miércoles, 10 de julio de 2013

Crítica: Antes del anochecer


Título: Antes del Anochecer - Before Midnight
Año: 2013
Genero: Drama
Duración: 108 min
Director: Richard Linklater
Guión: Richard Linklater, Ethan Hawke y Julie Delpy
Música: Graham Reynolds
Interpretes: Ethan Hawke, Julie Delpy, Seamus Davey-Fritzpatrick, Jennifer Prior, Xenia Kalogeropoulou, Walter Lassally, Charlotte Prior
Nota: 9
Sinopsis: Hace casi dos décadas que Jesse y Celine se conocieron en un tren en Austria. Hoy nos volvemos a encontrar con la pareja en Grecia donde nos seguirán haciendo participes de sus ilusiones y sus miedos.





Crítica:
"Antes del anochecer" no va a sorprender a todos aquellos que seamos seguidores de las películas de Linklater, Hawke y Delpy. Diálogos en los que muchos nos podemos ver reflejados, verborrea sincera y directa y una excelente química entre los dos protagonistas que comparten con nosotros su visión de la vida, de la madurez y de lo que supone compartir tu vida con otra persona, tanto en lo bueno como en lo malo.  Y si al comienzo de "Una pistola en cada mano", Eduard Fernandez y Leonardo Sbaraglia comentan que nunca nadie nos avisó de que todo iba a ser tan difícil, que las decisiones tomadas tuvieran tantas consecuencias y que solo a posteriori íbamos a ser totalmente consciente de ellas. Y estas decisiones al asimilarlas y tomarlas como propias pueden afectar tanto al que las ha tomado como a la persona con la que compartes tu vida. Esta misma frase, esa misma sensación acerca de lo  difícil que es tomar la decisión correcta o la equivocada y asumirlo sin echártelo en cara o echárselo en cara a la otra persona impregna a la nueva película de Linklater.. nadie nos dijo que todo iba a ser tan difícil y nadie se lo dijo tampoco ni a Jesse y a Celine.


Hawke y Delpy casi monopolizan la película, como en las dos partes anteriores todo gira entorno a ellos dos, protagonistas casi únicos pero acompañados de unos secundarios que nos regalan una escena que parece sacada directamente de "Las invasiones bárbaras" de Denis Arcand. Un grupo de amigos reunidos entorno a una copiosa comida hablaran sobre el amor, sobre el sexo, las diferencias en el sentir de hombres y mujeres y todo ello salpicado con citas culturales que sin llegar a lo que podría ser la pedantería de la soberbia película de Arcand hacen de esta conversación un placer muy agradable. Tampoco llegamos a la emoción mostrada por Arcand en su película pero un magistral monólogo de una de las comensales llega a tocarnos muy hondo en un momento que parece unir ambas películas.


Es difícil no dejarse atrapar por cualquiera de las películas que componen la trilogía. Su proximidad y su sinceridad pocas veces vista hacen de la película algo cercano y cualquiera de nosotros podemos vernos reflejados en ella. Solo un momento en el cine reciente llega a la sinceridad mostrada por los personajes de Jesse y Celine, en la escena final de "Olvídate de mi" Barrish y Kruczynki (Carrey y Winslet) descubren todas sus cartas, mostrando lo que para ellos es el amor y lo que significa dar el paso hacia el compromiso. Pero si algo puede frenar a mas de uno ante esta o cualquiera de las películas de la saga es el hecho de que los personajes no dejen de hablar durante casi todo el metraje de la misma, haciendo que mas de uno pueda sentirse cansado al finalizar la película, pero ante la profundidad de los diálogos y el interés de todo lo que cuentan los dos protagonistas merece la pena que aquellos a los que les pueda dar pereza enfrentarse a una película donde los personajes hablan tanto, venzan ese sentimiento y se dejen atrapar por Jesse y Celine


Resulta increíble la traducción del titulo al español, de "Before Midnight" a "Antes del anochecer". Suponemos que se ha querido seguir la linea de los títulos en castellano "Antes del amanecer", "antes del atardecer" pero se ha traicionado aquello que implica el titulo, lo importante, el conflicto entre los personajes sucede antes de la medianoche pero después del anochecer. Igual que en el resto de la saga el momento del día era fiel reflejo de la situación en la que se encontraba la pareja, esa oscuridad propia de la noche es una metafora de la oscuridad que se cierne sobre la pareja. Pero dejando de lado este pequeño apunte, nos encontramos ante una de las mejores cintas que podemos disfrutar en el cine este verano. Realmente recomendable.



Lo mejor: La química entre Hawke y Delpy
Lo peor: Que no haya una cuarta parte.