jueves, 19 de septiembre de 2013

Crítica: No one lives


Título: No one lives
Año: 2012
Genero: Thriller - Terror
Duración: 86 min
Director: Ryuhei Kitamura
Guión: David Cohen
Música: Jerome Dillon
Interpretes: Luke Evans, Adelaide Clemens, Lee Tergesen, Derek Magyar, America Olivo, Beau Knapp, Lindsey Shaw
Nota: 7
Sinopsis: Una pareja emprende un viaje con la intención de empieza una nueva vida. Cuando un grupo de criminales les asalten cambiaran radicalmente sus planes...





Crítica:
Muy interesante muestra de cine de terror la que nos presenta Kitamura. Partiendo de una premisa una y mil veces vista, el director de cine de origen japones consigue rodar una película realmente entretenida cuya calidad esta muy por encima de la media en este tipo de productos.  En el 2007 Nimród Antal dirigió una pequeña película de terror titulada "Habitación sin salida" que por desgracia pasó por los cines con mas pena que gloria pero que supuso una refrescante visión de la típica historia de una joven pareja acosada por un grupo de asesinos. La frescura de la historia y presentar a unos asesinos bastante perspicaces hicieron de esta película un gran entretenimiento. Algo del aroma de la película de Antal impregna a la de Kitamura, y no solo por las aparentes conexiones argumentales entre ambas, si no también y muy especialmente por la sensación de encontrarnos con una de esas películas aparentemente pequeñas que da gusto descubrir. Pero no debemos dejarnos llevar por esta sensación, la película de Kitamura marca su propio terreno y lo hace gracias a un psicópata de altura, uno de esos que tiene personalidad suficiente para iniciar toda una saga,  pero lo hace también gracias a una historia con suficientes elementos para mantener nuestro interés a lo que además hay que añadir elevadas dosis de violencia que harán las delicias de mas de uno.


Un emergente Luke Evans ("Los tres mosqueteros", "Fast and furious 7") da vida al protagonista de la cinta. Como en "Drive" nunca sabremos su nombre, para nosotros será el conductor, pero aquí acaban los parecidos con la película de Winding Refn, ya que a pesar de que ambos personajes comparten ciertos rasgos psicopáticos, su concepción del amor y de como vivirlo difiere radicalmente. Pero si un personaje sorprende sobre todo ese es el interpretado por Adelaide Clemens, actriz capaz de mostrar mucho, demasiado, casi sin decir palabra. Personalmente y dejando de lado el gran trabajo de Evans, Clemens es la gran revelación de la película.


No debemos de engañarnos, "No one lives" es una gran variante de cine slasher por lo que no vamos a encontrarnos con un gran desarrollo de los personajes ni con reacciones que vayamos a considerar como lógicas en ellos. A pesar del esfuerzo del guionista y del director por dotar a los personajes de una cierta carga emocional gracias a un par de flasback es inevitable no pensar en que el comportamiento de alguno de los personajes no deja de ser un tanto extraño. El exceso propio de este tipo de género que en muchos momentos roza lo absolutamente inverosímil es aquí un elemento mas de goce para todos aquellos que disfrutamos con este tipo de películas.


"No one lives" es una película realmente entretenida. Con una ajustada duración, un gran ritmo y unos actores más que solventes nos encontramos ante una de esas películas que hay que ver en una sala de cine llena de gente o en casa con un grupo de amigos. Gran muestra de cine de terror fácilmente disfrutable por los aficionados al género.



Lo mejor: Luke Evans y Adelaide Clemens.
Lo peor:  Ciertas reacciones un tanto inexpicables.