viernes, 7 de diciembre de 2012

Crítica : La Antena


Título: La Antena
Año: 2007
Genero: Drama
Duración:  95  min
Director: Esteban Sapir
Guión: Esteban Sapir
Música: Leo Sujatovich
Interpretes: Rafael Ferro, Florencia Raggi, Valeria Bertuccelli, Sol Moreno, Jonathan Sandor
Nota: 9,5


Sinopsis:
En un pueblo donde la gente ha perdido la voz y a nadie parece importarle los malvados planes del Mr TV supondrán una amenaza mayor de lo que la gente se ha podido imaginar nunca.




Crítica:
En tiempos en los que estamos cegados ante la belleza de "The Artist" o de "Blancanieves" y donde hacer cine mudo parece cosa de locos o de visionaros, poca gente se acuerda de Guy Maddin lleva media vida haciendo películas mudas, o que en el 2007 se rodó "Doctor Plonk" (trailer) un intento por rodar una película al estilo de las de los grandes cómicos del cine mudo. Es también difícil que nos venga a la memoria una pequeña película argentina titulada "La Antena" una obra maestra dentro del genero y que pasó desapercibida para el gran publico debido a que, por ejemplo,  ninguna Major se fijó en ella y no tuvo la brutal campaña publicaría que si que tuvo "The Artist", a pesar de esto, "La Antena" si que se llegó a estrenar comercialmente en España, pero desgraciadamente el tiempo que estuvo en cartel no fue mucho..



"La antena" empieza como un cuento, un libro que se abre, en la tapa el titulo y un dibujo cuyo significado encontraremos mas adelante en la película. Un pueblo al que se le ha quitado la voz, pero no las palabras. El cine argentino vuelve a hacer cine político esta vez desde la metáfora y el cuento para hacernos mas asequible la dureza de lo que nos están contando.




Desde hace años la ciudad esta sumida en este silencio pero a nadie le ha parecido importar. Solo dos personas conservan su voz, pero como una cruel jugada del destino el tener voz hace que a estas personas les falte algo: la llamada "La voz" no tiene rostro y su hijo no tiene ojos. Preguntado por el poder de la palabra y la ceguera en una entrevista Sapir comentó que perder la palabra es perder el pensamiento, la ceguera como sabiduría y donde los ciegos son realmente los que pueden ver. Queda bastante claro que la voz sabe que esta pasando y dice una frase que es extrapolable a nuestra realidad: "No hables si no estas seguro, pueden escucharte, es peligroso, muy peligroso (..) mi amor cuidad tu voz como si fuese un tesoro". Al igual que con "Arcadia" de Costa-Gavras, en "La Antena" no se supo analizar el mensaje que nos querían contar, vivíamos demasiado bien en nuestro mundo para plantearnos la realidad gracias a películas mudas rodadas en Argentina. La realidad ha demostrado que nosotros eramos ese pueblo al que se nos robó la voz y pareció que a nadie nos importaba, hasta que el malvado Señor TV decidió quitarnos también la palabra: si perdemos la palabra perdemos el pensamiento. Algunos se han dado cuenta de ello, otros siguen en la ciudad sin voz y no parece importarles. Que cada uno analice en que grupo esta y se replantee la realidad.



Sapir reconoce la influencia Murnau, Lang y los rusos Vertov y  Einsenstein. Es clara, muy clara la influencia de "Metropolis" en la obra de Sapir tanto estéticamente como a nivel ideológico, en ambas películas un personaje femenino con voz es capaz de seducir a la gente: tanto a obreros como a jóvenes libertinos (aunque en este caso no seria con su voz sino con su baile) en "Metropolis" como a toda una ciudad en "La Antena". El único pero que se le puede poner a Sapir es la obviedad de ciertas metáforas cuando su película se cruza con "Metropolis". Durante el desarrollo de "La Antena" vemos diversas ideas, mas o menos fáciles de entender, mas o menos asequibles pero que requieren un esfuerzo por parte del espectador, pero este respeto hacia nosotros tratándonos de manera inteligente y dejandonos pensar libremente se rompe en este momento, ya que a pesar de que la idea que nos quiere transmitir Sapir nos ha quedado clara, este lo remarca haciendo que la maquina que se va a usar para transmitir la voz tenga forma de esvástica, recalcándonos de forma innecesaria ese totalitarismo que hay en la ciudad por parte del señor TV y que si nadie lo impide será todavía mayor.



Voluntaria o involuntariamente la influencia de Sapir no se queda en los autores antes citados, habría que añadir a Melies, al que el director le rinde un homenaje bastante simpático. Fuera del mundo de las películas mudas hay que recordar la película de Richard Fleischer "Soylent Green". Ademas de que ambas películas son distopias, nos encontramos con un punto en común muy claro: las galletas. En "Soylent Green" el ingrediente principal de las galletas con las que se alimenta a la gente es la propia gente , en "La Antena" el ingrediente principal de las galletas es la voz y las palabras de las personas. En ambas películas el descubrimiento de este hecho hará que el protagonista sufra un ataque, dándose cuenta de la realidad en la que vive.



