domingo, 29 de septiembre de 2013

Crítica: I Spit on your Grave 2


Título: I Spit on Your Grave 2
Año: 2013
Género: Thriller - Terror
Duración: 106 min
Director: Steven R. Monroe
Guión: Neil Elman y Thomas Fenton
Música: Corey A. Jackson
Interpretes: Jemma Dallender, Yavor Baharov, Joe Absolom, Aleksandar Alekseiv, Mary Stockley, Valentine Pelka, George Zlatarev, Michael Dixon
Nota: 4,5
Sinopsis: Katie una aspirante a modelo responderá a un anuncio para conseguir fotos gratis para su book. Lo que parece una puerta abierta a un futuro mejor se tornará en una horrible pesadilla.





Crítica:
El término "Torture porn" se aplica a todas aquellas películas donde una o varias personas son torturadas salvajemente hasta su muerte, todo ello salpicado de un gran componente erótico. Dicho concepto se empezó a usar como tal tras el "Hostel" de Eli Roth, donde un grupo de chavales con un exceso de hormonas y poco cerebro se dejaban llevar por sus más bajos instintos y acababan conociendo a un grupo de chicas cuyos intereses no coincidían precisamente con los de ellos. Se pueden encontrar una y mil variaciones sobre esta temática incluso mucho antes de la película de Roth, algunas de ellas pueden estar suavizadas con bastante humor negro pero por lo general todas ellas están impregnadas de un sadismo muchas veces excesivo.


Cuando nos disponemos a ver una película que forma parte de este género o que lo bordea de manera peligrosa tenemos que ser conscientes de que nos vamos a encontrar ante un tipo de cine que, por norma general, no nos va a poner las cosas fáciles como espectadores haciendo que la sensación de angustia y repulsa vaya creciendo en nosotros a pasos agigantados conforme avanza el metraje. Dicho esto y siendo cada cual el que decida si puede adentrase o no en este tipo de propuestas (Vendría bien la frase que dice Drácula: "Entre libremente por su propia voluntad y deje parte de la felicidad que trae") considero que hay limites en pantalla que no se pueden cruzar. La excesiva recreación en un tipo de sadismo con el único objetivo de rodar la escena más salvaje o intentando justificar ese sadismo como una metáfora es algo que para mi esta fuera de lugar. Incluso alejándonos del "torture porn" tenemos más muestras de este tipo de sadismo. En el 2002 Gaspar Noé rodó "Irreversible", una película donde lo importante no es el final de la misma si no los hechos que llevan a los protagonistas a ese final. Con una idea y una puesta en escena mas que brillante (Si algo dejó claro Noé con "Irreversible" y con "Enter the void" es que poca gente es capaz de manejar la cámara como el) Noé desperdició la idea de su película recreándose en la escena de la brutal violación (Igual que pasa con "Boy eating the bird's food", una impactante escena puede eclipsar al resto de la película y su posible mensaje). En un plano fijo de larga duración, el director mostraba la violación de una chica embrazada en un pasillo. Realmente si la intención era mostrar que había llevado a los protagonistas a la situación en la que se encontraban no era necesaria tal recreación en el sufrimiento del personaje de Monica Bellucci. Un radical rechazo provoca en mucha gente el visionado de "La última casa a la izquierda" de Wes Craven donde dos dichas son secuestradas, violadas y brutalmente asesinadas por un grupo de personas a las que les iban a comprar hierba para un concierto. Recuerdo que hace años cuando se pasó esta película por televisión se publicó en el suplemento de un periódico una carta de una indignada espectadora preguntándose porque se emitían en abierto películas tan sádicas como esta. En la impactante "Deadgirl" de Marcel Sarmiento y Gadi Harel donde un par de jóvenes encontraban en un psiquiátrico abandonado a una zombie a la que se dedicaban a violar una y mil veces los directores conseguían dar una extraña vuelta de tuerca a la historia consiguiendo rodar una muy arriesgada película que como en los otros casos también produce en gran rechazo por parte de la gran mayoría. Personalmente cuando veo este tipo de escenas me pregunto que quieren mostrar los directores, ¿no es el hecho en si suficientemente asqueroso como para recrearse en el? ¿Realmente hay algún tipo de mensaje en lo que nos quieren contar o solo es puro sadismo? ¿Y cuando hay un mensaje esta justificado el uso de ciertas escenas o buscamos la excusa de querer transmitir un mensaje para tener una libertad absoluta a la hora de rodar? Para esta última pregunta tendíamos que ver lo que ocurre con "A Serbian Film", película capaz de ponernos el estomago del revés gracias a que su director traspasó la línea de manera brutal. Pero en este caso Srdjan Spasojevic justificó estas escenas y el uso del que llama en su película "new born porn" como una metáfora de la situación de Serbia después de la guerra de los Balcanes, país cuya inocencia y dignidad fue arrancada por los mismos serbios desde el nacimiento de su país (o al menos que los que Spasojevic ha conseguido transmitir con su cinta)


Ahora nos encontramos con "I spit on your grave 2", segunda parte de una película rodada en el 2010 que era un remake de "I spit on your grave (Day of the woman)" de 1978. Ante la cinta rodada por Steven R. Monroe solo puedo mostrar mi más absoluto rechazo debido al sadismo del que hacen gala el director y los guionistas en su primera hora de película. Su brutalidad no tiene concesiones con el espectador y en especial con la sufrida protagonista y las constantes palizas y violaciones que sufre esta producen en nosotros unas nauseas que van en aumento conforme avanza el metraje. El único motivo para no dejar de ver "I spit on your grave 2" es que nuestra parte mas sádica desea ver como la protagonista se toma la venganza. Pero ojo, estamos ante una película tremendamente machista donde la brutalidad que el director muestra con la protagonista durante la primera hora no es igual ni de lejos a la que muestra con los torturadores. Por mucho que alguna escena de la venganza de Katie nos haga apartar la vista de la pantalla, lo que vamos a ver no es ni comparable con todo lo que le han hecho a ella. A esto hemos de sumar que durante la primera hora de la película vemos en innumerables ocasiones a la protagonista totalmente desnuda pero cuando las tornas cambian y es ella quien tortura a sus violadores bien se cuidan en no quitarles la ropa interior (salvo en un caso) no vaya a ser que después de todo lo que hemos visto hasta ese momento ver un pene en pantalla nos pueda llegar a traumatizar.


No hay mucho guión ni lógica en "I spit on your grave 2" (después de todo lo que le hacen a la chica es un milagro que siga viva) sino una mera excusa para mostrar la violación y la venganza de la chica. Resulta encomiable el trabajo de Jemma Dallender cuyo papel tuvo que resultar del todo menos sencillo. Me sigue resultando extraño que dos personajes no americanos hablen entre ellos en ingles y no en su legua materna, pero bueno.. al fin y al cabo estamos viendo una cinta donde el sadismo es lo importante y no la lógica.  Brutal y excesiva solo recomendable para todos aquellos fanáticos del género, el resto mejor abstenerse.



Lo mejor: El encomiable trabajo de Jemma Dallender
Lo peor:  La brutalidad de la primera hora