juntos y con la que hay mas de una escena en común (Otra vez aqui hay una tortura enfrente de prostitutas o de strippers) no hay que perder de vista "Valhalla Rising", película que no esta tan alejada de "Sólo Dios perdona". Tanto por el ritmo de ambas cintas (hemos de pensar que "Drive" o incluso "Bronson" son mucho mas asequibles para el espectador) como por un personaje principal parco en palabras o como por alguna escena violenta hace que tengamos la sensación de que por momentos "Valhalla Rising" y "Sólo Dios perdona"  estén hermanadas, en ambas los protagonistas realizan un viaje a los desconocido enfrentándose a sus miedos. Si algo deja claro Winding Refn es que en sus películas hay una carga de violencia que puede ser rechazada por más de uno. "Sólo dios perdona" ha sido calificada de festival de violencia gratuita y sin sentido (Igual si se hubiera profundizado en el guión y los personajes estas críticas no hubieran sido tan virulentas) que nos deja una de las escenas más brutales que se han visto recientemente en la pantalla grande. Un viaje hipnótico con el diablo, duro y sin concesiones. Quien decida caminar por sus pasillos ha de ser consciente que va a transitar por el lado mas oscuro de las personas. Estáis avisados.



Lo mejor:  El poderío visual y musical del que hace gala Winding Refn durante toda la cinta
Lo peor:  Que la gente crea que va a ver un "Drive 2" y nada mas parecido con la realidad