El concepto estético del que hace gala el director en "La antena" le da un toque, una esencia, que la hace diferente. Mientras que en las películas mudas estamos acostumbrados a los intertítulos o títulos (cuadros de texto entre escenas que sirven para que al espectador le quede mas claro que esta sucediendo en pantalla) metidos en las escenas cortando estas en dos (una parte antes del intertítulo y otro despues) pero, por lo general,  sin romper el ritmo de la escena, en "La Antena" Sapir introduce esos intertítulos dentro de la propia escena dotándoles de vida propia y sustituyendo a la voz que no, obviamente, a las palabras.

Dos de los muchos ejemplos de como Sapir usa el concepto de la palabra y los intertítulos en "La antena" son los siguientes:

En el primer ejemplo el personaje interpretado por Rafael Ferro esta comentado que ha sido despedido por haber perdido un hombre globo. Estamos acostumbrados a que el personaje cuente lo que ha pasado y luego veamos un intertítulo indicando lo que ha comentado. Pero Sapir le da la vuelta, la frase que dice el personaje se plasma directamente en pantalla y mientras el personaje mueve la cabeza hacia arriba para incidir en que el hombre globo se perdió, las palabras "hombre globo" que hay en la frase siguen el mismo destino que el desdichado hombre globo y va desapareciendo de pantalla del mismo modo en que el lo hizo.












Otro ejemplo de como Sapir usa las palabras en la pelicula, para mi uno de los ejemplos bonitos que hay. En este caso el personaje de el inventor (Rafael Ferrero) le esta indicando a su hija que la va a llevar con su madre, esta no quiere "oír lo que le esta diciendo su padre", imposible debido a que no tienen voz, así que lo que hace es poner su mano sobre los labios de su padre, pero con ello no le calla, no le impide usar la voz que no tiene, si no que le impide usar las palabras, y mientras en una situación normal se nos impediría de alguna manera oírlo, aquí se nos impide leerlo, poniendo sus manos no solo encima de los labios de su padre si no también encima de las palabras.



Estéticamente todo esta perfectamente planeado, todo perfectamente medido, donde poner la cámara, como usar las palabras para hacer de ellas un elemento activo y no de mera transición o simplemente explicativo.  Pero el guión no esta tan perfectamente planeado como la estética o al menos en la versión que nos ha llegado. Según el propio Sapir, la versión original de la historia duraba mas de dos horas, en ella los personajes tenían un final, no como ocurre en esta versión, donde según el director quería acabar la película cerrando una idea y no unos personajes, por lo que al acabar la película nos vamos a plantear que ha sido de ciertos personajes o que va a pasar con ellos. El director reconoció que el hecho de querer acabar así la película produjo, durante el rodaje, ciertas incomodidades con los actores pero  no se aprecia en su trabajo esas supuestas incomodidades de las que habla. Además el hecho de acabar la película así, según reconoce Sapir, hace que la película no sea perfecta, que tenga sus errores, porque "si intentas hacer algo perfecto acaba siendo pretencioso". Esto lo dijo el director en una entrevista, no se si la frase esta cortada o fue dicha literalmente, pero es una de esas frases que hay que analizar y con las que tener cuidado porque se puede ser pretencioso por querer algo perfecto, pero también hacer algo que sabes que tiene errores no deja de ser pretencioso, la belleza del error, de lo imperfecto. Una cosa es cometer un error inconscientemente ,otra muy diferente cometer un error queriendo porque entonces ya no es un error. El hecho de cerrar la película con una idea y no con los personajes no puede considerarse un error ya que es una decisión voluntaria del director. No explicar claramente el final de alguno de los personajes no es un error sino algo deliberado. Este tipo de frases son delicadas,  se pueden entender en ambos sentidos, así que lo mejor es que cada uno vea "La antena" y reflexione sobre lo que dijo Sapir.


Es difícil quedarse con una imagen, con una escena de "La Antena", Sapir quería hacer que el espectador ingresara en un mundo hipnótico desde cero, y lo consigue. Cada imagen se nos queda grabada durante mucho tiempo, el uso dinámico de las frases es increíble y la música encaja perfectamente con la imagen. "La Antena" es una de esas películas de que hay que ver, hay que disfrutar y pensar sobre ella. Analizar que nos quieren decir y como y que cada uno saque sus propias conclusiones. Es posible que nos sintamos como en una película de Lynch en el siguiente aspecto: somos capaces de dar un significado a casi todo pero se nos escapa un pequeño símbolo, una escena que hace que le demos vueltas a que significa esa escena en si misma y dentro del concepto general de la película porque realmente queremos dar una interpretación a todo lo que vemos, e igual muchas veces ese es nuestro error como espectador, aveces queremos dar sentido a todo y no sentir todo. Hay películas donde aparte de entender lo que ocurre hay que sentir lo que pasa, "La Antena" es una de esas películas.




Lo Mejor: El poder seductor de todas y cada una de las escenas de la película 
Lo Peor:   No se entiende porque Sapir quiere en ciertos momentos recalcar el mensaje.