viernes, 29 de marzo de 2013

Crítica: Los Increíbles


Título: Los increíbles
Año: 2012
Genero: Documental - Drama
Duración:  85 min
Director: David Valero
Guión: David Valero
Música: Vincent Barrière
Interpretes: Juan Eulalio López, Joana Martín Savall, Maria Moreno
Nota: 8
Sinopsis: La vida de  tres personas: ala rota, la mujer de hierro y la mujer radioactiva en su lucha contra las adversidades y su intento de salir adelante por muchas dificultades que encuentren..






Crítica:
Excelente documental de David Valero donde se muestra que los superhéroes, los increíbles, no son aquellos personajes con superpoderes que salen en los comics o en las películas, si no que están a nuestro alrededor, muchas veces pasando totalmente desapercibidos en su lucha diaria por salir adelante, superando las dificultades. Son necesarias películas así, muchas veces las personas no acaban de comprender lo duro que es luchar, hay que reivindicar la figura del héroe anónimo que no lucha contra un científico loco o contra pacientes fugados del Arkham si no que luchan contra la soledad, la enfermedad, la muerte...


Pocos documentales emocionan tanto. A pesar del desigual interés con el que podemos seguir las tres historias, es muy fácil empatizar con los protagonistas y eso en parte es gracias a ellos pero también al director que consigue mostrarnos, con mucho respeto, el día a día en la lucha de estas tres personas.  Para ello Valero usa una estructura fragmentada para narrarnos las historias, es probable que el uso de la fragmentación de las historias  haga que pueda costar centrarse en la historia, pero desde mi punto de vista es un gran acierto, Valero consigue gracias a esto que el interés no decaiga durante toda la película, compensando momentos de gran interés con otros que no lo son tanto.


Juan Eulalio Lopéz (Ala rota) a los 36 años perdió el control de su motocicleta debido a esto perdió la movilidad del brazo y esta situación le hizo sumirse en una depresión que acabo con su matrimonio y perdió su trabajo. Como muchos, Ala rota, esta solo y su discapacidad es para el, un handicap difícil de superar a la hora de conocer a alguien. La baza fundamental de esta historia son los vídeos que graba Ala rota como parte de su terapia, totalmente sinceros y totalmente desagarradores. Estos videos son un acercamiento a los sentimientos de Juan, a su intento por asimilar su discapacidad, a su intento por comprender los fallos que cometió en el pasado para no volver a repetirlos. Valero no nos cuenta la vida de Juan antes del accidente, simplemente usando una serie de fotografías muestra todo lo que Juan tuvo y perdió. Esto demuestra que si se sabe que contar, el como puede ser sencillo y conciso, no hace falta malgastar metraje dando vueltas al pasado si se puede mostrar directamente. La historia de Juan Eulalio López sirvió para que Valero realizara un corto que sirvió de germen para acabar rodando esta película.


Joana Martín (La mujer radioactiva), casada y con dos hijas se le detectó un tumor el pómulo de la cara. Valero muestra su lucha por salir adelante, la quimio, la radio, las operaciones... . En las tres historias Valero demuestra que sabe donde poner la cámara, pero es en esta historia donde Valero regala planos realmente increíbles como el de la hija de Joana esperándola en el hospital. Junto con los vídeos de Juan Eulalio, algunas frases de María Moreno, este plano se nos queda grabado en la retina y va a ser muy difícil que nos olvidemos de el. Y eso en un gran acierto de Valero, es capaz de crear imagenes basadas en lo cotidiano que se quedan grabadas a fuego.


La tercera historia es la de María Moreno, una anciana que ha firmado un pacto con Jesús para llegar a los 95 años y quiere renovarlo hasta los 100, escapando varias veces de la muerte. Quizás de las tres historias sea, desde mi punto de vista, la menos interesante, pero conforme avanza ese interés va creciendo. Igual que en las historias anteriores Valero vuele a dejarnos grandes escenas como la obsesión de esta por ir bien vestida cuando la entierren.


Estamos ante un grandisimo documental, que nos ofrece momentos difíciles de olvidar y que cuenta con una ultima escena, antes de que salga en pantalla el nombre del director, absolutamente perfecta. No había mejor manera de acabar un documental así. Totalmente recomendable.



Lo Mejor: La escena final. Las confesiones de Juan Eulalio a la cámara.
Lo Peor: Cuesta entrar en la historia de María Moreno.