lunes, 22 de abril de 2013

Crítica: La resurrección de los muertos - Les Revenants


Título: La resurrección de los muertos - Les Revenants
Año: 2004
Genero: Drama
Duración: 102 min
Director: Robin Campillo
Guión: Robin Campillo y Brigitte Tijou
Música: Jocelyn Pook y Matin Wheeler
Interpretes: Géralinde Paihlas, Jonathan Zaccaï, Frédéric Pierrot, Victor Garrivier, Djemel Barek
Nota: 6,5
Sinopsis: Los muertos han vuelto a la vida. El reencuentro con sus familias, su vuelta a una sociedad que ha cambiado y los recibe con con todo tipo de sentimientos no será sencillo.




Crítica:
Mario Benedetti escribió un relato corto titulado "Lázaro". En el, un tal Lázaro Vélez se incorporó en su tumba, se despojó de su sudario y caminó hacia casa. La gente que se cruzaba con el por el camino le felicitaba. Pero al llegar a su casa vio que su mujer había ocupado su vacío con otro hombre, cuando fue a recuperar su trabajo descubrió que otra persona había sido contratada para sustituirle y su sobrino le echó en cara que tuviera que devolverle todo lo que este le había dejado en herencia. En esta historia corta de Benedetti podemos encontrar el germen de "La resurrección de los muertos", película que significó del debut como director de Robin Campillo. Tanto en la película de Campillo como en la historia de Benedetti, los muertos vuelven a la vida pero aquí no son zombies como en las películas de Romero, son personas. A algunos de ellos sus familiares les echan de menos, a otros no. A muchos de ellos se les quiere ayudar a reincorporarse a la sociedad. Del mismo modo de Lázaro Vélez no encontraban su sitio en la sociedad, las personas que han revivido en la película de Campillo se encuentran con el mismo problema: habrá que crear nuevos trabajos en las empresas a no ser que se despida a las personas contratadas para sustituirles, los ancianos necesitarán un subsidio.


El director explora la vuelta de los seres queridos al entorno familiar donde los miedos se pueden transformar en rechazo hacia los revividos, analizando las reacciones de la sociedad y de las personas directamente involucradas, aquellas que tienen un familiar cercano que ha revivido. Campillo explora toda una gama de sentimientos: amor, rechazo, miedo, culpa... todos estos sentimientos son un reflejo de los sentimientos que tenían por los fallecidos antes de su muerte, añadiendo el desconcierto ante un hecho que nadie entiende. El problema es que Campillo envuelve su película en una atmósfera demasiado fría. Parece que no solo los muertos tienen una temperatura por debajo de la nuestra, "La resurrección de los muertos" también tiene una temperatura por debajo de lo que cabria esperar para analizar todos estos sentimientos. Y al fin y al cabo no estamos ante una película de zombies al uso, si no ante un análisis de lo que significa la pérdida y el reencuentro por lo que se hubiera agradecido un mayor acercamiento a la hora de contarnos la historia. Esta frialdad de la propuesta me hace recordar la misma sensación que transmite "Carre Blanc", una gran película francesa cuyo mayor lastre es un exceso de frialdad, que hace que parte del público tome distancia con la película de Jean-Baptiste Léonetti.


John Ajvide Lindvist, autor de la novela "Déjame entrar", escribió en 2005 "Descansa en paz" una novela que, dejando de lado el toque tétrico de la historia de Lindqvist, guarda ciertos paralelismos con la película de Campillo. Tanto en la novela  de Lindqvist com en "La resurrección de los muertos" se explora la reacción de las personas ante un hecho tan excepcional. Es curioso que en la película de Campillo no se explore la visión religiosa de suceso. Si un hecho como este sucediera, las creencias personales (las tengamos o no) tendrían mucho que ven en nuestra reacción al ver a los revividos y en en nuestro posicionamiento ante una posible vuelta a la vida diaria de los mismos


A pesar de la frialdad del conjunto, estamos ante un mas que interesante acercamiento al mundo de los muertos vivientes. Un punto de vista diferente, hecho que hace que la propuesta sea mas que estimulante, dejándonos grandes momentos como la relación del matrimonio que se reencuentra con su hijo fallecido de seis años o el proceso de asimilación de los recuerdos de uno de los revividos. Quien quiera ver una propuesta diferente pero un tanto distante y fría, aquí tienen una gran oportunidad.



Lo Mejor: El punto de vista de la película sobre los muertos.
Lo Peor: Es demasiado fría.