martes, 23 de abril de 2013

Crítica: Ali


Título: Ali
Año: 2012
Genero: Drama
Duración: 90 min
Director: Paco R. Baños
Guión: Paco R. Baños y Rafael Cobos
Interpretes: Nadia de Santiago, Verónica Forqué, Adrián Lamana,  Lluís Marco, Julián Villagrán
Nota: 7,5
Sinopsis: Ali tiene dos miedos: conducir y enamorarse. Pero ambos miedos en el fondo son el mismo.









Crítica:
Debut en la gran pantalla de Paco Baños dirigiendo un guión escrito por el propio Baños junto con Rafael Cobos, autor de los guiones de "7 Vírgenes , "After" o "Grupo 7". Siguiendo la linea de películas como "Barrio" o "Tapas", Baños nos presenta el día a día de una chica trabajadora que intenta ayudar a su madre a superar sus problemas. Criada en el seno de una familia disfuncional, sin una figura paterna y con una madre con problemas mentales y nerviosos que hacen que fracase en todos sus intentos por establecer una relación sentimental fructífera; Ali se cerrará en bloque ante todo tipo de relaciones afectivas que puedan derivar en compromiso.


La historia que nos presenta Baños no brilla precisamente por su originalidad: la película recorre caminos mil veces vistos y posee una estructura demasiado trillada, pero se beneficia de una Nadia de Santiago en estado de gracia, que compone un personaje con una gran variedad de matices (tras su aparente fortaleza se encuentra una persona frágil capaz de quebrarse en cualquier momento), dando vida a un personaje femenino con carácter y absolutamente arrollador. Nadia de Santiago esta muy bien secundada por Verónica Forqué, Lluís Marco y Adrián Lamana, que dan vida a personajes a los que es muy fácil tenerles cariño, todos ellos resultan naturales y cercanos. Veronica Forqué como esa frágil madre de la protagonista, Lluis Marco luchando por su relación con la madre de Ali ante la mas que evidente desconfianza de su hija y Adrian Lamana como ese entrañable friki al que Ali  vuelve absolutamente loco con sus reacciones. Pero todo en "Ali" gira en torno al personaje interpretado por Nadia de Santiago y el resto de secundarios orbitan a su alrededor. También es de agradecer la pequeña presencia de Julián Villagrán , gran actor que ganó el Goya al mejor actor de reparto por "Grupo 7" y que nos deja un gran protagonista en "Extraterrestre" de Nacho Vigalondo. Villagrán interpreta en "Ali" a un simpático vecino que intenta enseñar a la protagonista a conducir.


Baños usa la metáfora sobre conducir y enamorarse para presentarnos mediante una voz en off e imágenes de coches como se siente Ali. El miedo de Ali a conducir, a enamorarse, a llevar las riendas de su vida, se presenta como un análisis del personaje: la supuesta fortaleza y frialdad que muestra para cerrarse en banda para no establecer una relación queda desmontada al enfrentarse a un coche, sus miedos y su fragilidad quedan patentes. Ali no es tan fuerte como intenta aparentar, es una chica de 18 años con miedo al compromiso. Ali no es Silverter Stallone.


"Ali" es una gran película,  de esas que resultan entrañables y de las que se guarda un grato recuerdo. Con una gran Nadia de Santigo (ha recibido una mención especial en el Atlántida film fest y no creemos que vaya a ser la última) arropada por grandes secundarios. Se agradecen películas como esta, sencillas que no simples, donde se trasmite el cariño de los guionistas por los personajes que han creado. "Ali" es una de esas películas que llegan y se quedan. Muy recomendable.



Lo Mejor: Nadia de Santiago, ella es la película.
Lo Peor: Aunque la historia nos llega, esta se desarrolla por caminos mil veces vistos.