sábado, 6 de julio de 2013

Crítica: Cinco metros cuadrados


Título: Cinco metros cuadrados
Año: 2011
Genero: Drama
Duración: 86 min
Director: Max Lemcke
Guión: Daniel Remón y Pablo Remón
Música: Fernando Velázquez
Interpretes: Fernando Tejero, Malena Alterio, Emilio Gutiérrez Caba, Manuel Morón, Jorge Bosch, Enric Benavent
Nota: 6
Sinopsis: Álex y Virginia han comprado un piso, lo que para ellos supone una gran ilusión y un enorme esfuerzo económico se convertirá en toda una pesadilla cuando descubran que los intereses del constructor y de los políticos están por encima de la legalidad.




Crítica:
Apreciable película de Max Lemcke sobre el fenómeno de la burbuja inmobiliaria, los intereses de ciertos constructores y políticos que estando por encima de la legalidad o directamente abusando de ella  acabaron con los sueños de muchas personas por ser propietarias de un piso. El ojo critico de Daniel y Pablo Remón junto con el buen hacer tras la cámara de Lemcke nos dejó en el 2007 una muy agradable y sorprendente película titulada "Casual day", en ella el director y los guionistas a través de un viaje de empresa al campo para realizar actividades juntos y reforzar los lazos entre los trabajadores, realizaban un gran análisis sobre las relaciones entre las personas  dentro y fuera de una empresa. Este mismo espíritu critico que se mostraba en "Casual day" se hiperboliza en "Cinco metros cuadrados" donde Lemcke nos cuenta la historia de Álex y Virginia una pareja cuyo gran deseo es casarse y vivir bajo el mismo techo. Su techo. Pero todo aquello que parece sacado de un cuento de hadas acabará tornándose en una cruel pesadilla cuando la construcción de su casa quede paralizada debido a que el constructor ha edificado en suelo no urbanizable.


Lemcke presenta un relato realista de la situación en la que se encuentran o se han encontrado muchas familias. No nos habla desde la ficción ni de hechos que no puedan ser comprobados, cualquier día al coger los periódicos podemos encontrar noticias de esta índole: pocos escrúpulos y familias endeudadas. Lemcke no nos habla de hechos que sucedieron hace ya dos años o mas, nos habla de situaciones que por desgracia se están dando en la actualidad haciendo que su película siga resultando actual y mantenga su espíritu critico.


"Cinco metros cuadrados" posee un tono y un ritmo adecuado pero cuyo desarrollo va perdiendo interés con forme avanza, la película acaba por desinflarse o como un fiel reflejo de lo que cuenta acaba por pincharse como la burbuja de la que habla. Igual el problema simplemente reside en un final que aunque interesante no acaba de cuajar con el resto de la película, tal vez por desgracia sea la escena rodada de manera mas tosca, sin la sobriedad del resto de la película y eso hace que le falte algo para hacer del final algo redondo. Pero la película de Lemcke se beneficia de unos grandes secundarios (Gutiérrez Caba, Manuel Móron. Secun de la Rosa..que poquito sale!!..) Tema aparte merece la pareja protagonista, es innegable la química que tienen entre ellos pero personalmente me cuesta mucho ver a Fernando Tejero en un papel serio. Es loable el esfuerzo del actor por sacar su papel adelante en muchos momentos de manera sobresaliente pero en otros ciertos dejes o manierismos propios del actor restan credibilidad al conjunto y es una lastima porque Tejero nos deja grandes escenas como su enfrentamiento con la comercial que les vuelve a ofrecer otro trato distinto. Una correcta Malena Alterio secunda perfectamente a Tejero, pero después de haber visto a ambos como parejas en varias comedias y en alguna serie de televisión nos cuesta mucho, tal vez demasiado vencer esa barrera imaginaria y verlos en papeles dramáticos.


Dejando de lado todo tipo de ideologías personales, "Cinco metros cuadrados" es una muy interesante cinta critica con todos aquellos que han hecho negocio de la especulación aprovechándose de muchas familias. Su concisa duración, su empleo del tiempo para contar el desarrollo de la lucha de los personajes principales y del resto de afectados por conseguir aquello que es suyo y sus sobre todo grandes secundarios, hacen de esta película una cinta cuyo visionado sin ser complaciente por lo que cuenta y como lo cuenta, una muy apreciable película muy actual que muchos de nosotros tendríamos que ver o como en mi caso recuperar.



Lo mejor: Tejero solicitando una cita con el jefe de la comercial
Lo peor:  Hay algo que falla en ese final..